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miércoles, 21 de enero de 2009

This is Sparta! - ¿300? -

75 Arengaron conmigo
Atención señores, atención. Se me ocurre que para ser justos, debo declarar que, hoy por hoy, la vida me sonríe, con dientes blancos y sonrisa Colgate. Porque, sépanlo, tengo dientes, todos. Y tengo naríz, una. Y tengo ojos, dos. Y tengo orejas, también dos. La cosa es que me dí cuenta, de que la vida me sonríe. No sé cómo, ni por qué, pero lo hace.
Tengo un gato sano, soy, –relativamente-, sana [no comments ¬¬], tengo buenos amigos, tengo familia, -(bueh es lo que hay)-, tengo trabajo. ¿Qué más puedo pedir?. [Ok. Podría perdir por ejemplo, ganar el loto o tener una casa enorme con pileta, tener una 4x4 o, simplemente, que la vida me siga sonriendo.]
Pero decía, para ser justos, ahora que he mostrado mi mejor perfil, digo, el más positivista diciendo cómo la vida me soríe, bien podría aparecer un anónimo y re.contra.re.mil.putearme por NO ser una pesimista insensible y hueca o una porteña pelotuda e hija de pegga. Pero no.
Los jueces, sólo aparecen para marcar aquello que falla. [Perversos]. Pero bueno, al margen y no sé por qué, me vino a la mente, ese pensamiento completamente abstracto. Pero me gustaría hablar con vosotros de los prejuicios.
Es feo juzgar pero, probablemente, es peor ser juzgado. Es decir, para variar, la tijera no corta parejo. Cuando vemos que le pasa a otro o, mejor dicho, cuando hacemos que le pase a Otro, nos resulta algo nimio e insignificante. Me parece que el hecho de que nos toquen el culito, hace que resignifiquémos, obligadamente, las veces en las que caímos en el prejuicio.
Hacer una lectura liviana de los demás y, con esa lectura ostentar conocerlos, me parece pedorro. Cómo mínimo. Pero entiendo que, en un intento paupérrimo por sacar una instantánea del otro, uno tiende a calificar a las personas y a clasificarlas. Es lógico, si pensamos que vivimos en un mundo regido por jerarquías. ¿Será posible pensar de otro modo?. Las diferenciaciones son necesarias, establecen un orden, permiten, -en algún punto-, mantener la individualidad, la subjetividad. Pero, ¿por qué aplicamos, la clasificación o la jerarquización, a nuestros, oh, hermanos semejantes?.
Pienso que la palabra semejante es, proporcionalmente, opuesta a la palabra jerarquía. Digo, en el sentido más obvio de la palabra; se Jerarquiza
en función de determinadas variables, mientras que es semejante, aquello que se caracteriza por ser simétrico, es decir, parejo, en alguna medida.
Por otro lado, por qué hay jerarquía de clases. No entiendo. Si desde que nacemos lo único que importa es la igualdad que "nos hermana". Lo único que hacen, desde el momento en que nos cachetean la cola, es intentar uniformarnos. La individualidad queda perdida o, al menos, eso intentan hacernos creer. Entonces, díganme ustedes: ¿somos semejantes o somos jerárquicamente diferentes?.
Guatdefack!, al final: Dis is Spartaa!
Pd: Para quien descubra primero, lo encriptado en esos dibujitos de más arriba, habrá premio.

miércoles, 7 de enero de 2009

- ¿Casi 300? -

47 Arengaron conmigo
En una búsqueda empedernida por encontrar la verdad de la milanesa, he descubierto, oh, mis queridos lectores,- porque sépanlo, no me gusta que os engañen-, que lo de los 300 post fue un fraude. En un intento descarado de llamar vuestra atención, mis ojitos maltrechos, leyeron el número 289, y lo transmutaron al 299. [Es eso o, simplemente, blogger me choreo diez posteos].
No quiero que me mal interpreten, no quise engañaros, pués de haberlo hecho hubiera sido el día de los inocentes que,- por cierto-, se me pasó de largo.
Sepan disculpar la blasfemia, la mentira, sé que no tengo perdón, pero también conozco vuestros corazones bondadosos y santificados. Por lo cual, me entrego a vuestras fauces, y que sea lo que Lucho quiera.

Pd*: Si deciden castigarme adobándome para asarme cual cerdo en navidad, por favor recuerden que soy alérgica al ají molido.

Pd**: Como mi descaro no tiene límites, les pido que cuenten Ustedes los siguientes posteos, para no volver a tentarme y poner 300 antes de tiempo. Éste es el 291. Que conste en actas.

