jueves, 26 de febrero de 2009

Téjeme un cordero.

64 Arengaron conmigo
Cuestion que se cortó la luz. Malditos herejes los de EPEC y la puta que los re pario. Sin embargo debo agradecer que me han alejado substancialmente de la tele, oh, sí, y de Utilísima. No obstante, como estaba muy.a.la.enésima.potencia al pedo, decidí abocarme a las manualidades. [no piensen mal malditos blasfemadores]. Al margen, hete aquí que he realizados mis primeras creaciones en crochet, y que se sepa señores, soy autodidacta, [adjunto *fotos, para todos aquellos que no me creen capaz de semejante hazaña (¿?), un saludo para todos los que me conocen].
Ahora les suplico, comandanda por la incertidumbre lógica de no saber que hacer cuando se corta la luz, díganme dos cosas:


1) Qué miuuuuuuurrrrda hago con los redondeles, eh, díganme.
2) Cómo carajo cierro la parte de abajo del gorro, para que tenga la apariencia que corresponde, y que no parezca una pollera de flamenco en miniatura.
Sí, lo sé, soy un genio del crochet. Para saber más de los cursos de crochet con Sweet Carolain, ingresar a:
www.Lobotomíagratuita.com


He dicho.-


Comenten herejes o les mando maldiciones gitanas a todos. Ténganme miedo.


*[Pd: los circulos y el gorrito, miden aprox. 20 o 25 cm. de diámetro, así que ojo, no me ninguneen el arte].

martes, 24 de febrero de 2009

Me carcome la duda

42 Arengaron conmigo
Estoy mirando Grey’s Anatomy y la china se depilo las cejas, ¿qué onda china, porqué te depilas las cejas?, ¿eh?. Hago zapping y está ‘la lola’; Amé ‘la lola’, sépanlo, amo a Carla Peterson, la vi en el ‘café concert’, y de ahí en más le amé. Miro la lola y me rio muy onda, jojojo, a los gritos, muy papá Noel, pienso. Termina y empieza Mirtha, que supuestamente terminó su programa pero meten repeticiones a lo pavote, y dicen ‘el paco produce deformación física’, dicen, ‘parecen monos’. Me embolo con Mirtha y decido pecar. Peco, peco, peco, pongo estudio país. [Ok. No puse Utilísima, eso es un avance].
Canal 7 se ve así, muy KJjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj, hace ruido, no me lo banco y termino poniendo Utilísima, abdico ante mi promesa de no ver más Utilísima porque me hace mal. Cocinan una sopita de poiiiiio, ‘a mí me gusta’, dice la centroamericana. Ay ay ay, herejía, grito, herejía. El gato me mira con cara de ‘qué onda men, no me despiertes’, Ok, le digo, ok. La mina dice, ‘vamo ‘ja utilizar el poiiiiiio ennnnnntero’ con muchas enes. Ehhh la mina dice ‘ vamo’ja colocar ajoporro’, pero, qué paso con utilísima de pronto hacen apología a las drogas, kul, pienso. la mina dice ‘a mí me gusta colocarme un par de guantes’ Típico, eso es muy de Narco, sabelo. La mina prueba la sopa y dice, ‘oh mai goshhh’, cállate pelotuda, cállate. Dice mucho poio, poio, poio, ay, enferma no te repitas. Me pone nerviosa.
Me embolo de hacer zapping, debería haber un canal en donde pasen todo el día Intrusos, por Dios, soy adicta.
Decido que es hora, que tengo que ir a trabajar para apalear mi aburrimiento. Agarro mis petates y me voy. Llego y están todos riéndose como hienas, cuando me ven, se callan, ehhhh ¿se estaban riendo de mí?, ¿eh?, decíme, ¿qué onda?. Me siento y pelo mi tejido, [sí, sépanlo, ahora me dedico a tejer crochet]. Me miran, los miro, me miran, los miro, se acerca uno, y me pregunta si es difícil, mmmnah, le digo, y me dice, a ver, a ver… lo miro con mi cara de orto por defolt, y entiende perfectamente el mensaje. A ver, que yo vaya y me empotre ahí no quiere decir que tengamos que hablar. En eso entra un cliente, un viejo, muy viejo. Y se sienta en una mesa, se ve que es cliente habitual porque las chicas lo atienden como si lo conocieran, el viejo habla, habla y habla. Pobre esta aburrido, como yo, oh. En eso, se llena de gente mal la sucursal, y el viejo sistemáticamente para a todos los que entran y les hace leer algo de una hoja, claro, no sé que es porque no veo una goma, pero a su vez no intento averiguar porque el viejo muy viejo, es un rompe pelotas. Pero me carcome la duda, asique decido llamar a un empleado y preguntarle, a ver si me devela el misterio. Me dice, es un viejito que vive aca a 3 cuadras, y siempre viene porque esta al re pedo. Ay, de pronto me enternezco, ¿qué onda?. Pasan 2 horas y yo ya terminé de tejer mi cuadradito de crochet, la gente esta amontonada comiendo helado, ay ay ay que ganas de comerme un sundae. Pero no, soy fuerte y no como nada. Viene uno, y me ofrece un café, se ve que se nota mi cara de hambre, [eso o estoy babeando y no me dí cuenta]. Le digo, mmno, mejor traeme un sundae de fruta. Qué débil soy.

jueves, 19 de febrero de 2009

Cortito y al pie.

120 Arengaron conmigo
Já!. Tal vez producto de la calor insoportable, tal vez producto del lavado de oídos que me practicaron ayer, [y como todos sabemos los oídos se conectan de algún modo extraño y sospechoso con el cerebro] o, simplemente, porque es hora de dejar de tropezarme "siempre" con la misma puta piedra, me ha sido revelada una gron, gron, gron verdad, a saber:
No ayudo a la gente porque soy buena, no. Tengo un delirio altruístamente pelotudo del tipo: "ayuda.a.un.infeliz.por.día", sólo para que despues "ese.infeliz.previamente.ayudado", me cague. Claro, ésto me lleva a comprobar, con ira y enojo, que la gente es una mierda. [Bah, mas que comprobar, es reafirmar, se me ocurre]. Por si quedaba alguna duda: no, no soy buena, soy masoquista.


He Dicho.-

martes, 17 de febrero de 2009

A palabras necias...

66 Arengaron conmigo
Un corazón gigante de globos. Inflados uno por uno, y colocados, prolijamente, uno al lado del otro. Pienso, ¿quién carajo tiene la suficiente energía, como para ponerse a inflar globos y unirlos los unos con los otros?. Ok. Mejor apago la tele, mirar utilísima me hace mal, ai nou.
Al margen, la color agobia, sépanlo. Así no hay aire que aguante, mis queridos. Quiero contarles que estoy mal, muy mal. Mi audición se ve altamente amenazada; Les cuento por qué: el otro día, como de costumbre, luego de bañarme procedo a secarme, cambiarme, peinarme y por último pasarme los cotonetes, [porque sépanlo, como soy una persona sumamente limpia uso cotonetes. Y no los uso, onda así nomás, no. Los uso hasta el fondo. O sea, los incrusto bien incrustados, cual cuchara que raspa lo último que queda del pote de Yogur, bueno, así. Rounnnng, veri roung].
Decía, me baño, me cambio y procedo a secarme/limpiarme los oídos. Para qué. Cuando terminé con el segundo, de mis 8 pares de orejas, me di cuenta que estaba apunada. Puta madreeeeee. Sí, apunada. Como lo leen. Escucho pero así, muy a lo lejos. Y esto, claramente, me trae complicaciones, es decir, vamos, soy psicóloga, ¿cuál sería mi colmo?, sí, éste: NO ESCUCHAR. O sea, una psicóloga sordaaaaa, ¿mentendés?. Ay, ay, pienso que mi cuerpo me odia, me pasan cosas completamente irrisorias.
Bueno, al margen, voy al médico el viernes, porque posta pensé que me había perforado el tímpano o algo. Subo al taxi, claro, imagináte, el tipo meta bla bla bla, y yo que no entendía una goma de lo que me venía contando, le tuve que decir a todo que sí pero, como cada tanto cazaba alguna que otra palabra, el tipo debe pensar que soy de boca, pero que grite el gol de River del otro día, guarever, cosas que pasan. [Cada vez creo más fervientemente, que los tacheros deberían tener, como en USA, ese vidrio que los separa de los pasajeros, - onda coche Policial-, pero que cumpla la función del cono del silencio. Puta madre].
Llego al Sanatorio.Allende.y.la.re.putisima.madre.que.te.parió, espero 20 horas: camón pipol, camón, ¿dónde está la eficiencia, eh?. Me atienden en la recepción, me dicen, blablablazjkljklhkjhjhjhkjhij, no escucho un carajo, está lleno de gente y opto por sentarme en el ventiúnico lugar que queda, al fonnnnnnndo, lejos. Claro, como ustedes sabrán también uso anteojos, so, como no escucho, si me llamaban por mi apellido, never ever me iba a enterar, y como no veo, si aparecía mi numero en el cartelito de alláaaaaaaaa adelante, tampoco.
Asíque opté por pedirle al chabón que estaba sentado adelante que me avisara cuando apareciera el número 535 en el cosito. Me avisa después de 1 hora y media de esperar, entro al consultorio, alta mierda el consultorio, vaideguey. Me dice la médica, sentate ahí que KJfjldjfkjl, no escucho. Ok, me siento. Espero 5 minutos, 10 minutos, 15 minutos, nada. En eso aparece y me dice, mirá: vino una mina con kjdfklsjdfkljkld, no escucho. Tenes que esperar a que la termine de atender. Puta madreeeeeeee, son las 11 de la noche y yo como una vieja sorda, sentada ahí. Aparece la mina, me pregunta que me pasa, le cuento, me explica QUE LOS COTONETES NO SE RECOMIENDAN, puta madre, le digo, por qué carajo no avisan, mierda. Me mira los oídos con un cosito, me dice, mmsa, tenes dos pequeños taponcitos de cera, bien armaditos, compactos. Ddddddd le digo, qué poco elegante soy para quedarme sordaaaaa, por el amor de
Lucho. Veo que la mina se ríe, y mueve los labios, calculo que esta diciéndome algo, le digo: ¿qué?, - creo que en estos 4 días, dije mas veces ¿qué?, que en toda mi existencia-. Me dice, vas a tener que volver el martes para hacerte jkfdjfkldjfkdfjldk, ahhhh, le digo, pero dame unas gotitas o algo que me quite el apunamiento éste del orto. Me dice, mmmsa, pero igual no vas a escuchar nada, tenes que venir sí o sí a que te lo destapen. Ay ay ay que poco kuul que soy para quedarme sorda, repito. Me dice, mkjgdksjfsklj, no escucho, de nuevo: ¿qué?. Nada, nada, me dice, me ningunea, pienso. Me ningunea por sorda. Me dá las gotitas para los oídos, salgo, me las compro, y en el taxi, me pongo medio frasquito en cada oreja, en eso, siento que algo me chorrea por los oídos. Ay, soy orejas chorreantes, qué desagradable, por favor. El tachero, de nuevo, meta bla bla bla, le digo: “hablá mas fuerte que no te escucho”, LARGUIRUCHO, pienso. Llego a mi casa, y opto por verle el lado positivo a todo esto: al menos no voy a tener que soportar a Juan Alberto, en Estudio País, Vamos carajoooooo!. Punto para mí.

martes, 10 de febrero de 2009

Fuga de Cerebros

66 Arengaron conmigo
Sí, está lloviendo, por eso posteo. Y además tengo que contar públicamente mi última experiencia cercana a la muerte.
Acá voy. Uno, por lo general, se toma un taxi porque quiere llegar rápido. Pero no. Es sabido que mi vida no tiene nada de tradicional. Paro un remís, me subo, indico el camino. El tipo arranca a ‘toda máquina’, de pronto estamos en la jaiguey a los palos, solo le falta poner un tema de Papo y es una película onda Telma & Lúis. En eso, un tachero nos pasa por la derecha, POR LA DERECHA, ¿mentendes?, ¿a quién se le ocurre?.
Claro, imagináte, cuando lo pasamos, el remisero, se llevo puesto el espejito. Y como si de una persecución de jolibud se tratara, el tachero nos empezó a seguir. Pasaron 10, 20, 40 cuadras, y cuando ya lo creía perdido, pimba, aparece. Por supuesto, porque lo bizarro parece ser auspiciante de mi vida cotidiana, empiezan a discutir, y yo a las re puteadas porque me tomé un taxi PARA LLEGAR TEMPRANO, al pedo, claro está. Se pelean, discuten, mientras yo le grito al tachero ’eh, flaco dale, estey laburende’. Así, muy camión, Sigo gritándole al tachero para que nos deje pasar y para que se deje de joder, el tipo me ningunea, no me dá pelota, mientras yo puteo mucho.
En eso el remisero le dice, ‘si queres denunciáme’. Ay por Dios, el enfermo del tachero le dice que sí y cuando arrancamos empieza a gritar: SE DA A LA FUGA, SE DA A LA FUGA. Ay, gordo enfermo impresentable, callaaaaaaate. el conductor del remís, arranca bastante fuerte, ya que estábamos a metros del puente que cruza el río, - Puente del Trabajo, para los Cordobeses. En eso, en el medio del puente el tachero se nos cruza, cual película policiaca, y nos impide el paso.
[De más está aclarar que esos puentes, son lo suficientemente concurridos como para que, de chocar, morir empalada con algún auto de los que vienen detrás]. Pero no señores, no, Dios aprieta pero no ahorca y, además, no van a librarse tan fácilmente de mí.
El tachero.gordo pelotudo. Y. ninguneador. De. Pasajeras. De. Remís, se quedó cruzado delante nuestro y los autos empezaron a amontonarse detrás. Mientras ambos conductores discutían enajenados, yo le hacía el aguante al remisero al grito de: FLACO, [oh, vaya paradoja], dejáte de joder y dejános pasar que estoy laburando. El orangután mal entrenado y con complejo de YUMAGER, me decía: EL TIENE LA CULPA, SI VO´ QUERÉ´ VIAJAR CON ÉL PROBLEMA TUiiiO. Ahhhhhhhhhhh, mátenme ya!!, por Dios. No da ir en cana por ajusticiar a un energúmeno, no da. En eso, avanza y estaciona más adelante, mientras, habla con la policía, ¡LA POLICÍA!, ¿Mentendés?, y nos anoticia de que: ‘DE ACÁ NO SE MUEVE NADIE, hasta que no llegue la CAP’ .
Pasan 5 minutos, 10 minutos, y yo ya era la Raulito, con bombos y platillos, el día que boca perdió 6 a 0 contra Sacachispas, imagináte. Ok, le digo, gordo pelotudo, dejame pasar o te rompo tooooooodo, el gordo se hacía el interesante mientras esperaba a que llegue la Policía Cordobesa. A los 15 minutos le suena el teléfono: la policía, le preguntaba si había ¿heridos?, -porque de otra manera no pensaban mover un dedo-, y el gordo impresentable tuvo el tupé de darse vuelta y preguntarle al remisero, ¿hay heridos?. Noooo enfermo nooooo, el único herido vas a ser vos como no me dejés llegar al laburo, la puta que te re parió. Pedazo de pelotudo. Ahhhhhh grito, grito mucho, mientras le digo al remisero: el herido es el que tiene problemitas mentales. Bueno ahí se pasaron los datos y bla bla bla.
Pero digo, acaso: ¿ésto no es una muestra de lo poco práctica que es la gente?. Porque no me dejan de joder. Porca Miseriaaaaaa.


