Se ríen, sé que se están riéndo de mí, lo veo en sus ojos. :(
Chicos, a partir de ahora voy a escribir cosas serias porque ustedes saben, la vida es otra cosa y no reírse de nuestros parientes, o filmar a nuestros gatos, así que a partir de ahora, seridat. JJAJAJAJJAJ.
Mentirosa. Mis conversaciones con los tacheros siempre, en algún momento, incluyen la pregunta, ¿no sos de acá, no?. No, no soy de aquí ni soy de allá, y así. Y siempre en algún momento incluyen la parte ‘critiquemos a capital federal que nadie nos escucha’. Igual, posta LA CAPITAL, es un quilombo. Siento que de ese modo me enemisto con los porteños, pero me hermano con los tacheros locales. Yeah!
El tachero de anoche me hablaba con EYYYYYYE, mucha eye, me causaba gracias pero no daba reírse, así que me aguanté como una leidy.
Mientras viajábamos y nos perdíamos, -pero dignamente, es decir: sin preguntar previamente las calles-, el tachero me contó toda su vida. Dale, está bien que soy psicóloga, pero ¿te parece?. Sí les parece, mucha gente que viaja en taxi usa al tachero de psicólogo, pero en mi caso ellos me detectan, detectan mi Licenciadez y pimba, se desquitan por el frío, los políticos, y la mar en coche.
Llego a destino, una sucursal de XXXXXX. Vacía, está vacía. Parece un desierto, desierto sin amor. Le digo al encargado, y ¿vendieron algo?, no, me dice. ¿por qué no cerramos?, le digo, vos estás LOCO, LOCO, mira si vamos a cerrar. Creo que me extralimité con el énfasis porque me mira raro. Le digo, no no no, insistentemente. Me mira con cara de ¬¬.
Le digo, ¿estás solo?. Sah, me dice. Claro, imagináte, después del énfasis que le puse al ESTAS LOCO, el tipo piensa que me saltó la térmica. Y sí, me saltó, con el ofri que hace, pero que no se note.
Me canso de mirarle la cara al encargado y decido irme para mi casa.
Cuando llego, me encuentro con que el gato está en el pasillo. Me enferma que mi madre deje salir al gato, maldita. ¿Por qué?. ¿Acaso yo me meto en la crianza de sus hijos?, no, no lo hago, pero ella ni lerda ni perezosa (¿), hace y deshace lo que quiere con mi gato. ¿Gato’s RUlls?, qué onda, vieja, ¬¬.
Entro y me encuentro con la comida servida, ge-nial, me digo, LASTIMA QUE TENGO UN CUMPLEAÑOS. Me estas jodiendooooooooo, tengo un cumpleaños, le digo. Me dice, ESTO NO ES PARA VOS, me cociné para mí. Qué egoísta. Sí, me dice. Y se va, se va, ¿mentendes?. Y me deja sola mirando el plato servido.