domingo, 4 de enero de 2009

- 300 -

57 Arengaron conmigo
Me sangra la nariz. Corro al living desesperada como si me hubieran pegado un tiro. La vieja está sentada mirando la tele. Le digo, oíme, oíiiiiiiiiiiime, me estoy desangrando. Se da vuelta y está meta takatakatakataka con su abanico chinolo, me dice, “ay, no tenés nada, exagerada”. Le clavo mi cara de orto por defolt y me voy al baño corriendo, muy onda “Montaña Rusa”. Me miro al espejo, me sale sangre de la nariz, me digo a mí misma. Me hablo en el espejo y hago toda una teoría de lo absurdo que sería morir, “tan joven”, por culpa de mi nariz sangrante. Oia, me acuerdo de Encías Sangrantes de los Simpson. Eniwey, pienso.
Después de hacer toda una performance melodramática a lot, salgo del baño y le digo a la vieja, escucháme una cosa, me puedo estar muriennndo en el baño que vos no vas a ver cómo estoy, con muchas enes. Me dice, ayyyyyyyyyyyy mijita, vos no podrías parir entonces, con muchas ies. Claramente, le digo, por eso no soy madre. Me voy, indignada me voy.
Pienso que la vida de un laburante es un infierno. No da, me digo, no dá tener que ir a trabajar el 2 de enero. De pronto me doy cuenta de que hacen 15 grados y que lejos de estar en un infierno estamos en una hielera. ¿Qué onda?, pienso. ¿Acaso me mudé al polo norte y no me dí cuenta?. Todo bien con que no hagan 45 grados pero, ¿era necesario que hicieran 15?. ¿Guat de fack?. Me peleo con mi madre, con la madre naturaleza, con la lluvia, con la fresca y, de repente, me veo extrañando a la calor, ¿guat pas?.
Termino con mi pantomima, tomo coraje y agarro mis petates para irme al laburo. Me hago la cancherita y me digo: se terminaron los taxis, viajas en colectivo.
Espero 10 minutos, espero 20, espero 40. Puta maaaaaaaaaadreeeeeeeeeee, pienso. Paro un taxi. Subo muy mala onda, el tipo tiene unos anteojos Ray van y me mira por el retrovisor con cara de orto mal. ¿Cara de orto por defolt?, me pregunto. Le indico el camino y el tipo me dice, mmmsa, mmmsa. Me ningunea. Ah bueno, ¿ahora los tacheros no hablan más?, ok, me digo, vamos a ver quien aguanta más tiempo calladito. Pasan 5 minutos, y le hablo. Mientras tanto, pienso, por qué carajo no te quedás callaaaaaaadaaaaaaaaaaa. El tipo me mira por el retrovisor, no me contesta. ¿Qué onda loco?, ¿el chabón es mudo?. Ma si, me digo. Curtíte hermano.
Llego al laburo y no hago un carajo, me pongo a pensar un post que me parece ge nial que, por supuesto, se desvanece por sí solo y en su genialidad.
Memoria del orto. Sin embargo recuerdo que no les conté lo de mi gato. Resulta que el muy irrecatado no tuvo mejor idea, para aislarse del mundo que lo circunda que, agarrar la caja de un ventilador de pie y hacerle una puertita. Sí, como lo leen, tengo un gato arquitecto. Es lo más, ai nou. Una mañana me levanto y veo cartoncitos de la caja regados por tooooooooooooodo el piso de living, miro así, y tuk, la gata estaba metida de lleno dentro de su nuevo hogar y paradita me miraba desde la puerta, lo único que le faltaba era saludarme con la patita. Por el amor de Lucho, tengo un gato arquitectoooooo, que grossa.
Termino de recordar lo del gato, y me interrumpen impunemente. Una empleada rompe pelotas, no tiene mejor idea que llamarme, oíme pelotuda, ¿no te das cuenta que es 2 de enero?. El 2 de Enero, debería ser ilegal ir a trabajar. Atiendo el celular, me dice, muy torerita, Carla, eh, Carina, eh…, Carolina, le digo, me llamo Carolina. Con mucha voz de orto. Ah, sí, Carolina, y se ríe. Se ríe, ¿me entendés?. Le digo, sí, DSJKFJKHKJRHH, qué necesitas. Ah, nada, quería saber si estabas. Eh, ¿peeeeeeeeeeerdóoooooooonnnn?, ¿acaso me estas controlando enferma?. No, no, me dice, pero llamaba para saludar.
Ah, ok, le digo, ya nos saludamos, ¿algo más?. Mmm no, me dice.
En eso, cae Joselo y me cuenta que los empleados de 3 sucursales organizaron una reunión. Me dice, parece que estamos haciendo bien nuestro trabajo. Claro, es que los muy imberbes se juntan para criticarnos. Nos reímos morbosamente. Y disfrutamos alot que se junten para pensar estrategias que puedan derrocarnos. Manga de infelices. Le digo, oíme, a mí me picaron las orejas toda la semana, ¿estos mandriles no andarán en la magia negra?.
Nos reímos. Nos reímos mucho, como dos hienas desenfrenadas, mientras disfrutamos a lot, que nos dediquen reuniones sectarias para hablar mal de nosotros. Le digo, ¿sabés lo que habría que hacer con esta manga de subversivos?, cagarlos bien a patadas en el orto. 300 patadas en el orto. A esta clase de gente, no se la neutraliza con palabras, hay que propinarles una paliza para que se dejen de joder. Bien a lo Aldo, le digo. ¿A lo algo Bonzi?, mi dice. No boludo, a lo Aldo Rico. Y nos pasamos toda la tarde, elucubrando maldades para exorcizar a los montoneritos del espíritu de torerita. Se ve que quedaron poseídos, le digo.
Por el momento, el lunes les caigo en el local para hostigarlos un poco, me dice. Sí, pero los de las 300 patadas hubiera sido divertido, le digo. Muejejeje.
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FelicitenmeNNN, éste es el post 300.
 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes