Chicos, chicos, los noto preocupados ¬¬, ¿acaso no saben que decidí cortarme el pelo?. La última vez que me lo corté fue el 31 de Diciembre, quería empezar el corriente, con las crenchas ‘como la gente’. Pero, como siempre, tengo problemas con la elección del peluquero. Igual, ustedes, despreocúpense, amigos.
Por otro lado, tengo problemas graves con los ganchos de pelo, o las gomitas, las pierdo, no sé cómo pero siempre, SIEMPRE las termino perdiendo, y lo peor, no tengo repuestos, ando con el pelo atado con una cinta, aunque he llegado a atármelo con las banditas elásticas de la oficina, agradézcole a Maikol, porque a pesar de ello, tengo un pelo medianamente decente.
Esto ya lo dije en otro lado, pero tiene mucha tela para cortar (¿), y además me gusta repetirme cuando digo cosas brillantes, laik olweis. Veo la propaganda de sarasalechedescremada que hace Natalia Oreiro, malditos, porque insisten en poner actrices pedorras a hacer publicidades, ¿por qué?. Hay miles de actores publicitarios desempleados, porque dejan que los más ‘famosos’ acaparen todo, eh, decíme. Están buscándose una paliza, quiero que lo sepan, Herejes.
Me digné a cocinar, pero descubrí, -bah más que descubrir, es REENCONTRARME CON LA CRUDA REALIDAD-, que mi madre me persigue por todos lados cada vez que me ve en la cocina. Si agarro un trapo, quiere ESE trapo, si agarro un cuchillo quiere ESE cuchillo, si agarro una cebolla quiere, ESA cebolla. ¡Camon pipol, camon!, ¡guerouver!. ¬¬. Toda ésta performance hace que no cocine un carajo, al final.
Sale de la cocina y me dice, me voy a tomar una sopa de vegetales, y claro, como no da puntada sin hilo eso viene como previa de: ME DUELE LA CABEZA, y eso a su vez justifica, por ejemplo, el hecho de que no tiene pensado cocinar o hacer absolutamente nada. La conozco como si la hubiera parido.
A Maru Botana le preguntan de qué signo es, dice, LEO, ¿por qué cada vez que alguien escucha LEO dicen ‘uhhhhhhhhhhhh’, eh? ¿qué tienen en contra de nosotros, los leoninos?. Malditos.
Pol el amol de Maikol, en el trabajo hablan de Mascherano, hablan de ‘el caso Mascherano’. ¿Qué onda?, alguien que me explique. Nau.
Sueño. Sueño que estoy indecisa entre dos chabones: uno lindo y otro feo, pero no sé porque me quedo con el feo y al lindo lo echo. Me despierto arrepentida y, la típica, quiero volver a soñar para llamar al lindo y echar al feo, pero no puedo. Puta madre.
La vida misma.