[Otro tema: Dale, dale, sembrá soja vos, total la propiedad privada te contempla, la vida es menos importante que tu derecho a sembrar lo que se te cante y en la cantidad que se te cante. Total, la gente que se muere por el Alud en salta, es un detalle.
Ahora, el 11 de marzo, espero que hagas los cortes de ruta pertinentes festejando el año, para poder seguir cooperando con las catástrofes naturales, como viene pasando en Salta desde hace unos años, por el debilitamiento de la tierra y el desmantelamiento de bosques, como pasó en el 2006.
Dale, total la tierra es tuya, es tu derecho sembrar y nadie puede reternerte ante ello, ¿no?. Después hacemos una cruzada solidaria, porque los Argentinos ante todo somos solidarios, y les mandamos colchones a los damnificados, limpiando culpas, claro. PA TÉ TI CO].

miércoles, 4 de febrero de 2009

Qué sola estoy

56 Arengaron conmigo
Me odian, veo veneno en sus ojos. Sé que están deseando que me atragante con un canapé en mal estado. Lo sé, lo sé. Pero no. No les voy a dar el gusto. Esta capacitación va a ser mejor que la anterior, pienso. Ay, ay, ¿a quién engaño?, esta manga de subversivos enajenados, están sentados acá porque no les queda otra. Soy un fracaso como capacitadora de Recursos Humanos; una vergüenza para la comunidad Psi. Buahhhhhhhh, lloro.
Tengo las piernas congeladas, como esas patitas de pollo pre-fritas que venden en los supermercados. [y ahora tengo una imagen de mí misma con patas de pollo]. Pero el congelamiento bajo el efecto de un aire acondicionado, es placetero, no jodamos. [Sobre todo si hacen 40° y hay 150% de humedad, qué tanto].
Ahhhhhh, grito mentalmente. Ok, ¿estamos todos?, pregunta una. Síiii, dicen al unísono. Arrancamos con la capacitación. Y ahí empiezo a bajar línea a mansalva, a diestra y siniestra, a trochi y mochi, a rolete, a lo pavote.
Les digo que no pueden tener el uniforme rotoso, porque son la imagen de la marca, y que no puede haber telarañas en el techo, porque es un asco, y que bla bla bla. Me dicen a todo que sí, de pronto, hago la pregunta mágica: ¿qué es trabajar en equipo?, ¿trabajan en equipo?. Y ahí saltan todos, se empiezan a bombardear mal, se pelean, qué divertido que es trabajar en esto. Y recuerdo las teorías comunicacionales, mi Dios, me encanta.
Luego de 2 horas de bajar línea subliminalmente, retorno a mi hogar, oh, dulce hogar. Llego y está la vieja mirando estudio país, puta madreeeeee. Noooo, la pesadilla se repite. Necesito urgente hacer algo para neutralizar a mi madre y su adicción por
Juan Alberto, [qué, dicho sea de paso, esta vacacionando descaradamente en Pinamar, y la dejó a Maby Wells conduciendo el programaaaaaaa, aaaaaaaaaaaaaaaahhh] Por favor, si a alguien se le ocurre algún antídoto, tenga a bien hacérmelo llegar. Entro y la veo, meta takatakataka, con la gata en la falda. Fue una imagen apocalíptica, créanme. De pronto, estaban ellas dos, cual Penélopes en la estación, esperando vaya uno a saber qué. La abducción producida en mi madre por este tipo de programas televisivos, llega a hacer que no escuche si entra alguien por la puerta, por ejemplo, yo. Entonces, la miro un minuto, dos minutos, tres minutos. Pelea con el gato, le dice: gata, gata salí, pero no me mira, me ignora. Toda esta escena cuasi babilónica en la que mi madre se comunica con el gato en idioma universal, hace que yo, absolutamente ignorada, salga y vuelva a entrar al grito de: HOLA HOLA QUE TAL, VENGO DE VISITAS. Me miran, las miro, me miran, les digo, ¿qué?, naadaaaaaa nena, me dice mi madre. Paso y voy a mi habitación, en eso la vieja me dice: ¿vas a comer pescado?, mmmsa, le digo. Al rato viene y me dice: está lista la comida. Y claro, imagináte, la ecuación es obvia: a saber, gato más plato libre de pescado sobre la mesa, igual, chau pescado. Llegamos y el pescado no estaba. Ahí empezó la acatombe. En una lucha enardecida por hacer justicia, mi madre empezó a correr al bicho por derredor de la mesa, y la gata ni lerda ni perezosa, sabiéndose culpable del crimen previamente cometido, salió corriendo como rata por tirante. Mientras yo, revolcábame en el piso, con espasmos de risas y un “símil ataque de epilepsia”, porque no daba crédito a lo que mis ojos estaban viendo, posta, surrealista. Fue así que me iluminé y vino a mí la frase que rezará mi epitafio: ¿SOY LA UNICA PERSONA CUERDA?, qué sola estoy. Muejejeje.

domingo, 1 de febrero de 2009

Cada 2 x 4: llueve.

56 Arengaron conmigo
Hay dos chef franceses y no se les entiende una goma. No podes hacer un programa de comida y poner a dos tipos que no saben decir ni el abecedario, es criminal. Qué pretenden, que en lugar de ponerle sal a la comida le eche un kilo de azúcar, ¿eh?, no-se-en-tien-de, sépanlo señores Gurmet.
Bueno, al margen, tengo muchas ganas de comer helado, pero el horario me imposibilita de llamar al delivery o, incluso, de ir a la heladería porque está cerrada. Puta madre. Mientras escribo, recordé algo que sucedió en el campamento y qué fue ge-nial, pero GE-NIAL, simplemente. Resulta que para las duchas en ese camping, tienen un método medio raro, bah, en verdad es bastante ladri, pero bueno, decía, disponés para bañarte de 8 minutos. Sí, solo 8. O sea que lo primero que tenés que hacer al entrar a la ducha, es lavarte el pelo, - se me ocurre que salir de la ducha con el shampú en la cabeza no debe estar bueno-. Claro, todo el apuro es porque, pasado ese lapso de tiempo, el agua directamente se corta. O sea que, si no te enjuagaste debidamente las partes, te quedas con el jabón esperando a que alguien se digne a traerte otra fichita.
El mecanismo es el siguiente: a cada una de las personas que disfrutan del campo,- y que pagan la módica suma de $35-, le dan una fichita por día para que utilice en el baño, si necesitas otra la tenés que pagar $2. Es decir, una ficha = 8 minutos de agua en la ducha. El tema no es tanto si llegas a bañarte en ese tiempo o no, sino si entendés cómo mierda funciona la maquinóla en la que van las fichitas.
Tenés un botón. Uno solo. [Ustedes pensarán que no puede ser tan complicado, pero sí, créanme]. Tenés 20 duchas y, si no seleccionas primero la ducha, - con el botón único-, simplemente la fichita, caerá en la ducha que este previamente marcada, por lo tanto si por casualidad olvidaste apretar tu ducha y te mandaste a meter la fichita, seguramente le diste a alguien, que estaba bañándose, otros 8 minutos de agua.
Sí, creeme, por más que te lo expliquen y suene sencillo, el trajín de llevar tus cosas, ponerlas en una ducha, acordarte de seleccionar con el UNICO BOTON “tu” ducha antes de poner la fichita y, después de toooooodo eso, saber que tenes la presión de bañarte en 8 minutos, no se hace fácil. Claro se imaginarán que si a alguien le tenía que pasar, quedarse en pelotas en la ducha, a medio bañar y sin agua, esa era yo. Ofcors. El tema es que, con mi amiga, metimos primero la fichita y, si bien no había nadie bañándose, tuve que ir ducha-por-ducha, hasta encontrar dónde carajo estaba habilitada el agua, -ahí perdí unos 4 minutos, ponéle-, o sea que los 8 no fueron 8, sino 4.
Mi amiga salió corriendo a buscar a la otra punta del puto camping, una fichita para poner en la maquina y darme 8 minutos más de agua para enjuagarme. Ay de solo pensarlo me fatigo, puta madre. Lo peor es que tardó media hora, pero no porque caminase lento, no; Sino porque se puso a discutir con el novio,- dado que él nos previno de lo de las putas fichitas-, sobre cómo pudimos ser tan pelotudas, de habernos equivocado de ducha. La verdad no entiendo estos inventos raros, hubiera preferido la regadera que usan en los dibujitos. Puta madre. Y no me vengan con el 2 por 4, o con el 2 por 4: 8, eh. Chistes pelotudos, no. Ay ay, amigos, al final parece que es cierto: cada 2 por 4, llueve. Muejejeje.
 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes