Pienso que voy a morir. Hace días, tal vez semanas (?), que tengo un dolor de cabeza insoportable. Tomo paracetamolraffo y nada. Duermo y nada. Qué onda, loco. Me duele la cabezaaaaaaaaa. Que alguien me la corteeeee, o que me la cure. Me pongo mal, paranoiqueo cuando mi madre me dice que a ella tambien le duele. Listo, tenemos gripeporcina. ahhhhh, ai dont guona daaaiii. [Si voy a morir que sea sin sufrimiento. Puta madre].
Encima tengo que ir a trabajar. Llego a una sucursal. Entro tomo una, dos, tres, cuatro entrevistas. Decido quién queda. Gud. Pienso que esa mesa es realmente pedorra al igual que las sillas, demasiado pequeñas. Entra el sol por la ventana y me molesta. Todo me molesta desde que me duele la cabeza, y la puta que los parió a todos.
Decido salir para ventilar mis ideas. Justo en la puerta del local hay una especie de cantero, o un coso cuadrado que tiene plantas adentro. Recuerdo la única vez que tuve plantas. Bueno, en verdad fue una y se murió de inanición porque me olvidé de regarla. En rigor era un cactus, de esos chiquitos, pero como mi amiga quien me lo regalo, me dijo que se regaba una vez por mes, me fui olvidando de su presencia hasta que un día, pimba, pichó el cactus.
Eniguey, salgo para refrescar mi mente obsoleta y despojarla de las herejías típicas de los Curriculum, tales como escribir volantes, pero con B larga. Dddddd.
Me siento a fumar un pucho en el canterito de mierda, y en eso sale un tipo de la casa de al lado del local con una regadera amarilla del año del pedo. Me saluda, y yo lo miro perpleja. Lo saludo por educación, pero realmente este tipo me sacudió las retinas de un tirón. El tipo vestía un short amarillo, probablemente haciendo juego con la regadera, de esos que se usaban hace 20 años con los bordes de los costados redondeados, Ddddd. Para no desentonar traía ojotas… con medias, musculosa y remera abajo, cual basquetbolista, y esto es lo curioso, antiparras. A ver, decíme ¿para qué mierda te pones antiparras? . ¡Puta madre, alguien que le avise que no es aquaman!.
¿Ven que cuando digo que la gente está hecha mierda tengo razón?.
Me tenté de preguntarle el por qué, pero después me arrepentí, no vaya a ser cosa que crea que le tiro onda. Entro a la sucursal, y cae el último entrevistado de la tarde. Y con el trae un bao incandescente (¿), horrendo. Dajjjj, casi casi me provoca nauseas. Decí que yo estoy curtida, y como estoy acostumbrada a viajar en taxis, que la mayoría de las veces y sobre todo en invierno, tiene un olor hediondo, tengo las fosas nasales, practicamente insensibles. Pero decíme, y esto ya lo viví y lo postee, ¿por qué mierda no se bañan para ir a una entrevista?. El olfato es un sentido, y de los más comunachos, hermano ¡ba -ña- te!.
Its inaf!, Its i-naf! ¡Yo, así no puedo, o hacen algo con el temita de los olores, o no me ven mas! (¿)
He dicho.-
