Por qué Benjamín Vicuña está en la liga, ¿ah?, díganme. Guerever. Un jugador de chacharita habla por la tele. Están felice’ porque ascendieron. Dice, estamo’, jugamo’, pasamo’. Hermano, por Dios, comprate una ese, o una Essen, como quieras. Me pone nerviosa y cambio. Para qué, Luisana Lopilato dice con cara de gato reventado, porque vos lo valés. Ay, qué hicimos para padecer a estas actrices de cuarta haciendo publicidades, decíme. Las actrices lindas no tienen necesidad de abrir la boca. Ja! [Bueno, tal vez sí, pero no para hablar]. Nadie espera que digan cosas inteligentes, entonces cierren el ort… el pico.
Tocan el timbre y mi madre, de la que hace meses, señores, meses que no hablo, grita desde la cocina, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, me enferma y provoca que me levante, le digo, ‘¿qué pasa?’, me dice, ‘no me contestan’. Le digo, oíme, ¿es necesario que grites como descosida, eh eh eh?. Me mira.
Toda esta pantomima, provoca mi ‘no sueño’ y me levanto. Odio que mi madre grite como si tuviera una papa que le atorara la garganta. Me pone violenta. Desayuno, y me indigno porque en la tele hablan muchas pelotudeces, demasiadas diría, y mi madre, no me deja cambiar. Dice ‘me siento mal’, dice ‘Tartu va a ser papá’. Claramente habla de alguien a quien no conozco. La miro, con mucha cara de orto. No se inmuta, pero dice, ‘me siento mal’ y tose como un bebe que quiere mostrar que se siente mal. Qué básica, pienso. se hace la enferma de terapia intensiva, pero de pronto le sale el groncho de adentro y dice ‘pero qué pelotuda’. Claro, ahora entiendo porque soy como soy, mi vieja es un camionero. Se rié, se emociona con Operación Triunfo, a mí me pone mal. Me dan ganas de romperle un florero en la cabeza para bajarle la emoción. Le digo, ‘como si fuera tan complicado ir al supermercado’. Los defiende, defiende a los de OT, me dice, ‘¿perdón?, como si xxxxxxxxxxx supiera ir a comprar al supermercado’. Hoy no la soporto, me dan ganas de tirarme por el balcón cada vez que enuncia algo. Me acuerdo de alguien que suele decir, ‘azotes, azotes for all’. Y creo que tiene razón. Mi madre me tiene harta, ¡pol el amol de lucho!. Descubrí que tenerla en mi casa más de 3 semanas es nocivo para mi salud. Ahora dice que está enferma, ¡que alguien me ayude!.
