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sábado, 1 de agosto de 2009

El consultorio: Primera Edición

41 Arengaron conmigo

Me encuentro sentada en mi consultorio [imaginario], bebiendo un ais ti, [también imaginario], acompañado de un lemon pai [imaginario too bicos el temita de la dieta baja en glucosa me tiene las bolas por el piso].

No obstante, quiero contarles que han llegado miles (¿) de cartas de los señores televidentes, consultándome cosas sumamente importantes, a saber:

Gaby de la matanza, pregunta ¿qué hago si el tipo que me gusta es un imbécil?.

Pues bien, mi consejo esta vez tendrá que ver más con lo autorreferencial que con algo expuesto digamos, a modo de ejemplo.
¿A quién no le ha gustado alguna vez un imbécil?, y claro, la respuesta es obvia. Los imbéciles proliferan por todos lados y las cazadoras de imbéciles siempre somos sorprendidas por algún espécimen nuevo.
Mi consejo sería más bien que, antes de hacerle algo al imbécil propiamente dicho, pienses en auto flagelarte, porque estoy segura de que no es el primer imbécil por el cual sentís atracción, entonces, debemos corregir la fuente del error, es decir vos misma. La forma más sana [¿] de autoflagelación que encuentro es obligarte a ver 20 veces seguidas la publicidad de Araceli Gonzalez y la hija, esa del jabón, bueno, esa. Yo creo que después de ver el efecto nocivo que la imbecilidad tiene en vos, vas a dejar de pensar en el imbécil como en alguien atractivo.

Otra pregunta nos llega desde Garín (¿) de la mano de Vir, en éste caso nos pregunta ¿qué hago para llevarme bien con mi madre? Bien, tema difícil si los hay. No se conoce caso probado en que la hija, se lleve bien con la madre. La diferencia generacional, es cada vez más grande a medida que pasan los años, es una cuestión de piel, digamos. Mi consejo es que vuelvas a nacer como amiga de tu madre y no como hija. Claro que esto no te asegura que te lleves bien con tu otra madre, pero siempre cabe la posibilidad de que la ciencia avance e invente alguna pastillita que haga que madre e hija, sean una dupla in se pa ra ble.

La siguiente pregunta, la formula Julia, y está relacionada con la que nos hiciera Gaby, [se ve que viven cerca, o algo en el aire hace que los hombres que las rodean padezcan de imbecilísmo crónico], a saber: ¿cómo hago para vengarme de un imbécil?. Bueno, ésta pregunta es fácil; por lo general los imbéciles tienen una debilidad y es el sexo, así que, y haciendo gala de los dotes que la madre natura te ha dado, bien podrías citar al imbécil prometiéndole una noche apasionada y en su lugar, obligarlo a fumarse una cena completa en algún geriátrico del barrio, con todos los ancianitos que viven en el, ésto por supuesto, incluye la parte en que ayuda a los enfermeros a cambiarles los pañales y, mientras él hace su parte vos le preguntás ¿no somos un amor?.

La siguiente pregunta viene de la mano de veníyavoy (¿), de Villa Luzuriaga, y dice: ¿cómo hago para decirle algo muy importante a una madre, sabiendo que ésta es psicoanalista y seguro ya tiene 25 respuestas que te ponen la tapa o te retrucan la existencia?.

Bien, y volvemos al tema madre-hija. Ésta relación es una de las más complicadas, sobre todo si tu madre ES psicoanalista, pero no desesperéis. Cuando uno cree que el otro está muñido de respuestas para todo, lo mejor es el efecto sorpresa, es decir, debés decirle algo que la descoloque de tal modo que ya no pueda recurrir a sus respuestar armadas para nada. Entonces, al comienzo de una conversación le decís, por ejemplo, ‘mamá, voy a enlistarme en el ejército’. Cuando ella quede boquiabierta por tal declaración, aprovechas y le mandas lo que verdaderamente quieras decirle. Y si no te resulta, amordazala y que te escuche.

Por último, vamos a cerrar el programa de hoy con la pregunta de Capitana del Espacio de Once, que dice ¿cómo controlo mi ira?.

Bueno si supiera eso, probablemente no tendría éste blog, sino uno de estilo zen, pero voy a tratar de darte unos consejitos útiles al respecto. Yo recomiendo, la terapia del Telemárketer. Es decir, cada vez que te pelees con alguien, o te sientas mal porque el verdulero te vendió la papa podrida, no pierdas el tiempo puteando al aire, no. Ir a ver al propio verdulero y cantarle las 40 es valiente sí, pero pelotudamente peligroso, ¿Por qué correr el riesgo de que el verdulero te revolee un cajón de fruta podrida?. No. lo mejor es levantar el teléfono y elegir al azar, algún 0800telegarcheter, y puteárlos a ellos, ya no para decirle que el verdulero te cagó, sino para quejarte del mal servicio que TODAS las empresas dan. De este modo, no salís de la comodidad de tu hogar, y descargas tu ira, sin envenenarte. Me dirás ¿pero la ira no la controlé? Y, no, pero por lo menos no te quedaste con la vena.

Amigos, amigas, espero que hayan disfrutado a borbotones de mis consejos, y los espero en el próximo programa de: el consultorio.

Y no se olviden que el lunes a las 00:00, sale publicado el segundo post de la covacha. Es el mío, así que más vale que lean. ¬¬


Pd: espero que el sindicato de imbéciles, no venga a romperme todo por usar su nombre en vano.

domingo, 21 de junio de 2009

¿El sabor del encuentro?

39 Arengaron conmigo

El otro día con una amiga hablábamos de las relaciones amorosas. Su pregunta tenía más que ver con el cómo encontrar a alguien, que con el cómo mantener una relación.

Está claro que en épocas como éstas, con la banalidad que padecemos en todos los aspectos de la vida, es natural que la soledad sea más común que las parejas felices. Es decir, uno siempre idealiza aquello que no tiene; pero muchas veces, por quedarse en la mera idealización se choca contra una pared de realidad cuando en lugar de una cosa, se encuentra con otra.
Lo natural, y siendo tantos los solitarios que vagan por doquier, sería que encontrarse sea tan simple como destapar una cerveza, pero no. La realidad nos muestra como ciegos que avanzan sin saber bien por qué, ni por dónde.

Le decía a mi amiga, que para encontrar primero hay que saber qué es lo que uno busca. Es decir, muchos, por el simple hecho de hacer de cuenta que están menos solos, se entregan a relaciones intensas, pero fugaces y lo peor, es que saben que esas relaciones tienen poca vida.

Tal vez por el mismo hecho de que una relación más duradera o que empieza sin fecha de vencimiento, requiere de mayor compromiso y, sobretodo, de mayor riesgo.

El trabajo de conocer mínimamente al otro, algo que quizás vemos como innecesario, es fundamental. Lo que uno pierde de vista, es que la única forma de conocerse a sí mismo en una relación, es dándose ese tiempo que, por lo general, nos restamos.

Es decir, una persona que nunca tuvo una relación de pareja, difícilmente sepa cómo es en una relación de pareja. Por lo tanto, cuando llega el momento de buscar alguien que lo complemente, por decirlo de alguna manera, no sabe bien qué busca.

Es por eso que es tan complicado saber qué es lo que uno necesita, y es por no saberlo que yerra en la búsqueda.

Entonces, lo primero sería conocer que es lo que a uno le falta para enfocarse en esa dirección. Y lo segundo es saber que no en cualquier lado puede encontrar eso que busca.

Mi amiga me decía que ella ‘lo da todo’, es decir, ella se entrega hasta ‘vaciarse’. Es en ese punto, en que simplemente ‘da’, que queda en una posición pasiva ante el otro, y es bueno saber que el Deseo, se alimenta del Deseo activo. Uno desea el Deseo del Otro. Y el Deseo del Otro, suele coincidir, con uno mismo. EL Otro, nos desea, entonces lo deseamos. Por lo tanto, una persona que no pide, puede confundirse con una persona que no desea, o sea que no necesita de otro.

Mi amiga aducía que el miedo al rechazo es lo que provoca su no pedido. Pero si no pedimos, ¿cómo pretendemos que el otro sepa qué es lo que necesitamos?. Todo esto es parte del conocerse. La entrega absoluta suele ser menos arriesgada, y más simple, que el hecho de salir a buscar lo que uno quiere, porque muchas veces, ni uno sabe qué es eso. Además, si las cosas no salen como deseamos, es más fácil escudarse en el ‘yo le dí todo’, y caer en la victimización, que tener que hacerse cargo de las cosas que salieron mal, planteárselas y modificarlas.

Entonces, yo me pregunto, con esto de la soledad, el no encuentro, y el miedo al rechazo, ¿uno siempre busca en el lugar en dónde hay?. Porque muchas veces, pareciera que uno insiste en lugares conocidos, en donde sabe que no encuentra nada. ¿por qué tenemos esa tendencia, caprichosa, a volver al lugar en donde terminamos perdiendo?

Una vez me dijeron, ‘tu soledad aparece dónde sentís, que aquellos que deberían darte, aparecen’. Es decir, donde esos que me rechazan y me niegan aparecen, aparece mi sentimiento de soledad. Es lógico, si lo pienso, es totalmente lógico. Porque es el rechazo de esos lo que hace que me enfrente con propia mi soledad. Es una soledad adquirida, digamos.

Lo interesante, sería saber por qué uno se hace a sí mismo este tipo de trampas. Por qué si ,al fin y al cabo, termina llorando, lamentándose por lo que no fue, y jurándose que nunca más le va a volver a pasar, vuelve a hacer todo de la misma manera. Si uno no cambia el foco, si no aprende a conocerse, a darse tiempo para conocer al otro, quien quiera que sea ese otro, si no aprende a pedir, -y para eso necesariamente, tiene que aprender qué quiere-, nunca va a salir de ese círculo vicioso y solitario, del ‘yo le di todo’, ‘ya no hay hombres’, -o mujeres-, ‘le tengo miedo al rechazo’, ‘no quiero comprometerme’. Etc. Etc. Etc.

¿Qué hacen ustedes para encontrar lo que buscan? ¿Saben qué buscan? ¿Buscan en el lugar indicado, o golpean la puerta que ya se les cerró 1000 veces?.

Interesante, ¿no?.


Pd: Feliz Aniversario.

lunes, 1 de junio de 2009

Quién quiere ser millonario, [o algo así].

40 Arengaron conmigo

Una de dos: o vivimos en el país de los multimillonarios, o estamos rodeados de pelotudos.

Primero, un hombre se olvida Us$30000 y una notebook en un colectivo.

Después, un tipo se olvida $120000 en un taxi.

Y ahora, un tipo encuentra en un supermercado, una agenda con un cheque por $300000 y $50000 en efectivo.

¿Qué estamos todos locos?.


Dejen de tentar al diablo, por Dior.


sábado, 7 de marzo de 2009

Me muero muerta!

62 Arengaron conmigo
Mini conversación conmigo misma:

¿Viste que bueno está poder decir libremente lo que uno piensa, aunque eso implique que gente poco inteligente se ofenda?

Sí, es liberador.

Miro la tele y me gustaría saber por qué el noticiero de Telefé –el que emiten a la noche-, está siendo conducido por el tipo de los deportes, ¿qué estamos todos locos?, eh. Y encima ahora le ponen secciones, Por Dios, ¿secciones? ¿Al noticiero de telefe?. Resulta que le hacen notas, cual programa de chimentos, a un famoso via web, y eso no es lo peor, lo peor es que se les cae internet, manga de herejes!. Bueno, me indigno, posta, me indigno.
Cambio, pongo utilísima, ay por Dios!!, están pasando un programa acerca de funerales, ME MUERO jajajaja, una mina dice: “cuando murió mamá, la gente fue vestida como si fuera a pasar un día de campo, algunos hasta de tennis”, y siguió “ menos mal que mamá no estaba para verlos”. Ay por favor, la bizarreada ha alcanzado niveles incalculables. Bueno, ahora muestran la ropa del muerto, les aviso que cuando me muera quiero vestirme de vedettonga [ Ay, siempre quise ponerme las plumas y no parecer una india]. No!, ahora el tipo que conduce, “cede” las imágenes del velorio del hermano, ahhhhhhhhhhhh.
Ahora dice que hay una psicología que ayuda cómo prepararnos para nuestro velorio. La terapia del último año, estoy re-aut, pienso. Dice que le proponen a la gente vivir como si fuera el último año de vida. No, no, este programa es tu mach. Camon pipol, camon, ger over!, no pueden haber inventado un programa que nos propone la organización de nuestro propio velatorio, es como muy obsesivo no poder dejar al azar la organización de algo que no vamos a disfrutar. Me muero muerta, ahora una loca dice que el día que se muera quiere que la vistan con el vestido de novia, me pregunto, ¿esta gente no piensa que los que asisten al velatorio tienen que continuar viviendo con esas imágenes en la cabeza?.
Dicen que es mejor dejar por escrito la voluntad que cada uno tiene para ese momento, porque por ahí, los familiares están muy compungidos y no se acuerdan de cumplir nuestros deseos, asique vamos gente, vamos, a redactar el epitafio, no sea cosa que nuestro velorio sea diferente a lo que soñamos. Eha, arriba esas copas, herejes. Y, Adios mundo cruel!

jueves, 19 de febrero de 2009

Cortito y al pie.

119 Arengaron conmigo
Já!. Tal vez producto de la calor insoportable, tal vez producto del lavado de oídos que me practicaron ayer, [y como todos sabemos los oídos se conectan de algún modo extraño y sospechoso con el cerebro] o, simplemente, porque es hora de dejar de tropezarme "siempre" con la misma puta piedra, me ha sido revelada una gron, gron, gron verdad, a saber:
No ayudo a la gente porque soy buena, no. Tengo un delirio altruístamente pelotudo del tipo: "ayuda.a.un.infeliz.por.día", sólo para que despues "ese.infeliz.previamente.ayudado", me cague. Claro, ésto me lleva a comprobar, con ira y enojo, que la gente es una mierda. [Bah, mas que comprobar, es reafirmar, se me ocurre]. Por si quedaba alguna duda: no, no soy buena, soy masoquista.


He Dicho.-
 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes