Pienso que hace como 3 o 4 días que no sueño, lo cual, me llama poderosamente la atención. Ok, me digo, no os preocupeis. Me levanto, desayuno mientras, mentalmente, canto la canción navideña que más me gusta de todas, a saber: “ ai guish iu a meri crismas, ai guish iu a meri cristmas, ai guish iu a meri cristmas, an a japi niu ier”. Repite.
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Me como una tostada, dos tostadas, no hay mas manteca. ¡No!, no putees, pienso. Me auto-implanto en el cerebro el estado: lobotomía navideña. Hoy me levanté zen, así que, no voy a permitir que ningún pensamiento malondézco, interfiera con mi OOohmm sstail. Control mental, me digo, control mental, y me toreo a mí misma a lot. Termino de desayunar, porque sin tostadas y sin manteca, no hay desayuno posible, y recuerdo que hoy la vieja se va para Buenos Aires a pasar la navidad allá. Mmmmmm, pienso. De pronto, me indigno, me enojo, entro en un estado de depresión pre-navideño, y me melancolizo a lot. Qué significa esto, Dios, decíme, ¿eh? Qué significaaaaa. Me pongo, mala, dañina conmigo misma, me enemisto a lot con mi alter ego emo, ¿qué onda?, durante toda la semana esperé éste momento con ansias y, de pronto, me convierto en la rama “Emo” de las contestatárias por defolt, ¿eh?, no dá, no dá, pienso.
Pero claro, a su vez cómo buena psicóloga, me hago la Dip, la "tu puedes", y buceo en lo más íntimo de mi ser para averiguar qué me pasa, por qué me pone tan emouyon, pero emouyon mal, la partida de la vieja.
Me digo, oia, ¿guat pass?, ¿voy a extrañar a mi madre?, ¿qué onda?. Automáticamente, borro esas ideas de mi mente, así no, pienso. Esto es masoquismo emocional, cortála.
Me auto-obedezco, y decido dedicar mi mañana a la reflexión. Prendo la noutbuk, y entro a leer algunos blogs, todos re ap por el espíritu navideño, ¿y yo?, ¿y yooooo?, grito a lot, tiro la noutbuk, y me miro en el espejo del baño, mientras me hablo a mí misma, hago todo un acting, de minita irritada, histerica mal, doy muy propaganda de tampones, o de Activia, ponele. Me irrito, me pongo mala y ponzoñosa con mi propia imagen. Entro al blog de mi amigo, para ver si leerlo me ayuda a acomodar mis pensamientos, porque sépanlo, no soy solo una cara bonita, además pienso y pienso… a lot.
Me dispongo a ordenar mis pensamientos porque siento que hay una serie de situaciones atroces, que no cuajan las unas con las otras. ajajajajajaja, cualquiera. Como era de esperarse, mi amigo, que la tiene clier, me transmite un mensaje navideño de paz y amor, pero a su vez, una visión de las festividades bastante curiosa e innovadora, para decirlo de otro modo: realista. Es que dijo algo que nunca se me había ocurrido: Nosotros, -o al menos otro cúmulo de gente y yo -, defenestramos la navidad, porque la lectura empírica que hacemos es, lógicamente, gente abarrotada por todos lados, calor insoportable, mucha hipocresía en todos los ámbitos de nuestras vidas, etc. Pero es verdad que, además de todos esos contras, al menos en algún escondido lugar de nuestra remota infancia, nosotros hemos disfrutado de la Navidad. Por eso, y más allá del regalo en el arbolito, ¿qué pensaran las pequeñas bestias iracundas e incipientes que corretean alrededor de la mesa navideña?, que canturrean villancicos, tiran cohetes a mansalva, a diestra y siniestra, a troche y moche, pienso. Dddddddddddddd. ¬¬
Ay, no. Juro que lo intenté, pero sigo pensando que la navidad, es uno de los momentos del año más insoportable que nos obligan a vivir. No hay lugar en la tierra en dónde esconderse, tiene el efecto masivo de la bomba atómica, puta madreeeeeee. Y me pongo contestátaria con todas las publicidades que nos atosigan y nos quieren hacer creer que comprando tal o cual cosa, vamos a alcanzar el hedonismo de los infelices que aparecen, jocosamente felices, en todas las propagandas que nos inyectan. Por qué no existirá una isla para todos aquellos a los que la navidad nos afecta de un modo, irremediablemente opuesto, ¿eh?, decíme. Al final, toda esta pantomima horrenda me saca de mi centro, oohhHmmm, pienso, trato de enyoguizarme pero no funciona.
Salgo para el laburo, son las 6 de la tarde y yo todavía estoy en ascuas. Hoy es el festejo findeañezco, y yo sin saber si me quedo o me voy, si aguanto sin dormirme hasta las 2 de la mañana esperando a que arranque, o si me echo como manatí endrogado a retozar arriba de un freezer. Mmm, pienso, bueno, la segunda opción no está nada mal.
Llego al laburo, y la contadora del orto... otra vez. Puta maaaadreeeeeee, ¿podés creer?, Me hostiga a lot por Messenger, me dice, mchem, mirá que mañana es mi último día, y hasta el 7 de enero no vuelvo. ¿Lo guat?, pienso, ¿me estas jodiendo hermana?. Cómo se te ocurre avisarme a las 9 y media de la noche, que tengo que pasarte las novedades de quichicientos empleados, ¿estamos todos locos?. Peeeeeeeeero, como carezco de personalidad, puteo al monitor, porque no tengo el coraje necesario para escribírselo.
Le digo, ok, entonces te lo puedo pasar mañana. Me dice, no. Pasámelo ahora. No, no, no. Señores, mátenme a garrotazos por no tener el valor suficiente de enfrentarme con la marmota hedionda, y mandarla soberanamente a la mierda. Le digo, sí. Pero por el amor de Lucho, como pude decirle que síiiiiiiii, con muchas íes. ¿A quién quiero engañar?. ¡Sé perfectamente que para llegar a pasarle todas las novedades del mes, me tengo que poner a laburar!, y eso, muchachos, no estaba en mis planes. O sea, si la gente va a ir por la vida feliz y cantando villancicos navideños, ok, lo acepto, pero por lo menos, no me pidan que labure mientras el resto festeja, no es justo. Y no jodamos mas, por más que no sea feriado, es sabido que, a partir del 22 de diciembre y hasta el 2 de enero, la gente en los trabajos se dedica a brindar, o en el peor de los casos, solo hace tiempo.
Pero claro, imagináte, como soy una persona severamente perturbada, me he acostumbrado a vivir así.
Así que ahora, mientras los borrachos beben y emanan suficientes cantidades de alcohol, como para voltear a un elefante, yo estoy apostada en mi freezer preferido, mientras me hago termo - fusión en las cachas, tipeando como una enajenada las novedades de 400 empleados. ¿Y después pretenden que sea una persona coherente?, ¡no me jodan!.
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Me voy a laburar...sniff.