martes, 16 de junio de 2009

Mi vieja es un camionero.

43 Arengaron conmigo

Por qué Benjamín Vicuña está en la liga, ¿ah?, díganme. Guerever. Un jugador de chacharita habla por la tele. Están felice’ porque ascendieron. Dice, estamo’, jugamo’, pasamo’. Hermano, por Dios, comprate una ese, o una Essen, como quieras. Me pone nerviosa y cambio. Para qué, Luisana Lopilato dice con cara de gato reventado, porque vos lo valés. Ay, qué hicimos para padecer a estas actrices de cuarta haciendo publicidades, decíme. Las actrices lindas no tienen necesidad de abrir la boca. Ja! [Bueno, tal vez sí, pero no para hablar]. Nadie espera que digan cosas inteligentes, entonces cierren el ort… el pico.

Tocan el timbre y mi madre, de la que hace meses, señores, meses que no hablo, grita desde la cocina, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, ¿quién?, me enferma y provoca que me levante, le digo, ‘¿qué pasa?’, me dice, ‘no me contestan’. Le digo, oíme, ¿es necesario que grites como descosida, eh eh eh?. Me mira.

Toda esta pantomima, provoca mi ‘no sueño’ y me levanto. Odio que mi madre grite como si tuviera una papa que le atorara la garganta. Me pone violenta. Desayuno, y me indigno porque en la tele hablan muchas pelotudeces, demasiadas diría, y mi madre, no me deja cambiar. Dice ‘me siento mal’, dice ‘Tartu va a ser papá’. Claramente habla de alguien a quien no conozco. La miro, con mucha cara de orto. No se inmuta, pero dice, ‘me siento mal’ y tose como un bebe que quiere mostrar que se siente mal. Qué básica, pienso. se hace la enferma de terapia intensiva, pero de pronto le sale el groncho de adentro y dice ‘pero qué pelotuda’. Claro, ahora entiendo porque soy como soy, mi vieja es un camionero. Se rié, se emociona con Operación Triunfo, a mí me pone mal. Me dan ganas de romperle un florero en la cabeza para bajarle la emoción. Le digo, ‘como si fuera tan complicado ir al supermercado’. Los defiende, defiende a los de OT, me dice, ‘¿perdón?, como si xxxxxxxxxxx supiera ir a comprar al supermercado’. Hoy no la soporto, me dan ganas de tirarme por el balcón cada vez que enuncia algo. Me acuerdo de alguien que suele decir, ‘azotes, azotes for all’. Y creo que tiene razón. Mi madre me tiene harta, ¡pol el amol de lucho!. Descubrí que tenerla en mi casa más de 3 semanas es nocivo para mi salud. Ahora dice que está enferma, ¡que alguien me ayude!.

miércoles, 10 de junio de 2009

Una de fantasmas

54 Arengaron conmigo

Corria el año 1995. Con mis jóvenes 17, ya hacía 2 veranos que nos íbamos a la casa de una amiga en Cariló a pasar las vacaciones. Claro, imaginate que en esa época, lejos de ser un lugar fashion, era un campito desierto. Como estábamos cerca de Pinamar, ir a bailar al Ku o a pasear por el centro era nuestra salida. Por supuesto, ninguno tenía auto, así que íbamos a pata y con una linterna hasta la calle principal, -quién conoce Cariló, sabe que en las calles no hay postes de luz-, y de ahí, dedo.

Una de las noches, volvimos completamente embolados del centro Pinamarense, y entramos a la casa de mi amiga, claro, era un miércoles, ponele. La casa en donde parábamos tenía, además, una casa de servicio, o algo así, que estaba desocupada. Cuestión que entramos, prendimos las luces y de pronto antes de prender las luces de la cocina que daba al fondo de la otra casa, vemos que hay luz. Ay para qué?! Qué julepe! Apagamos todas las luces y nos escondimos, (no sé bien para qué), a ver si veíamos movimiento.

Nada, prendimos de nuevo la luz y nada. No se veía más la luz. Todos sugestionados, por el efecto fantasmagórico que acabábamos de ver, decidimos separarnos, (éramos como 8), para ver qué averiguábamos.

Sin hacer ruido, unos fueron a la otra casa, otros rodearon la casa en la qué parábamos, porque imagináte que podría ser el sátiro del que tanto hablaban los diarios. Los hombres fueron quienes emprendieron viaje para ver quién había osado tomar posesión de la casa vecina. Munidos de un palo y un par de herramientas del padre de mi amiga, llegaron a la casa: claro, en esa época no existían los celulares, mucho menos la casa tenía teléfono.

Fueron 10 minutos, pero todo el tiempo que los chicos tardaron en ir y venir no hicimos más que elucubrar posibles muertes, castigos, oíamos gritos inexistentes, etc.
Al ratito, aparecen los pibes con una bolsa de carbón, y una botella de coca. Quienes quedamos en la casa nos miramos atónitos. ¿guat de fack?.

Los muy pelotudos nos dicen que eran los padres de mi amiga, que vinieron de onda y sin avisar, y para no despertarnos se quedaron en la otra casa.

¿La luz que vimos?: el calefón reflejado en la ventana.

Y buéh, cosas que pasan.

Y uds. ¿Qué anécdotas tienen para contar?

martes, 9 de junio de 2009

Somos actores, queremos actuar.

56 Arengaron conmigo

Voy a contar aspectos de mi vida que ustedes desconocen, -no, no, no se amontonen, los autógrafos los firmo luego-.

Con jóvenes 19 añitos y en épocas casi casi Menemistas, -y con esto quiero decir que era un época de mierda para terminar el secundario y salir a buscar un trabajo digno-, entré a trabajar en un agente oficial de no sé qué empresa de telefonía. Hacía poco se había desregularizado el mercado de teléfonos o algo por el estilo, la cosa es que tenía que vender servicios de llamadas de larga distancia. Era una especie de PROMOVENDETROLA, sin lo trola, claro.

La gente más o menos se copaba, porque era algo nuevo. Con el correr de los meses, -y la gestión espantosa de las compañías de teléfono-, se fue quemando el mercado.

Cuestión, que me tenía que parar con una carpetita en mis manos, en la puerta del Teatro San Martín, y venderle a la gente que pasaba dicho servicio. Nunca falta el pajero que te ve y te quiere sacar el teléfono, o el extranjero que te invita a tomar un café al hotel. Con las chicas estábamos curadas de espanto, pero un día apareció un tipo que decía ser productor de televisión,y que quería que yo fuera a hacer una prueba. Ja, pensé, dale, seguro haces películas porno o algo por el estilo. Le recibí la tarjeta y ahí quedó la cosa.

Mis compañeras se reían, pero uno de los chicos era aspirante de actor, y me insistió para que, al menos, llamara a la productora a ver qué onda. No tenía nada que perder, así que le hice caso. Al llamar, me encuentro con que era la productora de canal 9 en dónde hacían el programa Petardos. Nos reímos, mis compañeros jodían con que debería haber ido a hacer una prueba. Y todo quedó ahí.
Pero otro día, aparece uno con el mismo verso: qué si alguna vez había trabajado en la tele, o si alguna vez había hecho publicidades, etc. Imagínense con que ganas le recibí la tarjeta, después de la experiencia Petardística.

De nuevo mi compañero actor (¿) insistió con que llamara, como me negué, llamó él. Cuestión, que resultó ser una productora sería, que hacía programas que emitía canal 13.

Alentada por mis compañeros, me presenté un día y terminé grabando la apertura de un programa que seguro muchos vieron, pero no voy a decir cuál, -me gusta hacerme la interesante-.

Durante 6 meses, más o menos, viví de hacer bolos televisivos, pagaban bien y, literalmente, no había que hacer nada.

Pero la frutilla del postre se la llevó una vez que filmamos en micro centro, y terminamos de grabar muy tarde. En el elenco estaba Mercedes moran, Juan Leyrado y habían otros actoricitos que empezaban a surgir. Justo me tocaba sentarme en la mesa en donde éste personaje actuaba sus escenas [era un bar o un boliche], como eran todos de madera tardaban años en filmarlas, por lo tanto me daban tiempo de charlar con todos los de la mesa.

Cuando terminó mi función de extra, eran como las 2 de la mañana; Y como él actorcito en cuestión debía seguir grabando pero tenía un tiempo entre escena y escena, se ofreció a llevarme hasta mi casa.
imagínense, como llegué: hecha una Diva.

Poco tiempo después la facultad y otras obligaciones, me impidieron continuar mi carrera de prominente actriz, jajajaja. Así que tuve que abandonar. Pero que hubiera sido de mí, si seguía con los bolos, quizás hoy sería una actriz de renombre.

Quién lo sabe. Cosas del destino.


Ahora sí, quién quiere un autógrafo?

lunes, 8 de junio de 2009

Buena nueva

18 Arengaron conmigo
Queridos Herejes,

A partir del día de la fecha también pueden leerme acá.
Así que pasen. Y si lo hacen hoy, se encontrarán con un post mío nuevito nuevito, recién salido del horno, como quien dice.

Pasen y vean.




Besos, herejes, los espero. No me fallen. No falten. Los invito a mi fiestita. Nunca cambien. No se mueran Nunca. Son unos genios. (?)





Pd: se reciben comentarios aquí abajo (?).

miércoles, 3 de junio de 2009

Acosadores anónimos, infelice' diplomado'

51 Arengaron conmigo

O Claves para comentar desde el anonimato.



Este post va dirigido al infelí' que me manda mails puteándome porque lee mi blog y parece que no lo entiende. Y ya que está lo hago extensivo a todos aquellos lectores anónimos, - pero solo los infelices eh-, que leen y comentan forramente, -sin hacerse un perfil, por ejemplo-, y putean al escritor.



Primero, para ser un comentador anónimo bardero y pelotudo, tienen que ser unos cagones horribles y mal intencionados. Porque, oíme, si vas a bardear, bardea con nombre y apellido o, por lo menos, con nombre y blog. Si no se va armar una mini.guerra bloggeril, no tiene gracia.

Seguro es de esa clase de personas que se la pasa criticando todo lo que vé , - con la boca de costado como una vieja chusma-, para, de algún modo, sentir que controla lo que no puede tener/producir. Por ejemplo, un blog.

Infelí'.

Para mí que hacen un curso de boludez, y se llevan el Master comentando en blogs cosas improductivas, porque de última, si no te gusta, no lees hermano, no lees. Así funciona la cosa.

Sacándolo del contexto bloggeril, me imagino que esta clase de infelí', seguro es de los que se creen justos, o anti-discriminativos, pero van por la vida cagándose literalmente, en los demás, y hacen comentarios tales como: ‘en las villas hay que poner una bomba’, o ‘tengo un amigo gay’, o ‘no tengo nada en contra de los peruanos’.
Infelíz, el sólo hecho de aclararlo, oscurece. Sabelo.

O es de la clase de gente que va por la vida, diciendo que vivíamos mejor en la época de Menem, porque podía comprarse un lavarropas en cuotas. O de esos que cuando ven un accidente en la calle, y se quedan mirando con morbo. O de los que cuando van en el colectivo, se hacen los dormidos,cuando sube una mina embarazada de 19 meses, o una vieja de 200 años. O de los que se quedan con los 2 pesos que les dió de mas el kiosquero, porque le pagaron con $5 pero el tipo les devolvió $7. O, tantos otros O...

Para mí, esta clase de gente es lisa y llanamente, grasa.

Así que, a vos te digo infelíz, dado que viste que saque los comentarios de anónimos y te tomaste el trabajo de enviarme un mail, -que supondrás valiente, con la contradicción de no dar tu nombre-, en lo que a mí respecta podes irte al mismísimo carajo, y en lo posible, no volver.

He dicho.-

lunes, 1 de junio de 2009

Quién quiere ser millonario, [o algo así].

40 Arengaron conmigo

Una de dos: o vivimos en el país de los multimillonarios, o estamos rodeados de pelotudos.

Primero, un hombre se olvida Us$30000 y una notebook en un colectivo.

Después, un tipo se olvida $120000 en un taxi.

Y ahora, un tipo encuentra en un supermercado, una agenda con un cheque por $300000 y $50000 en efectivo.

¿Qué estamos todos locos?.


Dejen de tentar al diablo, por Dior.


 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes