Hablo con mi vieja por teléfono. Resulta que mi hermana se quemó los pies con grasa hirviendo. ¿Pero cómo cuernos te quemas los pies con grasa hirviendo? ¿me querés decír?. No importa. Mi mamá suele inventar cualquiera con tal de zafar. Igual, corto y me quedo pensando que es muy raro quemarse los pies con grasa Hirviendo. Mi hermana es toda una pionera quemándose así. Cómo la habrán mirado en el hospital del quemado. Hola, vengo a curarme las patas. Estaba cocinando, no sé qué, y me quemé… Los pies ¿?. ¡Whats the Hell!. Para mí esto no es un accidente. Seguro mi cuñado le dio una paliza y para rematarla le quemó las patas con grasa. Sí, sí, mi familia es muy extraña.
Salgo, me tomo el bondi. En la parada, una mina con una peineta en la cabeza. Pero carajo. Oíme Nena, ¿no te das cuenta que te queda para el tujes?. Por Favor, en tu casa no tenés espejo. Subo al bondi. Y atrás mío sube la Freak de la peinetahorrible. Se sienta, por suerte y por ser sábado hay asientos por doquier. Pero la muy enferma se me sienta al lado. La miro con cara de orto, sobre todo le miro la peinetahorrible. Pero se sonríe. Por ahí piensa que soy tortona. No, no soy tortona, tu peineta es fea, fea, fea, sabelo. Suben tres pendejos. Uno está imitando un personaje de Posca. Malísimo. No te sale, flaco, dedicate a otra cosa. Es un personaje que ví en lo de Susana G. El pelotudo quiere hacer a un loquito o algo, pero le sale espantoso. Un tal Pitito. Por Dios. Pienso en que anoche en el programa de la ‘Su’, estuvieron los Quintillizos López. Ahhh. Esos sí son una indigestión. Pienso, éstos pibes tienen un problema en la mandíbula. ¡Todos hablan como el culo!. Por Dios. Ahora, lo indiscutible es que son hijos de sus padres. Son muy feos. Hay que tener seis pibes y que los seis. “LOS S-E-I-S” te salgan tan fieros.
Miro por la ventanilla. Uhhh suben 3 pendejos, y 2 pibitas. Hay una que tiene puesto un saco Montgomery por Dios, le queda ho-rri-ble. Además tiene un olor a naftalina. Nena, mandálo a la tintorería. Ya está una parada más y el bondi se llena, típico. Yo escribo todo. Todo. Todo. Estoy en una etapa muy observadora. Me hace acordar a los TP de Niñez de la Facultad. Cómo los odié buhhhh. Tenía que describir, como una obsesiva, todo lo que hacia el pendejo que observaba. Ah, y no podía poner ninguna apreciación personal. Es decir, todas observaciones objetivas. Nada de poner, ponele, “el nene camina contento”. No way, ‘contento’, no. Porque la profesora decía, ¿vos cómo sabes que el pibe está contento? ¿cómo vez su contentéz?. Ok. I got it. Y tenía que rehacer la observación de mierda. Cómo las detestaba. ‘En el método de la observación, solo interesa lo medible, u observable’, decía la profesora. Pienso, eso es re obvio pero si probás, te das cuenta que es inevitable describir algo y no meter alguna apreciación valorativa. Una cagada.
Whatever, iba en el bondi, mirando por la ventanilla. Cada vez que miro la ventanilla, me da la sensación muy de ‘Grecia Colmenares’ yéndose de su pueblucho en María de Nadie. ¿Te acordás de Maria de Nadie?, que novelón, por favor.
La mina de la peineta, se acomoda el pelo. Oíme, hermana, suprimime ya mismo la peineta. Te queda mal, y es incómoda. Las dos pendejas que subieron recién están déle hablar a los gritos. Ah como les arrancaría la lengua. Cállense por Dios. O les corto la lengua, o me arranco los oídos, Choice One.
La próxima es mi parada. Típico de bajarse en el centro. Todos se amontonan en el medio. Manga de infelices. Porque no circulan.
Salgo, me tomo el bondi. En la parada, una mina con una peineta en la cabeza. Pero carajo. Oíme Nena, ¿no te das cuenta que te queda para el tujes?. Por Favor, en tu casa no tenés espejo. Subo al bondi. Y atrás mío sube la Freak de la peinetahorrible. Se sienta, por suerte y por ser sábado hay asientos por doquier. Pero la muy enferma se me sienta al lado. La miro con cara de orto, sobre todo le miro la peinetahorrible. Pero se sonríe. Por ahí piensa que soy tortona. No, no soy tortona, tu peineta es fea, fea, fea, sabelo. Suben tres pendejos. Uno está imitando un personaje de Posca. Malísimo. No te sale, flaco, dedicate a otra cosa. Es un personaje que ví en lo de Susana G. El pelotudo quiere hacer a un loquito o algo, pero le sale espantoso. Un tal Pitito. Por Dios. Pienso en que anoche en el programa de la ‘Su’, estuvieron los Quintillizos López. Ahhh. Esos sí son una indigestión. Pienso, éstos pibes tienen un problema en la mandíbula. ¡Todos hablan como el culo!. Por Dios. Ahora, lo indiscutible es que son hijos de sus padres. Son muy feos. Hay que tener seis pibes y que los seis. “LOS S-E-I-S” te salgan tan fieros.
Miro por la ventanilla. Uhhh suben 3 pendejos, y 2 pibitas. Hay una que tiene puesto un saco Montgomery por Dios, le queda ho-rri-ble. Además tiene un olor a naftalina. Nena, mandálo a la tintorería. Ya está una parada más y el bondi se llena, típico. Yo escribo todo. Todo. Todo. Estoy en una etapa muy observadora. Me hace acordar a los TP de Niñez de la Facultad. Cómo los odié buhhhh. Tenía que describir, como una obsesiva, todo lo que hacia el pendejo que observaba. Ah, y no podía poner ninguna apreciación personal. Es decir, todas observaciones objetivas. Nada de poner, ponele, “el nene camina contento”. No way, ‘contento’, no. Porque la profesora decía, ¿vos cómo sabes que el pibe está contento? ¿cómo vez su contentéz?. Ok. I got it. Y tenía que rehacer la observación de mierda. Cómo las detestaba. ‘En el método de la observación, solo interesa lo medible, u observable’, decía la profesora. Pienso, eso es re obvio pero si probás, te das cuenta que es inevitable describir algo y no meter alguna apreciación valorativa. Una cagada.
Whatever, iba en el bondi, mirando por la ventanilla. Cada vez que miro la ventanilla, me da la sensación muy de ‘Grecia Colmenares’ yéndose de su pueblucho en María de Nadie. ¿Te acordás de Maria de Nadie?, que novelón, por favor.
La mina de la peineta, se acomoda el pelo. Oíme, hermana, suprimime ya mismo la peineta. Te queda mal, y es incómoda. Las dos pendejas que subieron recién están déle hablar a los gritos. Ah como les arrancaría la lengua. Cállense por Dios. O les corto la lengua, o me arranco los oídos, Choice One.
La próxima es mi parada. Típico de bajarse en el centro. Todos se amontonan en el medio. Manga de infelices. Porque no circulan.
Circulen,mierdas, circulen.
-------------------------------



