sábado 28 de enero de 2012

Y un día volvimos

14 Arengaron conmigo
De a poco.

El último post es muy triste. Tammy ya no está y aunque siempre va estar presente, lo está, de hecho, acá les presento a los 3 nuevos integrantes gatunos (si, 3, uno solo no me alcanzaba). Algunos ya las conocen, otros seguro que no. Asi que, acá van. Catalina, Francesca y Frida, en ese orden. Tienen 6 meses aunque haya diferencia de tamaños. y para todos los que preguntaron (?) ya volvemos, lo prometo.


miércoles 7 de septiembre de 2011

Gracias Tammy

49 Arengaron conmigo
Necesito escribir esto ahora, porque si no lo hago siento que me muero.

El 11 de noviembre de 1993 yo llegaba del colegio y ella estaba ahí, parada en la puerta de mi casa. En un n
egocio que había al lado, una gata había tenido un montón de gatitos. Ella era tammy, aunque aun no lo sabía. Me acerqué esperando que se fuera porque generalmente los gatos, y mas cuando son chiquitos, si se les acerca alguien se van. Sin embargo, ella se quedó, se dejó acariciar y alzar, y entramos las dos a mi casa. Busque una caja de zapatos, un vasito de leche, y le di de tomar. Mi mamá, que había escuchado sus maullidos, ya estaba puteando porque ‘no quería animales’. Ese mismo día, mi hermana Natalia llegaba de viaje, y al verme a mí tan triste porque mi mamá no me dejaba quedármela, la convenció de que sí. Desde ese día hasta hoy, nunca nos separamos.
Jure y recontra jure que la iba a cuidar yo, que yo le iba a cambiar las piedritas, y que la iba a educar.
Hoy, 18 años después, puedo decir que no solo la cuidé, si no que la amé profundamente, con un amor que no conocía y que quienes no tienen animales
, probablemente, no entiendan o lleguen a sentir nunca. Es un amor sincero, es un amor desinteresado. Es un amor porque sí. Es un amor que sólo puede nacer del alma, de mi más sentido ‘ser animal’. Yo la cuidé, pero ese día con 15 años, yo no sabía que tammy iba a regalarme su vida. No sabía que ella, muchos años después, iba a ser quien me sanara el alma. Quién me sostuviera y me recordara quién soy en los peores momentos. Tammy me dio todo. Tammy acompaño en silencio, lamio mi mano, acarició mi corazón con tantos momentos lindos, llenos de ternura, llenos de un amor casi devoto. Tammy llenó estos 18 años de sonrisas, arañones y Los más dulces miau. Hoy, 18 años después, siento que un pedazo de mí se va. Un pedazo fundamental de mi historia, se va con ella. Y me siento como esa nena de 15 años, que necesitaba un gatito. Pero esta vez, estoy triste, estoy enojada, estoy sin tammy. No hay quién convenza a mi mamá para que tammy se quede. Porque tampoco esta Natalia, porque tampoco está Julia. Y tammy es un poco, la confirmación absoluta de algunas pérdidas que me duelen tanto que no termino de aceptar. Ya no tengo 15, ya no tengo Natalia, ya no tengo Julia. Ya no tengo Tammy.




Gracias, gatita, por regalarme tu vida. Gracias por elegirme y por dejarme cuidate. Gracias por sostenerme y por recordarme quién soy. Gracias, sobre todo, por el amor que me diste y tu compañía constante. Gracias por sanarme el alma. Te amo.

viernes 26 de agosto de 2011

Medio ciego y pelotudo

13 Arengaron conmigo



Me llega un mensaje al celular: NO HAY LUZ, SDD. La puta madre. Encima hoy SDD se va a un asado, o sea que sin luz y con mimadre es la noche ideal para el suicidio, pienso. Termino de trabajar y vuelvo a mi hogar. Entro y todavía no hay luz. Mi madre charla plácidamente con SDD en el living, mientras el gato se lame las partes en el futón.

SDD se dirige al baño y, cuando sale, se queja de que ‘algo’ sobrevoló su cabellera rubia y abultada (¿) DEBE SER UN PÁJARITO, dice. No, le dice mi madre, los pajaritos a esta hora ya están durmiendo. De pronto me veo inmersa en una conversación de niños de 4 años. SDD vuelve a sentarse a la mesa y siguen conversando. Yo, con el celular que, gracias a Lucho, todavía tiene batería, soy testigo involuntario de una sarta inconmensurable de idioteces, pero me contengo de comentar y/o corregir las pavadas que hablan entre ellos.
En el silencio de la noche, se oyen ruidos en el cuarto. En medio de la oscuridad, intentamos iluminar con una vela el pasillo que divide los cuartos para no caernos, fundamentalmente, no es bueno caerse en la oscuridad. Llegamos al cuarto, y mientras mi madre y yo sostenemos las velas, SDD levanta el sommier para ver si debajo del mismo hay rastros de alguna alimaña. Nada. En eso recuerdo que tenemos las de ganar y digo: pero ¿para qué tenemos un gato Ninja entrenado? Qué venga a hacer uso de sus atributos cazadores. La agarro y la obligo a investigar en la habitación pero el gato solo se sienta en el piso y me mira. Qué sexie sos, le digo. SDD abre los placares, busca debajo de la mesa del televisor, de la mesa de luz. Y en eso escuchamos un aleteo aterrador. En la caja, le digo, hay algo en la caja. Un escalofrío recorre mi cuerpo, bello y sensual, cuerpo. Mientras, el gato mira todo desde la cama lamiéndose, claro. Le digo, gato, anda a la caja, por favor, en éste momento es cuando debes sacar tus Superpoderes, hija. Salvanos del mal. Grito, pataleo, una gota de sudor frio recorre mi frente, bella y sensual, frente.
SDD se acerca lentamente a la caja para descubrir qué bicho está perturbando nuestra vida. Levanta la tapa y ahí está: un MURCIELAGO quedó trabado en el agujero de la caja de zapatillas. Salgo del cuarto al grito de: UN VAMPIRO, UN VAMPIRO que viene a chuparnos la sangreeeeeeeeee! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. El gato nos mira, pero no atina a atacar al murciélago. Pienso en buscar su capa de Batman, pero ya es demasiado tarde, hemos encerrado al enemigo.
SDD, valiente como siempre, enarbola la caja con el bicho aleteando dentro, y se dirige hacia el balcón, sacude la caja, y deja libre al invasor.
Hago una performances de gritos, bailes y canticos, aduciendo que el bicho vino a chuparnos la sangre.
Mientras, mi madre y SDD debaten acerca de si los murciélagos ven o no ven en la oscuridad. Yo grito y bailo sin cesar. Al final, concluyen en que son medio ciegos, pero en la oscuridad sí ven. Me canso de escuchar idioteces y les digo: Yo no sé si ven o si tienen súper oídos en la oscuridad, pero lo que te puedo decir es que son medio ciegos y pelotudos, ir a meterse justo en el agujero de la caja.





¿No pueden decirme que sin luz y con un vampiro en la casa, mi vida no es cada vez más parecida a una película de terror? Aunque pensándolo bien, se parece más a un episodio de Los Simpson.














miércoles 24 de agosto de 2011

Mi madre come morcilla

12 Arengaron conmigo
Me despierto y le hablo al gato, le digo: hija, por favorrrrrrrrr, no seas tan trola querés, no te regales así. Controlate. El gato me mira. Me mira y se echa a dormir ignorando mis consejos de madre. De madre y Argentina. Me levanto para hacer pan de semillas, rico pan. Amaso. Meto harina, meto agua, meto poquito aceite, meto sal, meto levadura, meto amasado. Listo el pan. Leva. Le doy forma de 2 panes redondos, levan de nuevo y van al horno.

Mi madre come morrrrrcilla. Le digo: sos una cerda. Me dice, qué tiene, si es sano, más sano que el chorizo. Cuando tenía anemia me daban de comer morcilla. Claro, le digo, pero ahora tenes 20 kilos más, caradura. A mí me gusta, me dice, y deglute como chancho, morcilla con pan. Asco. Yo, mientras, como milanesas de soja. Tristes y verdes milanesas de soja. Tristeza.

Mi madre, además de la morcilla, compró carne. Le COCINA AL GATO una especie de hamburguesa. Al final el gato lo rechaza, [porque prefiere la carne cruda, es tan callejera mi hija], y se lo termina comiendo ella. Le digo, parece que tenes hambre. Sí, me dice y morfa, morfa como muertadehambre. Termina de comer, y me dice:, pero si era una hamburguesita. Sí, le digo, del diámetro de un plato de 26cm, caradura.
El gato vuelve a mendigar. Nos pide. Nos llora. El gato come de todo, desde papa hervida hasta arroz blanco, todo mendiga, todo. La ignoramos.
Miro la tele y grito: acá, Unquillo es acá. Acá mismo. Me paro y bailo como Barney y grito acá, acá, acá, acá. Mi madre me dice: no grites, y se tapa los oídos. Yo grito más fuerte, apropósito. Me da bronca que coma morcilla. MI MADRE NO PUEDE COMER MORCILLA. Entonces, grito. Me vengo, digamos, por que come morcilla sin mi autorización.

Me paro y busco las frutillas que están en la heladera. Las lavo. Las como. Les hablo a las frutillas, les pregunto ¿por qué? ¿por qué no son mandarinas? Amo las mandarinas, y las extraño desde que las arrancaron de mi vida. Injusticia.
Mi madre me saca una frutilla, le digo, pero vos sos una termita, hija. No, me dice. Y se va. Mientras come frutillas dice, Uy, llega el Huracán Irene a EEUU. Pero tu hijo está en Seattle, no está cerca del mar (WTF), le digo. Y la tranquilizo. Ah, me dice.

Termino de comer las frutillas que NO SON MANDARINAS, y corro en busca del gato. El gato tiene su moño sexie y atrevido, lo luce. En eso veo que entra al baño, estimo que a tomar agua, pero al ratito escucho que vomita. Le digo a mi madre, EL GATO ESTA VOMITANDO.
Sale del baño medio borracho tambaleando. Se mete en el cuarto, se echa en el piso y empieza a llorar a los gritos. El gato llora, le digo a mi madre. Llora como parturienta. Me dice, le duele algo. Corro como en una película de acción (¿) y le digo, hija, por Dios, no llores, y le desato el moño. Es el moño ese de mierda, me dice mi madre. Te dije, te dije que la iba a ahorcar. Sacale ese moño de mierda. La vieja grita, está enojada y grita. La gata también grita, yo también grito. Gritamos todos. Esta casa es un loquero. Le saco el moño y el gato se va. Se ve que la estaba ahorcando. Ay, hija, por favor. Grito. Melodrama total. Sobre actúo el momento gato-acogotado. Bailo como Barney. Mi madre me mira y me dice, qué pelotuda, estás cada día más loca. Es porque como mucha verdura(?). Me dice, ves, tendrías que comer morcilla.




viernes 29 de julio de 2011

No me saquen las mandarinas

30 Arengaron conmigo



Sufro. Sufro como una yegua. Después de vomitar toda la noche como embarazada, mi cuerpo laxo e inerte (¿) yace sobre la cama. No mentira, pero me duele, la puta que los pario. Voy a matarlos a todos.
Mi madre entra a la habitación y me cuenta CON DETALLES, la vez que tuvo gastritis y el médico le dio una dieta estricta. Pero comí arroz, le digo. No importa (¿) me dice. No podes comer: grasa, chocolate, cítricos. Citricos noooooooooooo, le digo, y grito como un marrano, sobreactúo el momento. Las mandarinas nooooo, no me saquen las mandarinas. Me desmayo, me desmayo. Mi madre me mira y no hace nada para evitar mi colapso.
En eso aparece el gato que observa la escena. Mi madre Me dice: y algo que a vos no te va a gustar, NO PODES TOMAR SODA. Noooooooooooooooo, HIJA (¿), le digo, por favor, noooooooooooo. Retirate, retirate de mi vista. Por qué, por qué me haces éstooooo, le pregunto al aire. Grito, sufro mucho, el gato mira desde el piso mientras lame su sensual cuerpo. Noooooooo, porfavortelopido,Isabel, No me saquen las mandarinas, no me saques el agua con gas. Noooooo. Mi madre ríe, ríe como hiena, disfrutando de mi dolor. Qué perversa sos, retirate de mi vista, reitero. Sin embargo ella ríe, y no se va. Maldita seas.

Se va y vuelve con el celular en la mano. Me dice, SDD dice que llame al médico. No, le digo, al médico no. Bueno, me dice. Inmediatamente vuelve con el teléfono, dice que lo llame igual, aunque no quieras. NO ME ATOSIGUES(¿), le digo. Retirateeeeee.
Histerica, estás histérica, me dice. Y sí, le digo, si a vos te doliera todo el cuerpo y viniera una mosca molesta cada 4 segundos a decirte boludeces, probablemente, también estarías histérica. Anda a la mierda, me dice. Y se va, se va ¿mentendes?, se vaaa..a los 2 minutos vuelve, PORFAVORQUEPESADASOS, y me dice: cuando me agarró a mí, comia pescado hervido, porque el médico…. EN esa época, no había médicos, andate, ya mismo y dejame sola con mi dolor.

Grito mucho, lloriqueo, el gato me mira y sigue lamiéndose. Pienso, nadie muere en sus vísperas. Pienso, los años no vienen solos. Pienso, el cuerpo pasa factura. Pienso que soy una frase hecha. Qué me pasa, por el amor de Lucho. Escucho que suena el teléfono, es SDD. Hablan de mí, mi madre dice: no quiere llamar al médico. Mi madre dice: esta histérica. MI madre dice: pero es una rompe pelotas. ¿Cómo puede hablar así de mí, su retoño? ¿Cómo? Explicáme. Vuelve con el teléfono y me dice, tomá, tomá, hablá vos. NOooooooooo, le digo, no quiero hablar con nadie. Decile que corte, decile. Corta. Me suena el celular nro. 1, no lo atiendo. Suena el nro. 2, no lo atiendo. Suena el de mi madre. Porfavorquehinchapelotas. SDD es de esa gente que no entiende que cuando uno se siente mal, lo que menos quiere es que le hablen y habla, HABLA DEMASIADO.

Pienso que hoy tenía que ir a una reunión de laburo casi EXCLUSIVAMENTE para mostrar mi corte de pelo. Maldita sea. Pienso que, además, hubiera estado bueno ir a esa reunión por otras cuestiones.

Vuelve mi madre, me dice ¿querés un tè? ¿Tenés hambre? No, le digo. Pero tenes que tomar un té. Pero no quiero. Traeme al gato, le digo, necesito AL GATO SANADOR. Me lo trae. El gato me mira desde los pies de la cama y le digo ¿por qué, hija, por qué NOS(¿) pasa esto? Primero vos, ahora yo. Alguien nos quiere destruir. Malditos todos.

Entra mi madre CON UN TÉ, pero te dije que no quería, té. Es un asco el té común. Tomalo, me dice, tomalo o llamo al médico. Y bueno, debo rendirme a los remedios caseros de mi madre, con tal de no padecer OTRA visita del médico. Ya veremos si es verdad que nadie muere en sus vísperas.







sábado 18 de junio de 2011

Es el marido de la Oveja.

30 Arengaron conmigo

Vamos a la feria. Compramos verduras, compramos plantas, compramos flores, compramos pollo. ¿Compramos cabrito para probar? Le digo. Bueno, me dice y compramos una pata de *cabrito y un cacho de costilla para ver qué onda. Llegamos a casa. Paso los plantines a una maceta. Me queda todo divino. Esta vez no compre cactus, le digo. No, me dice. Esta vez no compre hongos, le digo. No, me dice. Esta vez no compramos mucho, ¿no? No, me dice.
Por un instante me posee el espíritu SDDiano y le pregunto, ¿el cabrito qué es? No sé, buscalo en internet, me dice. Le mando un mensaje a mimadre esperando que me desasne y me dice: NENA, PARECES SDD, EL CABRITO VIENE DE LA CABRA. Ah, le digo, te preguntaba en joda(¿). Y me hago la que pregunté en chiste, pero en verdad pregunté en serio. Al rato viene SDD y me dice, y ¿buscaste qué era el cabrito? Viene de la cabra le digo. Ah, me dice, el cabrito es cabra y el cordero es vaca. Me río de janeiro. Le digo no, el cordero es cordero. Sí, me dice pero es la vaca bebé. No, le digo, el cordero es cordero y la vaca bebé es ternero. Me mira, me dice, no, vos me estas confundiendo. No, le digo. Mi madre me manda un mensaje y me dice: ‘Decile a SDD que el cordero es el marido de la oveja’. Se lo digo. No me cree. Me saca la computadora y me dice: vos me queres confundir. Busca en Wikipedia y dice: ‘el cabrito es la cría de la cabra hasta los 4 meses’ Entonces es cabra, me dice. No, le digo, es chivo. No, me dice, no me confundas, en wikipedia dice que es la cría de la cabra hasta los 4 meses. Si, le digo, pero es el chivo. Se enoja, me pregunta porque siempre lo hago quedar como boludo (SIC) mientras me río de janeiro, tanto que me duele la panza.

Llamo a mi madre. Le digo, decile vos, a ver si te cree. No, no, no, dice SDD, no quiero hablar. Nos reimos, en lugar de hablar por teléfono nos reimos de Janeiro como nunca antes. Esto es Supremo de pollo, le digo. Mi madre me dice, pobre, dejalo que ahora tiene un partido re triste (River). Cortamos. SDD se va cabizbajo a su computadora. Y me grita: El cordero es el hijo de la vaca. Y el cabrito es el hijo de la cabra, así que es una cabra. Y bueno, lo dejo que piense eso, el día que pretenda ordeñar un cabrito se dará cuenta de que ‘eso’ no es una ubre.





*Proximamente en cualquier verdura, la receta del cabrito.




sábado 11 de junio de 2011

SDD ¿está feliz?

21 Arengaron conmigo

Hago pan. Mucho pan. Tengo 100 grs. De levadura fresca en la heladera y si no la uso se me pudre. Hago el pan lactal integral de Cecil, y el pan de semillas de mi autoría. Horneo, horneo mucho, all day long. A la tarde trabajo como burra. Pero antes me compro un chango para hacer las compras. Oh sí, lentamente me he convertido en mi madre. Maldita sea. Vuelvo a mi casa, tengo fiebre, no tengo ganas de cocinar. Le digo a SDD que limpie, porque yo me siento mal. Me duele la garganta, me duele el cuerpo, me duele la cabeza. Me estoy convirtiendo en mi madre, repito. SDD limpia, seca los platos, bah. Le digo, voy a hacer bruscchettas con el pan de semillas. Bueno, me dice. Ayudame, le digo. Corto la cebolla, los hongos y los rehogo. Mientras, voy a cortar los tomates, vos revolvé la cebolla para que no se queme. Bueno, me dice. Corto el pan. Corto el ciboulette. Dejo todo listo. Corta el queso, le digo. Apaga el fuego y corta el queso. Y empieza a cantar: bruscchettas, bruscchettas, bruscchettas para todos. SDD ¿está feliz? Y eso que es de River, pienso. Le digo, qué lástima que no tengo cebolla colorada. Le digo, podría hacerlas con tomates solos, sin queso. No, me dice, poneles queso. Ok. Qué ricas las bruscchettas, le digo. Sí, me dice. Pero si queres NO LE PONGAS BRUSCCHETTAS. ¿Qué? le digo. Si queres no le pongas bruscchettas, me dice. ¿qué son las bruscchettas? Le pregunto. No me cargues, boluda, me dice. No te cargo ¿qué son las bruscchettas? Son esas cositas verdes, redonditas que compraste el otro dia, me dice. ¿Qué? Le digo, y me río como hienaaaaaa desquiciada. Esas cositas. No te rías, boluda. Pero ¿de qué estás hablando? Le digo. Esos cositos verdes, redonditos que compraste el otro dia. Y claro, ahí recuerdo que compré REPOLLITOS DE BRUSELAS. O sea, vos pensas que Bruscchettas son esto, y le muestro los repollitos. Sí, me dice. No te hagas la boluda. Mi risa, mi risa fue algo simplemente incontenible.
Me Río de Janeiro como nunca en mi vida. Esto es supremo de pollo, pienso. Mucho mejor que aquella vez en la que me trajo un kg. De paleta de la fiambrería. Basta, me dice. Y se enoja, se enoja ¿mentendes? Lo abrazo, le digo que no, que esos son repollitos de bruselas, que las bruscchettas son tostadas de pan. Y, claro, el también se ríe. Y al final, SDD, está feliz.


 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes