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12:30

los tapones de cera

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

Esto es demasiado, creo que los Dioses del Olimpo están en mi contra y se empecinan en demostrármelo, es obvio. Primero pierdo, en una situación muy pero muy confusa y extraña, mi balde azul. Anteriormente unos mocosos insoportables me hacen la vida imposible mientras trabajo. Mas anteriormente una manga de herejes incipientes se ponen a decorar el vidrio de la heladería con helado de chocolate. Pero lo que sucede rai jier rai nau es realmente imperdonable (¿). Los Dioses me están mandado un mensaje.

Me siento en la heladería, esperando que lleguen los jóvenes (¿) a quienes les voy a tomar siete, sí, siete entrevistas de trabajo. Ok, me mentalizo para escuchar barrabasadas dado que si hay un caldo de cultivo para las pavadas, ese es el de las entrevistas laborales.

No obstante, para mi sorpresa las barrabasadas llegan a mis oídos por otro lado. En este caso, del elenco completo de Cocoon. Dios mío. Entran a la heladería y se sientan justo en la mesa contigua a la mía, 5 personas mayores, digámosle así. Cualquier pensaría que esta gente genera ternura, pero no. La conversación que entablaron hubiera horrorizado hasta a Freddy Krugger.

Transcribo frases que caché al azar porque realmente son increíbles.

Mientras una de las mujeres cuenta a otras dos que 'una vecina mato a la madre, la descuartizo y se la comió.’ El único hombre le GRITA a la otra ‘recién vengo de sacarme los tapones de cera de los oídos’, Estos últimos, como si la otra estuviera comentando el valor del kilo de tomates en la verdulería, hacen oídos sordos, [claro del viejo lo entiendo pero de la otra no!], a lo que la otra muchacha relataba. ahhhhhhhhhhhhhh.

Al rato otra empienza a contar como tuvo el pié durante la gangrena, porque tiene diabetes, y tuvieron que cortarle unos dedos. Ayyyyyyyyy lo cuenta con una soltura, como si dijera que fue a la peluquería a recortarse el flequillo.

De repente llegan 3 más y se mudan a una mesa más grande porque no entran. Y gracias a Dios que lo hacen porque imaginate bancarte el GRITERÍO de éstos 8 muchachos, no da, no da y no da.

Minutos más tarde, y como si se tratara de una película dirigida por los hermanos cohen, aparecen 4 madres con 8 chiquitos, nah nah nah nah, pol el amol de maikol. Alguien está en mi contra y me manda todo esto como un karma.

Y yo mientras tanto, tratando de preparar los 7 psicotécnicos que tengo por delante ¬¬., con 8 pendejitos saltando a mi alrededor. Digan que tengo un nivel de abstraccion increíble, sino me tendría que rajar un tiro en medio de la sien. Esto no es vida che, hagan algo, por favor.



18:00

El misterio del Balde Azul... Definición (?)

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro



Subo al departamento y le pregunto a mi madre si lo vio salir volando, pero me explica que no porque se ocupo de taparse los ojos del viento y la tierra, y dejo de ver. Dios. Ok, le digo, pero no sabes para qué lado salió. Y me indica la dirección hacia donde se fue el balde.
Me voy a la terraza para ver si desde mas alto y teniendo más perspectiva,puedo identificar a donde corno se fue el balde, pero nada. Pienso, alguien tiene que haberlo visto si salió volando.

Bajo otra vez y vuelvo a interrogar a la gente que todavía estaba en la parada, pero nada. Le pregunto a la verdulera de enfrente, pero nada. Todos se me cagan de risa. A mí no me causa gracia, tengo tanta mala leche que ya veo que en un par de días me tocan el timbre los de la policía porque mi balde le saco un ojo al perro del vecino, o algo parecido.
Me fijo si está en la terraza lindante, si está en el balcón del departamento de abajo, pero nada. No me resigno a no saber qué carajo pasó con el balde. No me va a ganar.
Sin embargo el deber mi llama, por lo que debo abandonar la investigación (¿) e irme, porque sino la próxima búsqueda que afronte no será la de un balde, sino la de un trabajo nuevo. Lalalala.
Trabajo, pero el balde no dejó de atormentarme durante toda mi jornada laboral, le comento a mis compañeros y entretejemos varias teorías acerca del paradero del balde. Una de ellas es que el la tormenta fue producto de una nave espacial que bajo especialmente para abducir al balde azúl. Consideremos tambien la posibilidad de que el adminiculo portátil contendor de agua desaparecido, puede ser la señal que necesitamos para saber que los Dioses se cansaron de nosotros y que van a terminar con todo de una buena vez, por eso la escases de agua.
Elucubremos acerca de la probabilidad real de que un objeto desaparezca en sí mismo a causa de la combustión espontanea. Hagamos algo, no permitamos que la nada misma se lleven nuestros baldes, pol el amol de maikol.
Me quejo, grito, pataleo, maldigo en vano porque nada ni nadie me devolverá a mi balde azul, oh, mi balde. De pronto se me ocurre algo que desde el principio estuvo tan claro como el agua [que sale del aire acondicionado y solía posarse dentro del balde], y es que el balde azul es una metáfora del viejo y conocido unicornio azul que se le perdió a Silvio Rodriguez. Oh, pol el amol de Lucho. ¡Cómo no nos dimos cuenta de eso!.

El sonido del celular me saca de mis adentros y me devuelve a mis afueras, es mi madre:

Mimadre: ¿qué haces?

Yo: trabajo y pienso dónde carajo se fue el balde. Y cada vez que lo pienso me acuerdo de esa propaganda que decía: ¡dale una patada al balde!, ¿estás segura que vos no hiciste eso?

Mimadre: No nena estás loca.


Yo: si, claro pero eso no quita que vos le hayas pegado un patadón al balde y lo hayas hecho volar de hemisferio.

Mimadre: ¿pero vos sos pelotuda?, ¿qué tenes en los ojos que no ves?

Yo: Bueno vieja, soy pelotuda fundamentalmente porque soy tu hija, y porque le pongo huevo a todo lo que hago. Lalalalala.

Mimadre: acaba de tocarme el timbre un vecino para decirme que baje porque quería mostrarme algo.

Yo: ¿y qué te mostró?

Mimadre: el balde pelotuda, el balde. Estaba colgando del cartel de alquiler que está en el piso de abajo, ¿acaso no lo viste?

Yo: y no, no lo ví, de haberlo visto no estaría elucubrando teorías conspirativas en mi contra.

Mimadre: pero qué pelotuda.


Fin de la llamada.

Es decir, vamos, de haber estado colgando del cartel de alquiler de abajo seguramente lo habría visto, dejate de hinchar, alguna mano mágica me hizo la jodita, dale.
Ahora que estoy pensando, estas cosas pasan porque en mi casa debe haber algún duende hijo de puta, al que le gusta joderme la vida. Qué tanto.

Así las cosas…

13:30

El misterio del Balde Azul...

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

Tal vez aquellos que no hayan visitado Cordoba no sepan que las peores tormentas que se viven aquí, son las tormentas de Viento/tierra. De pronto se levanta un viento tremendo capaz de volarle la peluca a Silvio Soldán, y la tierra ennegrece el aire.
Lo que van a leer ahora es simplemente Supremo, un momento superior a todos los momentos anteriormente vividos.
Estaba yo retozando cual manatí drogado, cuando de repente se levanta una de estas famosas tormentas de tierra/viento. Mi madre se percata del detalle y lucha con el tender, que descansa en el balcón, mientras intenta cerrarlo.

[Ella tiene la fantasía de que el balde, que recibe el agua que cae del aire acondicionado, va a salir volando desde el 3er piso y va a matar algún transeúnte. Y sí, es probable, con la piedra que tengo, es probable.]
Yo, mientras tanto, estoy trabajando en la netbook y observo la lucha encarnecida que entabla mi madre con la persiana de la puerta del balcón. Se le cierra y se le abre, se le cierra y se le abre, pero no considero que sea lo suficientemente grave como para necesitar mi ayuda. En un momento, escucho un estruendo, un ruido seco, algo se cayó. Corro al balcón, pero el viento es tan fuerte que no me permite abrir la puerta.

Así que tardo un ratito. Lo importante es que, desde adentro, se observa la figura de mi madre, por lo que compruebo que ella no salió volando cual Mary Poppins.
Una vez que logro abrir la persiana, observo con mis propios ojos, como el balde salió volando, estimo, hacia la calle. Las predicciones de mi madre se hicieron realidad. Mis peores pesadillas, también, pienso. Bajo corriendo las escaleras, esperando que el fucking balde no haya matado a nadie, dado que justo en la puerta de mi casa hay una parada de colectivo muy transitada ¬¬.
Pero para mi sorpresa el balde no estaba. La puta, no puede ser que se hayan choreado el balde en 4 segundos, pienso. Miro para todos lados, le pregunto a la gente que está en la parada si no vio caer un balde Pero nada, nadie vio nada. Esto es demasiado, pienso. ¿Estamos frente al misterio del balde de las Bermudas? Cómo es la cosa.
Ya una vez el gato había intentado hacer parapente sobre el techo lindero, y se tiró en caída libre en esa dirección. Pero un balde volador, sería demasiado.


To be continue...

2:30

Apaguen el horno que se me derriten las siliconas

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

Es la una de la mañana y trato de dormir. Me despierto. Me duermo. Me despierto. Hago fuerzas para volver a dormir pero la vida, una vez más, se empecina en joderme la existencia con éste clima insoportable. Giro para un lado, giro para el otro, y con cada giro el gato vuela de la derecha a la izquierda, de la izquierda a la derecha.

Me destapo, me tapo, prendo el ventilador, lo apago. Pero nada. Nada de esto hace que vuelva a dormirme como corresponde y como me merezco por ser una persona tan, pero tan, trabajadora. Maldición. Pienso, por favor hagan algo que me derrito. Ahhhh.

Duermo, creo, 2 horas. Digo creo porque tuve la sensación de estar despierta todo el fukin’ tiempo pensando 'que calor hijo de un camion repleto de putasssssssssss', ¬¬ iu nou guara ia min. Por lo tanto decido levantarme y echarme en un puff frente al aire, [baba]. Dicho y hecho, 3 de la mañana y yo sentada bajo el aire leyendo blogs. Lalalalalalala. He sorteado ‘la calor’, pienso. Pero no.

Dos horas más tarde y, sintiéndome la Hércules de los aires acondicionados, vuelvo a mi habitación. Para qué. En el mismísimo averno hace frío comparado al estado de horno microondas que tiene mi cama. Pol el amol de maikol. Quiero vivir en Alaska. Pero asi es la vida, diría yo misma, larga, dura y caliente, fuck. ¬¬

Después de 1 hora 40 de odisea, aproximadamente, empiezo a caer lentamente presa de Morfeo pero, claro, como no puede ser de otra manera, lo bueno dura poco, y alas 8 en punto suena el teléfono: me llaman de una heladería.

Odio que me llamen tan temprano, porque por más que me haga la loca y no atienda mi Súper Yo me obliga a llamar y averiguar qué carajo quieren ¿y si pasó algo? ¿Y si es urgente? ¿Y si mi jefe les pidió que se comuniquen conmigo? Pero no, lo correcto sería pensar ¿Y si en lugar de ser tan pelotuda sigo durmiendo?

Siempre termina siendo una pelotudez que perfectamente puede esperar 4 horas más y dejarme dormir tranquila. ¬¬

Decido levantarme porque seguir en la cama no tiene sentido. Preparo todo para bañarme. Mientras camino en patas hacia el living me pego tremendo porrazo contra la mesa. Puta madreee. No hay peor dolor que pegarte en el dedo chiquito del pie. Ahhhhhhhhhh. Puteo, grito, puteo again. Se levanta mi madre y me dice: qué pasa, qué pasa. Me hice pelota el pie. Me dice, ay nena pensé que te había pasado algo. Pero me pasó algo, le digo, que vos consideres que no es importante no hace que me duela menos. Me dice, sah ¿Te vas a bañar? No, pienso, si abrí la ducha para que se lave la bañera. ¬¬. Lo que sigue es la pesadilla de un día entero de trabajo, con mucho calor y sin haber dormido. ¿quieren que les cuente los detalles, manga de perversos?. No.

De todas maneras quiero que sepan, porque sé que ustedes son de esas gentes que no pueden vivir sabiendo que hay alguien que sufre: yo, por ejemplo; que esta noche tengo pensado ganarle la batalla a ‘la calor’, sí, me llevo el colchón al living y hasta no sentir frío y taparme con el acolchado no pienso parar, sépanlo. Lalalalala. Tomá calor de mierda, te gané.

10:00

Te los voy a hacer comer

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

[Antes que nada les voy a pedir que quienes quieran, pasen por la covacha y lean mi post nuevo. lalalala. Gracias, les amo, herejes].


Cristian Castro está en la argentina, dicen, ¬¬. Digo dicen porque yo no lo vi y perfectamente podría tratarse de un doble o de un holograma o guerever, que no notaría la diferencia. Mi madre lo mira, está con Maru Botana y dice, ‘parece un buen tipo’. Yo digo: parece un pelotudo, ¡mira como se vistió!, es una oda al mál gusto, [a saber: saco color salmón, pantalón negro, camisa blanca, y pelo ultrafluorescente. Dajjjjj].

Sí, me dice mi madre, pero parece bueno y modesto. Sí, pienso, parece; porque las cago a palos a las dos mujeres, lalalalalalala. Es un amor el Cristian. Igual, tengo que confesar que amo a su madre la veía en sus novelas, oh, sus novelas eran lo mas. Además, en general, los mexicotes me caen bien, su tonada, su comida, su Playa del Carmen, [insete charco de baba aquí], me caen bien y que alguien se atreva a decirme lo contrario¬¬.

Pero volviendo a Cristian, quienes me leen desde hace un tiempo saben perfectamente mi rechazo hacia canciones de su repertorio tales como: Azul. Violenta me pone, vio lenta.

Bien, como les decía, mi madre está mirando la tele mientras come la pizza que quedó del martes a la noche, éramos 3 y pedimos 2 pizzas, qué gorditos, dirán, pero no, comimos una y quedo la otra entera por lo tanto mi madre, que es un ser sub alimentado (¿), se está comiendo, con mucho ahínco, la pizza que quedó, de apoco pero con garra eh, no le afloja.

Quiero que sepan que la calor no solo me agobia, sino que además me pone de mal humor. Porque bien podría, simplemente, sacarme la poca cordura que tengo, pero no conforme con eso, me pone de mal humor.

El deber me llama, por lo tanto abandono al rinoceronte hambriento transmutado en mi madre, y parto rauda. Llego a la heladería, me siento y verdaderamente compadezco a mis empleados: manadas de acalorados adolescentes entran, cual horda iracunda, en busca de un heladito. Qué paciencia, por Dios. Se sientan atrás de todo. Comen como bestias famélicas, y charlan como cotorras, mejor dicho: gritan.

De pronto uno de ellos se para y veo, desde mi asiento, que le pasa la mano al vidrio, pero no llego a ver si lo está limpiando o lo está manchando. En segundos nomás, la encargada sale corriendo como un toro enardecido, e increpa al pequeño hereje diciéndole que no está bien ir a un lugar y, porque sí, empezar a pintar los vidrios con helado de chocolate.

Yo, atónita me paro directamente con la intención de sacar al pelotudito infame de las orejas, pero no fue necesario: Una señora que estaba, sabiamente, disfrutando de su heladito, muy fina y delicada, se para y le dice: ‘mocoso culiado, dejá de tirar papeles embebidos en helado contra el vidrio porque te los voy a hacer comer’. El pendejo se puso verde, mientras la encargada le tendía una mano con un trapo mojado para que empezara a limpiar lo que ensucio.

Ustedes me dirán, que hay que tenerles paciencia, que cuando tenga hijos voy a cambiar de parecer pero si un hijo mío llega a hacer algo parecido, lo ahogo en un balde con agua y lo hago de nuevo, enserio.

18:00

La atracción del Circo

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

Estoy sentada en una de las heladerías, y entran manadas de pendejos, adolescentes y pendejos. Me empiezo a enervar. Puta madre. Entra un nene con un monopatín. La madre va para la caja, y tarda demasiado para elegir los gustos. Mientras, el pibito está meta pegarle al escalón con el monopatín. Lo miro, me mira, lo miro, se ríe. ¿de qué te reís, pelotudo? Lo miro con cara de orto, se pone serio.

Sigo con la computadora, meta tipear. El pendejo no para de hacer quilombo con el monopatín, anda con el coso por el piso de madera. Lo miro y le hago que no con la cabeza. Se pone serio pero el muy infame, parece hacerme frente y le da al piso con todo. ¿Oíme pelotudo, no entendes que no se puede hacer eso? No, no entiende.

En eso la madre, después de 20 horas , se aviva que vino con el pendejo molesto y que está haciendo bardo. Le dice, no Mati, no. Muy relajadita. El pendejo la mira, y sigue haciendo bardo con el monopatín. Dios, por qué tenes hijos si no vas a enseñarle lo básico e indispensable, decíme.

Miro al pendejo con cara de orto, y la miro a la madre que sigue esperando su helado. No me mira. Me paro y le digo al nene, “eso no se hace”. Se ríe, no nene, no. No te rías. Me enerva, quiero agarrarlo de las orejas y sacarlo a la calle. Bah, en realidad quiero agarrar a la estúpida de la madre que con cara de psicóloga constipada le dice: no, Mati, no, mientras le pendejo raya todo el piso ¿acaso en sus casas hacen lo mismo? No me explico.

Por fin la madre se acerca con los helados y se sientan en la mesa de al lado a la mía. Para qué. El pibito mira mi computadora. Yo no le doy pelota, la madre le dice “viste, una compu”. Pelotuda, pienso. De pronto me quedo re caliente por el tema “monopatín”. Otra vez el nene me mira y yo lo ignoro. La madre le dice: “la chica está trabajando”. No los miro. En eso el pendejito se me sienta en la mesa, qué onda, pienso. Oíme, nena, llevate a este pibe porque me toca la netbook con esas manos llenas de chocolate y lo surto. ¬¬ Después dicen que soy violenta. No viejo, no soy violenta, me enferma que las madres no puedan poner límites.

El pibito me habla mientras la madre habla por celular. Me pregunta si es una computadora, no, le digo, es un lavarropas. Me mira. Lo miro con cara de ¬¬. Se queda sentado en mi mesa, mirando los videos que se proyectan en el plasma. Ay, pendejo, raja de acá, pienso. Nada. La madre no se da cuenta que el pibito acaba de irse a la mesa de alguien más, porque, pobre, está ocupada hablando por celular.

Repito, si yo quisiera estar en presencia de pequeños demonios tendría hijos o, en su defecto, iría a buscar a alguno de mis 11 sobrinos. Pero no, casualmente me mudé a 700kms de ellos, [pobrecitos].

En eso llegan otras 3 minas con seis, sí seis pendejos más. Puta madre, pienso. De pronto mi mesa se convierte en la atracción de la heladería. Tengo a siete, sí leyeron bien, siete pibitos, que no llevan mi sangre y que ni siquiera conozco, mirándome tipear ¿las madres? Bien gracias. ¬¬

No entiendo porqué mierda salen a la calle con tantos niñitos y sin correas, posta. Es decir, hay gente como yo, a la que las criaturitas no le causan ternura por más de 5 segundos. Pasado ese lapso comienzan a molestarme, y creo tener derecho a estar sentada en un lugar público sin que una manada de mini herejes incipientes, se me acerquen como si fuera la atracción del circo.

Por favor, madre/padre/tutor o encargado: trate de controlar a su cría porque la gente que carece de este tipo de complementos no tiene porque padecer los efectos colaterales de sus malas elecciones.

He dicho.-

20:15

Voten Carancho, voten (?)

Las aventuras de Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro

Un indicio de que la dejadez ha invadido tu vida, es que tu notebook se haga realmente lenta, -pero cuando digo lenta, es moooooy lenta-, porque hace más de un año y medio que no le realizas un back up y, en lugar de sentarte 2 horitas a hacerlo, preferís agarrar la tarjeta de crédito y comprarte una netbook, mas o menos pedorra, pero con espacio y memoria suficiente para hacer correr como corresponde al menos el notepad, aunque estés pagándola durante 4 años de tu vida. Lalalalala, esto es la vida misma señores, esto es.

Por otro lado, gracias por votarme en el concurso de oblogo. Cuando gane, porque seguramente voy a ganar (¿), prometo compartirles la Gloria de salir de pobre. A aquellos lectores que me aman, pero que no utilizan feisbuk, les dejo aquí y aquí los link para que efectúen su aporte: el aporte decisivo que seguramente me abra las puertas de la riqueza. [Voten carancho, voten].

Por otro lado tengo una queja, y espero que todos los ciudadanos de ésta bendita ciudad se solidaricen con mi reclamo (¿): Los viejos cara de orto, no deberían manejar taxis. He dicho.-

A partir del día de hoy cuando alguno de ustedes me vea (¿) subirme a un taxi manejado por un viejo caraculico, le pido que me tire con una piedra. Enserio no podes manejar un taxi y tener esa cara de orto y bufar por todo lo que se te dice, como si la persona que llevas fuera un holograma.

En dos días me putie con 2 tacheros. He decidido llevar conmigo una docena de huevos, uno nunca sabe cuándo va a necesitar defenderse. Y a ustedes, viejos cara de orto, que no me los cruce porque les hago el harakiri con un palito de helado. ¬¬

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