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sábado, 17 de enero de 2009

Ay, gata, gata, salí

153 Arengaron conmigo
Estoy con la música al palo, escuchando a Cristian Castro. En eso, entra la vieja, se para en la puerta y me mira. ¿Qué onda?, pienso. Me mira. La miro. Me mira. La miro. No me resisto y le pregunto, ¿qué querés?, me dice, mmmnada. ¿Sou?, por qué estás apostada, como cenicero de moto, en la puerta de mi habitación, pregunto. Por nada y se vá. Se vá… ¿me entendés?. Ay, ya está, me cagó el día, pienso. Me levanto, me baño, después desayuno. Pero antes, mientras me baño, empiezo a sentir un leve mareo. Y claro, imagináte, como soy tremendamente fatalista, -y egocéntrica-, me veo titular de Crónica, “porteña pelotuda muere de un resbalón en la ducha”. Sí, ya me caí, les cuento. Pero no. No me morí. El universo tendrá que esforzarse más para deshacerse de mí, muejejeje.
Mientras desayuno, la vieja ni lerda ni perezosa, me dice: mirá que no hay nada para comer eh. Ay, puta madre. Me cagó, pienso. Es verdad, desde navidad que no voy al supermercado. Y ahora, qué, ¿decíme?, ¿qué más quieren de mí?, pienso.
Dos cosas, o voy a comprar para hacerle imposible la vida a mi madre y interpelarla para que cocine o, me banco verla sentada durante toda la tarde, sin hacer nada meta takatakataka, y pido una pizza. A ver, ¿Qué creen que hice?. No. Poco me conocen, señores, poco. Ninguna de las dos.
Agarré saqué plata de mi billetera y se la dejé sobre la mesa. No. No crean que soy una hija desalmada, no. Al contrario, estimulo a mi madre a hacer… “cosas”, no importa cuáles, Ponéle, lavar la ropa, cocinar, barrer, ir a comprar. Pero, oíme, el trabajo dignifica ¿o no?, ¿entonces?.
Va a comprar y vuelve. De pronto la escucho gruñir desde la cocina. Escucháme, si vas a putearme, al menos que sea en la misma habitación; sino me estás negando la posibilidad de una justa defensa y eso, señores, es inmoral. Esta situación, me obligó a levantarme y a acercarme hacia donde se encontraba mi progenitora para escuchar, detrás de la puerta, qué estaba cacareando desde hacía rato. Y la escucho, hablando con el gato. Ay, Virgen Santa, esta mujer está mal. Estaba peleando con un animal, ¿me entendés?, pero no peleando con uñas y dientes, no. Peleando verbalmente. O sea, el gato no te entiende hermana, no-te-entiende. Le profería frases e insultos tales como: “ay, te dije que no”, “ay gata, gata, salíiii”, o, “ay, pero qué gata de miuuuuurda”, etc. Lo peor de estos “entredichos” que tenía con el animal no era el contenido, si no el tono chillón y rompe huevos que utilizaba para enunciarlos.
A ver, cómo pretenden que yo sea una persona normal. Díganme. Ustedes probablemente no hubiesen, siquiera, sobrevivido a la primaria, déjenme de joder.

He dicho.-

viernes, 26 de septiembre de 2008

Los autonautas de la cosmopista (¿?) - O... What ever.

19 Arengaron conmigo
Cómo si fuera poco tener que viajar, no sé, 400kms (¿?), para cumplir con mi labor diaria, Un infradotado, llamemoslo ‘PEPE’, tuvo la gran idea de mandarnos en un auto, (que por supuesto no manejo, gracias a mi ignorancia automovilísitica), a 4 personas. Salía yo tranquila, con mis 2 bolsos, (repletos de ropas y zapatos que muy probablemente no llegue a usar), cuando me tocan el portero. Bajo corriendo, cómo una rata enardecida, (recordarán que el portero del orto no funciona), y me encuentro con que el auto en cuestión es un clío del tamaño de una nuez, de esos en los que no hay puerta de atrás y para lo cual tenes que molestar al de adelante para poder bajar a mear entre los arbustos. Yo no se si es otra maniobra del espacio sideral para cagarme la vida, (como si ya no la tuviera lo suficientemente hecha mierda), o si he cometido alguna clase de crimen horrendo en mis vidas anteriores, pero es evidente que tengo un karma, o algo así. Ya que lo que debió ser una escapada de relax ( Ok, puede que eso de “relax”, me lo haya repetido constantemente en mi cabeza mientras mi jefe me contaba el itinerario del viaje), resultó siendo un viaje tosco y pedorro de negocios, (para algún otro).
Durante el viaje, que duró aproximadamente unas 6hs. Ponele, bajé a mear unas 4 veces. Por lo que tuve que molestar a mis compañeritos en varias oportunidades. Dado que salimos a las 5am, mis compañeros se quedaron dormidos como morsas, a las 5 y 2 minutos. [Yo creo que no habíamos llegado al arco de córdoba y ellos ya hablaban en lenguas, y tenían pesadillas, en fin]. Lo que horas antes, me había resultado, simplemente genial, hoy a la mañana me pareció, de pronto, así de repente, una idea espantosa. No se puede obligar a nadie, (mucho menos con mis características claustrofóbicas), a viajar en ese autito de morondanga y pedirle que no le agarre una trombosis severa, después de no estirar las patas por mas de 3 hs. El tipo que iba adelante mío, mide, ponele, 1.95. Y claro, como yo encima soy petisa, (esto es claramente una ironía del destino, porque mido algo así como 1,74), tuve que replegar mis piernas para no quedar paralítica. Llegamos al mediodía, todo muy lindo, hermoso diría mi madre, pero a las 3 horas de salir, y después de escuchar cómo roncan algunos compañeros, el respeto que tenía por ellos se esfumó repentinamente. Ahora preparome para salir a romperla, claro, soy la única mujer entre tantos hombres (¿?), lástima que los escuché roncar cómo hipopótamos asmáticos, y los ví babearse cómo bebés, lo cual me deserotiza de sobremanera. Al punto de que si siguen así, solos les faltará decirme Pull my Finger, y estamos hechos.
No pido viajar en un avión con inodoro de oro, o bidet de porcelana, (aunque no estaría nada mal), pero ponele que me mandás lejos, (aún mas lejos de lo que ya estoy de casa, sniff por Bs. As. ), a trabajar un fin de semana, mientras el resto de la humanidad se dedica a no sé, cazar perdices en el medio de la selva, (¿?), por lo menos no me mandes con 3 monos (simpáticos, pero monos al fin), amaestrados para eructar y tirarse pedos.
Bueno muchachos, prometo que tendrán novedades mías, si no perezco en el intento, con tanto loco suelto uno nunca sabe. Cuídensennnn, y no lloren por mí, ya volveré.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Llevame al Italpark

51 Arengaron conmigo
Me despierto exaltada a las 5 de la mañana. Pienso en agarrar una docena de huevos y revolearla por la ventana, al grito de ‘callense ya mismo o los cago a tiro’”. Pienso, ¿y si el huevazo le saca un ojo a alguno?, ¿ y si voy en cana por tirar el huevo?. Me distraigo un toque imaginándome arrojando huevos a mansalva por la ventana. Luego pienso, mejor voy a la terraza y los tiro sin que los hijos de puta me vean. No, soy una cobarde. Me levanto, subo la persiana, los veo, una manga de inadaptados gritando y vociferando como monos enardecidos, al ritmo de la música horrenda que sale del antro espantoso en donde se juntan a saltar como pulgas drogadas. Llamo a la policía. Me da mucho fiaca, pero agarro el teléfono. Marco. ¿ qué marco?. El 911, no. ¿El 101?. Mmm, mejor no. Pero me prometo una vez más, mañana a la noche, cuando empiecen los grititos histéricos otra vez, llamo y los cago a huevazos, o mejor, averiguo si alguien puede perder un ojo a causa de un huevo, y después, me despacho con 3 docenas completitas. Cuando termino de pensar todo esto, los enfermos mentales ya se están yendo, a los bocinazos limpios como si a los vecinos nos interesara un poquito saber que se están retirando. Juro que la próxima vez, voy a tardar menos de lo que tardo en despertarme con sus gritos, y cargando mi ametralladora los voy a acribillar, a sangre fría.
Oíme pelotudo dueño del boliche del orto, es jueves me entendés, jueves, pelotudo, que vos no trabajes y vivas de darle un antro a esta manga de enfermitos para que se apareen y griten como parturientas, no quiere decir que el resto de la gente haga lo mismo, infeliz.
Viernes. Qué lindo. Los viernes me ponen feliz, y todavía no se bien por qué, siendo que el sábado y el domingo muchas veces trabajo igual. Pero al menos no me tengo que levantar a las 8 de la mañana, cagada de frío, esperar el colectivo.
Me levanto, mi compañero me pasa a buscar con el auto. joya!. Llegamos al laburo, nos ponemos a ‘trabajar’. La verdad que en esa oficina la paso bien, tengo que reconocerlo, que los chicos son divertidos. Termina el día, me alcanza hasta mi casa mi compañero con la novia, vamos riéndonos como hienas descaradas de cuanta cosa se nos cruza en el camino. Llego a mi casa, como, prendo la tele, hace tanto que no veo a Rial que lo extraño. Graciela Alfano se separó de Alé. No!!!! BOludo, no te puedo creer!!!, se hizo justicia. Flaco, deja de llorar como pelotudo que fue lo mejor que te pudo pasar separarte de esa vieja rancia, ególatra y mandona. Hacete hombre maricón. Una vieja como de unos, 150 años, analiza las firmas de la ex pareja. Dice, Gracielita, (así nomás y en diminutivo), está mas insegura que Matias. Rial dice, es que las divas no se bancan que las dejen, por eso ella cortó la relación. En el fondo me da un poco de lástima que estos enfermos, simbióticos de mierda se separen, no sé por qué. Cambio. ¿En canal 9 ya no hay programas?, qué onda loco, ¿es una especie de TV Y novelas local?. Malísimo, pienso. Canal 7, un desastre, laik holguéis, (ese sí que no decepciona, eh). El 13, y Luisa kulliok gritando desaforadamente como si le hubieran arrancado un brazo. Qué embole, che. Apago la tele, pienso, al final todos criticaban a la tota, pero esto es un embole, ahora quiero tota, ¿dónde está la totaaaa!?!. Rial, dame Tota, por Dios!. Me preparo para irme al trabajo número dos. Agarro mis petates, y salgo. Paro un taxi. Los tacheros siempre copados. Para mí que escuchan un cd. Que les dan en las agencias, no puede ser que escuchen tanta musica de mierda!. Suena, ‘Libre’ de fondo. Me dice, yo a los 29 años tuve un accidente y estuve en coma. Uh que mal, le digo. Esperando que me diga, estuve, no sé, 2 meses, ponele, inconciente. Y me tira así de una, estuve 14 años en coma. Lo guat!?. Oíme hermano, no podés ir por la vida contando así como así que estuviste 14 años en coma, qué esperas que te conteste, eh?. Me acuerdo del huevazo y pienso que mas de un pelotudito de los que van a bailar al sucucho de enfrente de mi casa, debería quedar en coma después de escuchar esa música pedorra. Miro al tachero, le digo, ”cómo la propaganda de Telefónica”. Pienso, ¿lo dije o lo pensé?. Eniguey. Pienso en decirle, tenés cambio de 500 australes. Pero me reprimo, a lot.

jueves, 26 de junio de 2008

Injusticia

51 Arengaron conmigo
Pienso que soy impresentable. Por mirarme el zapato me llevé puesta media oficina. Creo que lo peor de caerse es no-caerse. Es decir, cuando uno se enfrenta a la caída, aunque sea inminente, siempre atina a manotear algo. En ese tire-y-afloje, generalmente, ofrece una performance ridícula de malabarismos, -que por supuesto los observadores disfrutan morbosamente-. Las piruetas no son lo mío, no obstante y no se por qué pero antes que caerme, prefiero quedar como canguro, intentando pararme en una actuación caricaturesca. Lo peor es que todos, absolutamente todos en la oficina, en lugar de asistirme, se retorcían de risa.
Fuck. Una vez que consigo pararme, me dirijo a mi escritorio. Nota del gerente: “Estamos en la sala de reuniones”, dice. Pero ¡la puta!, y a mí qué me importa. ¿Me necesitás para algo?, ¿Por qué no me decís para qué?.
Voy. Dice, acá llegó la Licenciada. Se ríe. Me dice, sentate, sentate que estábamos hablando de bla bla bla. Me siento. Y Siguen, él y los, otros bla bla bla. Y yo mientras pienso: Beneficios para empleados. Tengo que pensar beneficios para empleados. Ok. Le digo, algo que los empleados están necesitando es incorporar actividades de relax, ponele, clases de yoga durante la jornada laboral. En Buenos Aires tienen ese beneficio. Me miran y se ríen. ¿De qué te reís boludo?, no te rías. Pero en serio, ¿de que se ríen?. Bla, bla, bla. No.te.escucho.Mode. Vuelvo a mi oficina. Miro los mails. ¿cómo puede ser que manden mails en cadena? Por Dios. Nadie los lee, ¿no se dan cuenta?.
Pienso en Florencia de la V. que se casa en noviembre. Fuck. ¿Y yo?.
Me llama la mina de la entrevista. Me dice, andá a hacer el psicotécnico el sábado, si está todo bien, empezás en Julio. Joya, le digo. Ok. Vuelvo a pensar en Flor de la V. anoche dijo que lee Kabbalah. Pienso en cambiarme de religión, y después digo, no, no me cambio nada. Cierto que soy atéa,
god dammit.
Me miro la rodilla, me hice bosta. Camino medio chueca, todo por mirarme el zapato de mierda.
Anyway, salgo a almorzar. Nunca salgo a almorzar porque no soporto el amontonamiento de gente. Toda junta y apretada. Me enferma. Pero salgo, no se puede ser tan antisocial. Voy al bar de la vuelta. No fui nunca. Entro y parece el comedor del trabajo. Están todos comiendo ahí, nunca más. Debut y despedida.
Me siento en una mesa, sola por default, -sí, sí, re antipática-. Pido una milanesa, al horno, re-tristes las milanesas al horno, pero hace tanto que las como así que me parecería rarísimo comer una milanesa frita. Espero mientras empiezo a observar mi entorno. Son todos los de la empresa, pienso. Nunca salir para descansar de ésta gente at all.
Vuelvo a la oficina y viene Marquese, me quiere sacar data de la reunión. Ja. capaz te digo algo, pienso. Me dice, pero qué pasó, vas a viajar a Buenos Aires, Don’t even think that, le digo.
Noooo no pasa nada boluda. Vos quedate piola, está todo bien. Marquese me dice, che viste que están queriendo cambiar la política de beneficios, Yes, I know! . Les suena el teléfono y se va. Me doy cuenta que siempre me dejan hablando sola.

Anyway. Fuck, ahora voy a tener que arreglarle el taco al zapato. Me pongo triste, muy triste por default. Es un estado normal. Flor de la V. se casa, repito en mi cabeza. Florencia de la V se casa y vos no. Me vuelvo a repetir. Sobre todo re-pito, eso es una injusticia.


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Gracias Enredada Por el premio!!!

lunes, 9 de junio de 2008

Cagáme que me gusta...

98 Arengaron conmigo
Estoy mirando absorta un programa tipo Reallity, de estos pedorros, que hay en la TV por cable. Puntualmente en el canal Cosmopólitan . El cuál aborda el tema de la infidelidad y, sí ésta es perdonable o no. El nombre del programa, abre el interrogante con un: ¿Hasta que la muerte nos separe?, haciendo alusión a la promesa, -no siempre respetada-, que los enamorados suelen hacerse en el altar.
Es así cómo el programa muestra a uno de los tórtolos, confesando en cámara, cómo le metió la guampas descaradamente al otro, - pobre infeliz y cornudo-, que no solo no sabe nada, sino que además, es interrogado en paralelo por el mismo Ronnie Arias,- conductor del suicidio amoroso del corneante-. En ésta charla, cálida con el cornudo, Ronnie indaga cruelmente, acerca de la visión, no certera que el/a susodich@ posee acerca de su compañer@.
Es así como van mostrando imágenes intercaladas de los dos Partenaires, contando las dos caras de la historia: por un lado, quién osó engañar e intenta enmendar, cínicamente, su error, y quién aparece ante el espectador como el cornudo, que mientras limpia con Blem y Franela su ornamenta, relata felizmente lo ideal de su pareja.
Ahora bien, sin poner en tela de juicio lo a-moral de la infidelidad, ¿A quién carajo se le ocurriría, que exponiendo al ornamentado, a enterarse públicamente de sus cuernos, estimaría siquiera, perdonar tal conducta?
Hay que ser o bien, muy hijo de puta, o bien muy pelotudo para pensar que mostrándole al mundo el mal comportamiento de quien engaña, quién es engatusado lo va a perdonar.

[Cómo dato interesante para los hombres, y curioso para las, sorprendidas, mujeres los 3 episodios que ví, fuimos nosotras las que aparecimos pidiendo perdón.]

A mí si me cagan, no me lo digan, y si por una de esas casualidades me entero, que no sea con miles de personas, riéndose de mi inocencia, adornada por los cuernos de quien no hace mas que humillarme sin piedad.
Señores, esto es una muestra más de que los dichos son sabios, y por algo son tan populares. Me dirán negadora, pero para mí: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

sábado, 17 de mayo de 2008

Analizáme ésta: Edipica-Mente, claro.

54 Arengaron conmigo
A ver, analizando el anteúltimo posteo, me he dado cuenta de algo, a saber: ‘según los hombres, nosotras somos tan oportunas como ellos, es decir, aparecemos mágicamente cuándo mas acompañados están’. Esto, y comparándolo con el resto de los comentarios de las féminas, me ha llevado a formular la siguiente hipótesis:
Querer lo que otro tiene es una regla Perse, no tiene que ver con el sexo cómo género, sino con el sexo en sí, más precisamente con el deseo de/l otro. Y es evidente que estar en pareja nos pone mas lindos.
Pero no nos pone mas lindos, cómo decirlo, físicamente. No, -o no exclusivamente-, es una cuestión de actitud. Señores lectores, cuando uno está en pareja, evidentemente emana una auto-confianza que estando solo como un hongo nadie nota. Es por esto qué, tal vez, nos lluevan propuestas decentes (¿?) cuando menos las necesitamos. Obviamente, el estar solicitados, nos eleva aún mas el auto-estima por lo tanto seguimos en alza.
Sin embargo, hay una explicación aún más psicológica, - en esta parte usd. hacen de cuenta que 'creen' en el psicoanálisis, ok?-.
Ésta dirá, que repetimos durante toda nuestra lunga vida, las relaciones edípicas, o triangulares, retrotrayendonos siempre a un estado ideal, cuando eramos tres. Es decir, el complejo de Edipo.
Asique señores, estamos diagramados desde el vamos, para desear lo que otro tiene, empezando por desear a uno de nuestros padres que, muy probablemente, sea del otro de nuestros padres, o de alguien más. No nos resulte extraño, volver a ese estado de triangularidad. Reeditamos el Edipo durante toda nuestra miserable vida, asique, cuidado.
Cómo solución: deberíamos considerar la posibilidad de auto-convencernos que estamos en pareja, aún cuando no lo estamos, de éste modo, podríamos eliminar para siempre, las tardes de soledad, - si es que esto nos interesa claro-. (Ésto sería un edipo internalizado? bue, no me hagan caso, anyway).
Y sino muchachos sigamos igual, total estadísticamente, alguno debería morder el anzuelo ¿no?.
Una última reflexion: esto confirma, una vez más, que los seres humanos somos jodidos por naturaleza. Habiendo tanta gente sola, nosotros queremos a es@ que está ocupad@ besando a otr@.
Porca Miseria.

A ver que me dicen de mi análisis pormenorizado (¿?)…
 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes