Mostrando entradas con la etiqueta re-posicion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta re-posicion. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de marzo de 2009

Una maravisha!

38 Arengaron conmigo

Me mandan a hacer un curso, otro perverso día de capacitación . Voy al curso pensando en todas las veces que quise ir a un curso para no estar en la oficina, y me pongo levemente contenta. De todos modos me molesta tener que viajar tanto. El curso queda el doble de lejos de lo que queda la oficina, la alegría nunca es completa, ¡fuck!.Entro al aula. Una veintena de ojos se posan sobre mí por llegar tarde. Pido perdón. ¿Qué me miran con esa cara de vinagre?, ¡manga de resentidos!. La mina de Capacitación y Desarrollo, se llama Ema. Empieza a decir boludeces acerca de los pro-y-los-contra, del sistema venidero. Yo la miro con cara de 'que interesante' y activo el no-te-escucho ‘mode’. La mina hace chistes. Nadie se ríe. Todos estamos esperando que la muy imbécil termine con el cuentito-introducción de mierda y empiece a tirar data acerca del sistema en cuestión. Dice varias veces ‘Una-maravisha’. Pienso en Juana Molina y sus personajes, me río internamente. Escucho nuevamente, ‘una maravisha’. Pienso, ‘que curso de mierda, por Favor’.El pibe de al lado me da charla de no se qué carajos, me pongo en automático y le digo a todo que sí. -Oíme, flaco, son las 9 y 15, no me jodas!, pienso-.La mina, en lugar de agarrar el marcador, intenta escribir el pizarrón con una lapicera. Todos ríen, yo pienso, ‘¡qué pelotuda!. Por Dios, ¿Vos nos vas a capacitar?’. Callo. Aunque muero de ganas de mandarlos a todos al carajo y salir corriendo a romperle la cara al mono al que se le ocurrió que está enferma puede estar capacitando gente. Entonces: reprimo.Vuelvo a escuchar. Nuevamente están todos riéndo. Seguro que la inútil ahora quiso borrar con el Liquid Paper. Estúpida. Miro el reloj, quedan 7 horas y media, de (des)-capacitación, pero tranquila, me digo. ‘Pensá que es un día menos en el antro-infecto ese en dónde estás derrochando tu juventud’, ’Pensá que mañana cuando vuelvas a la cucha esa, vas a pedir por favor, que te capacite el mamarracho mal vestido que tenés enfrente’. Ok. Es lo mismo. De cualquiera de las dos maneras, sigo sin disfrutar de mis años mozos. ¡Hijos de puta, roba vidas!.
¡Devuélvanme mi vida, malditos chupa sangres!.El pibe de al lado sigue con su perorata, me cuenta qué, ‘desde que no se puede fumar en el edificio, fuma mucho menos’. Y a mi que me importa, flaco, calláte. ¡Son las 10 y seguís parloteándome, me quiero ir!. Pienso en mi gato y cómo debe estar despatarrándose en MI cama, -a veces la odio a la muy descarada-. ¡maldito Bicho!. Me quiero Irrrrrrrrrrrrrrrrr!!!. Esta vez lo dije en voz alta, el pibe me estaba hablando de algo, que realmente no escuché, y lo corté salvajemente con mi manifiesto. Me mira. Me dice, ‘sí, yo también’. Santo remedio. No me habla más. Ahora se fue a buscar otra víctima.
Ema está escribiendo bla, bla, bla, mientras dice, bla, bla, bla, No escucho. No escucho. No escucho.Por fin! Cortamos para almorzar. Salgo corriendo. En el bar me pongo a escribir esto.

Una maravisha.

--------

lunes, 1 de diciembre de 2008

Nada

36 Arengaron conmigo
No sabía. Pero la mandíbula tambien se contractura. Cuando los ojos ya no dicen nada. Cuando la mirada es cerrada. Cuando solamente se puede respirar profundo, porque es la única manera de que pase un hilo de aire. De que llegue un poco de oxigeno a las venas abiertas, pero cerradas. Cortadas por la indiferencia, de quien uno soñó que era alguien diferente. Los ojos se hinchan. Las lágrimas no tiene cauce por donde salir. Pero el río que las retiene es demasiado peligroso. Es cómo un volcán a punto de estallar. Y sin embargo, uno elige lo mismo todos los días, cuando se despierta. Por no saber a dónde ir para poder salvar algo. Para que ese dolor hecho carne comience a salir de a poco. Parece cómo si hubiera una fuerza centrífuga que nos licúa por dentro. Que carcome y lo hace a uno acostumbrarse al propio dolor, inmunizandolo del dolor del otro. Ese otro que no es cualquiera. En este caso sos vos. En este caso somos nos-otros, juntos pero separados. Conviviendo sin mirar por donde vamos.
Cuál fue el punto en el que perdimos el hilo. El hilo que inventamos para estar uno al lado del otro. Para mirarnos y saber lo que sentíamos, sin tener la necesidad de hablar.
No puedo mirarte a los ojos. Esos ojos, no son tus ojos. No me reconocen, ya no me reconozco. Ya no son el reflejo de lo que antes eran testigos. No puedo mirarte. Perdoname, pero no puedo. Ya no te veo. Cuando te escucho me pasa lo mismo.
Cada palabra que sale de tu boca me hiere. Es una puñalada que me hunde un poco más en este vacío interminable que nos empecinamos en instalar entre, nos- otros ya no queda nada.
Se esfumaron las sonrisas y las miradas complices. Se borraron incluso las lágrimas y los recuerdos dulces.
Yo ya no puedo mirarte, me duele no quierer hacerlo nunca más. Para mi vos dejaste de ser vos, en el mismo instante en que desaparecí. Y eso es lo que supuro por dentro. Yo, no soy yo cuando estoy a tu lado, a un costado de tu razón.
Asintiendo con la cabeza, y negando con el corazón, por no contracturarlo más.
El corazón tambien se contractura. El corazón tambien mira, y se enceguese. El corazón tambien deja de escuchar y queda mudo.
Necesito este silencio. Necesito este espacio mío, en donde nadie más puede entrar. En donde siento que las lágrimas se hacen venas y me contracturan la mandíbula, porque las guardo, porque hacen fuerza por salir, y terminan en mi sien.
El dolor no es metafórico, el dolor es físico, es del alma. El dolor de sentir que ya no puedo, siquiera, llorar. Despues de haber llorado tanto, no vale la pena, por eso a éstas lágrimas no les permito salir.
Y se acumulan, y se acomodan y me comandan.
Y me miran desde mi sien, me miran desde mi mandíbula. Porque hago fuerza, y lucho contra ellas, porque me resisto a liberarlas, porque me acostumbré.
Porque el dolor me fue familiar, pero nunca creí que ésto, podría pasarme con vos. Y sin embargo... te miro, y no estás.
Hay algo en tus ojos que te abandonó. No tenes mirada. Ya no tenes voz. No me tenes en tus ojos, como me tenías antes, y yo me doy cuenta. No se cómo ni porque pero me doy cuenta.
¿A dónde te fuiste?. ¿Por qué me dejaste tan sola?. ¿Por qué me olvidaste en algún rincón, perdida, entre tu razón y tu mirada?. ¿Por qué no puedo encontrarme?.
.
Y ahora después de escribir mis lágrimas nonatas, la contractura se expande de la mandíbula a la sien, de la sien al cuello y del cuello al corazón.
.
Y sin embargo.... Te quise.
 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes