Herejes, como estoy en un momento de derroche de imaginación, [habrán visto ya la nueva sección del blog: la vida misma, bah, más que nueva, se trata de una sección rebautizada], inauguraremos ahora otra nueva sección que, si bien esta trillada por su nombre, tiene de novedoso el método ‘aquí y ahora’ que utilizare para aconsejaros en vuestros problemas.
Por ejemplo, y ante la pregunta desolada que alguien podría hacerme de ¿qué hago si estoy enamorada y mi amor no es correspondido?, bien podría responderle lo siguiente:
‘si el/la muchacho/a en cuestión no se da por aludido de tu amor, podrías secuestrarlo y atarlo a una cama, como en la mismísima película Misery. Una vez lo tengas ahí, suplicándote por un vaso de agua, le das a mansalva, a diestra y siniestra, a troche y moche, hasta que las velas no ardan y, además le das un vasito con agua.
Si este método no da resultado, siempre tendrás la posibilidad de utilizar el método break a leg, y ahí sí, si te metes en este tema no pares hasta que solo pueda decirte que sí con la cabeza’.
Bueno, herejes, verán que tengo una facilidad para dar consejos que me emana por los poros.
No obstante, no dejaremos de lado la sección anteriormente estrenada: la vida misma, por tal motivo, les dejo un videíto del gato para su deleite durante el fin de semana, y recuerden: siempre pueden acudir a mí, si necesitan un consejo en la nueva sección: El consultorio.
Espero sus consultas!
La vida misma, o de como lavar un pote de yogur sin usar agua.
Ya no acepto todo en el feisbuk. Después de mi último encuentro cercano con la muerte, ya no acepto pavadas via feisbuk, ni corro como enajenada, ni me río de Janeiro, ahora mi vida está basada en cimientos firmes, fuertes, la vida misma. Maduré chicos, maduré. Así que todos los que estaban hurgando entre mis riquezas para repartirse mi herencia, se retirarán con las manos vacías. Malditos, dejen enfriar el cuerpo.
Igual les cuento que ayer, que todavía era una persona inmadura y que sí me reía de janeiro, ¬¬, corrí a toda la familia al grito de ‘DAME UN BESITO, DAME UN BESITO’. Mi madre, lejos de conmoverse por mi dolencia, me miraba con cara de asco. Claro, no olvidemos que de la noche a la mañana, literalmente, me creció el labio y termine como la Mulatona de clemente. Qué queres. Igual, quiero aclarar, que era la mulatona de clemente, pero con manitas. ¿no soy un amor?.
Por otro lado, voy a hacer un llamado a la solidaridat, para que ustedes, mis queridos Herejes, se pongan a hacer la campaña 2009 de UN SOL PARA CARITO. Como saben estamos prontos (¿) a la fecha de mi cumpleaños, [no os desesperéis: como el año pasado, pueden mandar sus donaciones, y sus regalos a una dirección que ya les pasaré]. Pero quiero decirles que, ahora soy una persona diferente, maduré. Esto de que me crezca el labio, y el peligro de haber sido picada por arácnidos y demás bichos, me hizo pensar como a una mujer adulta, y no como a la adolescente que parezco por mis jóvenes 25 añitos. Jojojojo [Malditos ojo con lo que acotan ¬¬].
Herejes, quiero dejarlos con una reflexión, porque la vida misma es mucho más que reírse como foca o bailar como Barney. Sépanlo.
Esta noche solo quiero cantar tu canción que todos sepan que me muero por Vos, que tengo ganas de gritar que nada podrá ya parar este amor, este amor. Hoy yo me quedo bailando en las veredas dando vueltas saltando hasta las estrellas acurrucándome al decir tu nombre como si fuese el primer hombre que amo, que amo Esta Noche Esta Noche Esta Noche Esta Noche Esta noche’… Para pensar, ¿no?.
Tuve que ira la clínica porque resulta que ayer me levanté con una especie de llaguita en el labio. Hasta ahí todo bien (¿) si no hubiera sido porque después de un par de horas me empezóa doler al costado de la mandíbula. Bueh, imaginate, todas las cosas que pensé que tenía; primero creí que me había picado una vinchuca, porque una vez ví en Discovery que las vinchucas del orto pican cerca de la boca. Después, en el trabajo le mostré a una de las chicas cómo tenía y la cornuda no tuvo mejor idea que decirme que era la picadura de una araña. Dajjjjj que ascor. Pero a la noche cuando volví a mi casa, mi madre, siempre tan alentadora, me dio la idea de que podía ser la picadura de un alacrán, viste que acá está lleno (¿) de alacranes.
La cosa es que hoy me desperté y tenía el labio hinchado como la puta que lo re pario, así que asustada y pensando que me picó un vampiro, me fui a la guardia;
Por favor señores médicos, porque hacen que la gente se amontone como sardinas en las salas de espera, mientras ustedes charlan copiosamente de cualquier pelotudez. Los escuché, malditos, los escuche. Mientras me dejaron en el consultorio a la espera de uno de estos señores, pude escuchar todo lo que charlaban. Los muy herejes, se pusieron a hablar de cualquier pelotudez, en lugar de hacer rápido su trabajo.
No herejes, no. Por ahora no voy a morir, solo por ahora ¬¬. Resulta que tengo algo virosico, por lo que tengo prohibida la entrada al trabajo, y parece que con una cremita y unas pastillas, se me pasa la fiebre, el dolor de los costados de la mandíbula, [más conocido como ganglios, jojo], y este labio hinchado que me hace parecer a nazarena velez.
Ustedes, por las dudas, comiencen una cadena de oración, invoquen a Maikol, porque sin su ayuda, seguiré padeciendo los ardores de la carne, (¿) del labio, claro.
Me limo las uñas. Me pongo a mirar la tele, así de reojo, como no queriendo ver, pero miro. Me cebo y me limo las uñas. Me acuerdo que tengo que llamar a la contadora para que me tenga listos los recibos de sueldo. Odio a la contadora. La llamo así, muy falsa, la saludo. Hola Ana, ¿cómo estás?, Bien.- me dice, así medio mala onda. Le digo, viste que hace 10 días, - y marco y subrayo bien, con ímpetu lo de 10 días-, te mandé un mail con las novedades de Junio, no? Re forra, me contesta, mmse… pero a mí no me mandaron nada. Nada ¿qué? pelotuda, pienso.
Sí Ana, te mande un mail y después hablamos por teléfono, necesito los recibos para el lunes. Me dice, msseeee pero vengan a buscarlos bien tarde porque yo no estoy en el estudio. Me dice, tipo 9 y media. Le digo, pero oíme, te mande el mail hace 10 días, hija de puta, como mierda te tengo que avisar que la gente cobra a fin de mes.
Cómo carezco de personalidad, no le digo todo eso, pero lo pienso a lot. Con mi mejor voz de orto, le digo, no puede ser antes, seguro que XXXXX (mi jefe) a esa hora no está. Me dice, mmmmseee, pero no. Así muy torerita. Le digo bueno. Me dice, llamame en una hora porque ahora entro al acto del colegio de XXXXXXXXXXX, no escucho, porque no me importa. OK, ok, le digo.
Corto. Me limé tanto hablando con esta pelotuda que casi no tengo uñas. Hija de puta. Pienso, la puteo mucho. Al pedo. Al rato, llamo por teléfono a Joselo, le digo, che la forra de Ana quiere que vayas a buscar los recibos a las 9 y media. Me dice, ehhhhhhhh pero que papuda (Joselo Dixit), y lo repite, un par de veces, a las que yo respondo, si, si, si, si.
Corto con Joselo. Me dispongo a almorzar. Puta madre, no hay un carajo para comer, me enferma. Me enferma que mi vieja se haga la que no se da cuenta que tiene que cocinar, por derecho. Es su derecho cocinar. Le digo, eh, así torerita, qué hay para comer, eh?.
Me mira, me dice, ¿qué?, así con cara de asco. Le digo fuerte, porque por ahí se quedó sorda y no me enteré. Que ¿Qué hay para comer?, mala onda mal. Me dice, mmmnose, mmmmnada, así. Me torea. La toreo. Nos tereamos. Me dice, bueno querida, podes cocinar vos alguna vez, eh. Por esta cuestión, otra vez la gata se está comiendo la bolsa del supermercado. Ya le tire 4 veces con la misma revista, que por supuesto vuelve a mí gracias a mi poder de abducción. [Luego de un largo período de rehabilitación, mi gato sigue exactamente igual de drogadicto. Su debilidad por el polietileno sigue intacta]. Bueno voy a cocinar sino la que va a terminar devorando las bolsas de disco voy a ser yo. En eso mi madre vuelve haciéndose la madre hacendosa y sacrificada, mentirosa!. ¬¬
Le digo, dale cocina que estoy trabajando. Me hago la trabajadora, hago toda una performance de lo que es trabajar duro. De pronto me siento una trabajadora minera. La vieja me mira. No se conmueve at all. Vieja insensible, pienso. Le digo, bueno cocina o voy a morir de inanición. Se caga de risa, vieja contestataria, pienso. No te me rías en la cara, carajo. Me dice, quedate traquila que podes morir antes de paludismo. Y se ríe. Dios, esta vieja no puede ser mi madre. Por favor, quiero ser adoptada. Pienso, que siempre quise ser adoptada, y descubrir, ponele, que tengo una familia re linda que me re ama, que es millonaria, además, y que me está esperando. Pero no. Puta madre.
Al final me ofusco mal y me voy a bañar, cuando salgo la vieja está cocinando arroz. Vamos carajo!. Me dice, ah, ¿terminaste?. No, le digo, soy un holograma de mi misma. Me mira con cara de orto, y me dice: entonces no comes arroz. Pienso, me cagó.