martes, 30 de diciembre de 2008

Usada de Cerca: Balance Necesario

55 Arengaron conmigo
O de cómo avivar giles a lo pavote.
.
.
¿Cómo empezar?. Bueno, se puede empezar diciendo que a todos nos pasa. Cuando el Otro se llena la boca de discursos obsoletos, que caen y se desvanecen ante las acciones, -o las no acciones-, cuando el Otro solo aparece para demandar y para manipular todo. Uno se siente usado. Usado como una cosa. Las personas nos diferenciamos de las cosas porque, justamente, las cosas tienen una utilidad y una vida útil. Quién no se ha cruzado con esta clase de gente que absorbe de uno lo mejor, que usa y descarta, que va por la vida con un Modus Operandi, cual “viuda negra” o Mantis. Esa gente que sabe medir y analizar tan bien a los demás que es capaz de convertirse en gemelo, malvado por supuesto, con tal de caer bien, y conseguir la confianza. Esa clase de gente, cree, que se puede ir por el mundo moviendo fichas. Moviendo, a gusto y piaccere  sentimientos, apagando y prendiendo su mejor costado, siempre amoldado al interlocutor. Es esa gente que se dice algo pero que, en verdad, no llega ni a ser eso: una cosa. Claro, si uno va por la vida destilando veneno, si va sorteando mentiras y verdades, como en una carrera de obstáculos, llega un punto en que los Otros ya no son más que medios para conseguir algo. Y ese algo, no tiene un molde prefijado. Uno, que sabe que no tiene nada que perder, que se cree igual a los demás, se plantea, desde la lógica de una persona “normal”, que no es tan importante como para lograr que el Otro modifique, radicalmente, su personalidad (¿?), para encajar. Entonces, uno confía. Y se convierte, sin quererlo en una pieza. Digo, pieza, porque las piezas encajan, eso está claro. Uno se transforma en esa pieza que le falta al Otro para sentirse completo. Mejor dicho, poderoso. Porque si hay algo que puedo afirmar, es la falta de espacio, la falta de dudas, la falta de in-completud, en el discurso psicótico.
Pero decía, cuando uno se convierte en la pieza que "completa" o reafirma el ego de ese otro, lleno de inseguridades y miserias indecibles, pasa de ser una persona a ser una cosa. Uno queda cosificado. 
Desde la lógica aberrante, de ese Otro "Psicótico", uno no es más que un objeto, quizá, un trofeo a conseguir y, en ese sentido, lo que el Otro viene a robarnos, es lisa y llanamente, el hecho de transformarnos en una especie de bomba humana, que tiene el objetivo final, (nótese que la palabra objetivo, alude a un objeto), de inflarle el ego,- digo lo único, porque jamás valorará el hecho de que tal vez, uno intenta ayudar desde la sinceridad.- El egocentrismo y sus variantes, -como la falsa modestia-, es algo que detesto profundamente. Me da asco descubrir en alguien en quién confié, éste tipo de actitudes. Porque sépanlo: soy extremadamente confiada, y al cruzarme con esta clase de gente me doy cuenta que, además, soy masoquista.
Si bien soy una persona, digamos, razonable, -no porque tenga razón, sino porque razono-, hay cosas con las que soy terminante y no tengo puntos medios. Para mí, uno es sincero y leal, o no lo es. Punto. La sinceridad a medias no existe. Igual, entiendo, que cada uno mide desde su lógica, y desde su propia escala de valores. Esta es la mía, a saber: cuando alguien que conozco, actúa de manera falsa e injusta con los demás, por más que no sea a mí a quien lastíma, me resulta inevitable hacerme la pregunta siguiente: ¿Soy tan importante como para creer que, lo que Fulano le hace a Mengano, mañana no puede hacermelo a mí?, y la respuesta, mis queridos lectores, por supuesto es: No. No lo soy.
Creer que soy diferente y que a mí esas cosas no me pasan es, además de egocentrismo y negación, una ilusión óptica de las más infames.
El problema con ésta gente, despreciable, es que uno, idiotamente, espera redimirla. Es decir. Uno cree que hablando, podrá disuadir a estos seres horrendos, de cambiar su modo de interactuar con los otros, pero no. No se puede. Es una utopía. Es como pretender que una persona honesta, comprenda la lógica enferma e inconexa de un mitómano. Pero no. El psicótico, el mitómano, en definitiva, no dejan de ser enfermos. De una vez por todas, hay que diferenciar enfermedad de maldad. Cuando alguien usa, es consciente de que está usando. Nadie usa algo sin querer. Elige, premedita, establece un orden, analiza y mide. Además de calcular, fríamente, las productividades, -porque en definitiva, no es más que una inversión-, que le dejará ese burdo estudio, símil psicoanálisis berreta. Decía, el manipulador, investiga y estudia con precisión, dónde, cómo y cuándo intervenir. En qué momento, vale decir o, - prometer-, hacer. Por eso hay respuestas armadas, preestablecidas, en dónde no cabe un ápice de duda y en donde nada está librado al azar. La espontaneidad está prevista; no hay lugar para que nada ni nadie pueda hacer caer con una pregunta o una palabra el velo que deje en evidencia la falsedad, la maldad y la traición. Los dobles discursos me asquean. Es evidente que del Dicho al Hecho, el trecho es enorme. No son casualidad los dichos populares. Por eso cada día que pasa, confirmo más que "si divides, reinarás", o que si “piensas mal, acertarás”. Pero así y todo, no aprendo. Mi vida útil es, evidentemente, corta. Pero eso no me perturba. De poder elegir, simplemente, eligiría no tener vida útil, y ser invisible para ciertas personas. Pero no se puede, uno es y punto. A diferencia de estas pseudo-gentes, no puedo manipular mis emociones y, mucho menos pretendo manipular las de otros. No puedo evitar sentir bronca y rechazo ante determinadas actitudes que evidencian, de modo inefable, lo que en verdad es. Cuando ese Otro, sin saberlo/quererlo, queda al desnudo, cuando ese otro queda desprovisto de respuestas, y tiene la inteligencia suficiente como para percibir lo que eso provoca en los demás, simplemente, huye. Corre como rata por tirante. Porque ante todo, para ese Otro, lo que importa es la impunidad. Quedar “limpio” es salir victorioso. Cegar a quienes creyó dominar, a aquellos a quienes, pensó, tenía en la palma de la mano, es sinónimo de triunfo, y eso para esta gente, está por sobre todo lo demás. No importa haber lastimado, el mea culpa no existe. Es algo para lo que no hay lugar. Estas historias me generan impotencia, la hipocresía me genera impotencia. Ver cómo, muchos, venden algo que no son, la habilidad que poseen para encantar, usar, descartar, tirar y, no conformes, salir gritando a los cuatro vientos que son víctimas y no victimarios, me da náuseas. Lo peor de todo, es eso. Que no solo van por la vida manipulando personas, sino que además, tienen el tupe de preguntarse abiertamente ¿por qué siempre les pasa lo mismo?.
Creo que en éste punto, está más que claro el por qué, el tema es que nunca llegan a la parte del cómo. ¿Cómo llegan a generar eso en tanta gente para la que, supuestamente, ellos eran importantes?. Claro, no llegan a esa conclusión porque, lógicamente, la huida es mucho menos complicada. Preguntarse el cómo, implicaría replantear un sistema de valores completo y probablemente, eso no sea una buena inversión, siendo que hay tanta gente suelta, y a la que se puede manipular con el mismo método paupérrimo. Los otros, para esta clase de seres, somos adornos descartable, así de simple.
Pero bueno, sería redundante decir, que es “gente” que “mide” sus “valores”, en pos de la “productividad”. Sería absurdo pretender que ésta “gente”, no prevea la vida útil de las cosas, de las relaciones, todo termina: reza una canción. Es cierto, el tema es cómo y por qué.
Está demás decir que para mí, hay cosas que no son medibles, no son analizables y, desde un punto de vista ético, hay actitudes buenas o actitudes malas y yo elijo, una y mil veces, mi forma de actuar, me involucro, reacciono, pienso, pero sobre todo, me hago cargo. No soy prejuiciosa, no soy de juzgar, pero hay una diferencia enorme entre no juzgar, y no decir. Yo, digo. Es el único modo que encuentro, para ser coherente conmigo misma. Pero decir, no necesariamente implica que el otro escuche.
…………………………………………………..
.
Ahora por favor, agarren un garrote enorme y péguenme hasta dejarme inconsciente. Les doy permiso para usar picanas, antorchas, hantavirus, y todo lo que se les ocurra para aleccionarme de una vez por todas, por favor, comenten y sean creativos con sus torturas, innoven, innoven que llegó fin de año, mierdas. Feliz año Nuevo. Yiupi!

lunes, 29 de diciembre de 2008

Fideos, Nada más... (Parte II)

47 Arengaron conmigo

Previously on seams an Accident


"La navidad de los incautos"

Sueño que estoy en una avenida esperando un taxi. De pronto aparece Adam Sandler, con una vestimenta muy nerd, y me invita a teik a cofi, ¿qué onda?, pienso. En eso, veo que yo no soy yo, sino una actriz yanqui que no sé ni como se llama. Ok, le digo a Adam, y nos vamos a tomar un coooortado. Creo que mis sueños, pseudo-cortometrajes, son una maza. Me emociono alot in mai drim, y Adam y la actriz yanqui, pero que soy yo, terminan en una montaña rusa, en el Club Deportivo de la Boca, cual-quie-ra. Me despierto, me río y juro recordar todo el sueño cuando me levante, me auto-impongo la memoria a largo plazo. Pienso, mis sueños tienen mucho estilo, son muy onda: los hermanos Coen, o perfectamente, se podría hacer una versión mejorada de "Quieres ser John Malkovich", pero en mi cabeza. Me río mentalmente. Y decido levantarme.

Agarro el teléfono del laburo, un mensaje de texto que dice: "Espero tu llamado, q no me estes charlando. De todas maneras el lunes voy ala oficina d ahí no m voy hasta q me den solución. Yo tengo anotado lo q trabaje". Uy, pienso, qué miedo.

Para que ustedes entiendan, la bestia iracunda que escribió el mensaje, es una ex empleada, que trabajó 5 días, 5 horas diarias. Este pichón de homo-sapiens, al segundo día de empezar a trabajar, se presentó en mi oficina a llorar, literalmente, porque como tiene un bebé de casi dos años y, -nunca antes había trabajado-, lo extraña. Ok, me dije, debe ser jodido tener que desprenderte de tu hijo y le hablé desde mi lugar de madre, para lo cual, tuve que improvisar mi rol, haciendo de cuenta que mi gata es mi bebé y que debía separarme de ella, luego de dos años ininterrumpidos de cambiarle las piedritas de su pelela. Mmmmm, no, no funcionó. Les juro que traté de generar empatía, pero no me salió. Creo que de estar en mi casa encerrada, por casi dos años cambiando pañales, en la actualidad, estaría transmitiendo desde el Moyano, - bueno sí, hagamos de cuenta, que ustedes saben que NO estoy en un nosocomio, ¿ok?- Como no pude imaginarme a mí misma sin trabajar, mentí, descaradamente mentí, y le dije qué, de todos modos, la criaturita, en algún momento, tendría sus quehaceres, como por ejemplo, ir al jardín. La mini-bestia se calmó, dejó de moquear y de paso, dejó de hablarme como si fuera Grecia Colmenares, agarró su pequeña e insignificante humanidad, y se fue. A los 2 días, vuelve a aparecer en la oficina, diciendo que tenía un casamiento y pidiendo permiso, porque necesitaba salir antes, un viernes. Le dije, bueno como el casamiento se supone que lo tenías desde antes, podés ir. A los dos días, pleno fin de semana, fue al local a dejar su uniforme sin previo aviso, y me colgó. Chicos, eso no lo hagan en sus casas porque podría generarles, como mínimo, malas referencias. Previo a éste mensaje, recibí otros 5, pésimamente escritos por el mismo animalito mal adiestrado, en un plan torerito y contestatario. Ah, no, me dije, a mí, así, no. ¿Quién te pensás que sos?.

Bien, les decía, luego de soñar terrible cortometraje, levantarse y ver semejante aberración, es un insulto al buen gusto. Me envalentono, y me dirijo hacia el living. Ahí se encuentran H. y C. tomando mate. Con mi voz de Cacho Castaña recién levantado, les digo: "eh, miren el mensaje que me mandó esta eneeeeeergúmena, por el amor de Luchoooooo", con muchas "Oes". Coincidimos en que es una torerita mal instruida y nos reímos, de sus mensajes montoneros y amenazantes. Luego del episodio de la cajera del supermercado, ésta mini-De Angelis, se lleva todos los números. En eso llega J. y P. se levanta de dormir. Nos pasamos la media tarde que nos quedaba hasta que se hiciera de noche, pelotudeando y buscando la forma más decente de estafar al mundo para no tener que trabajar nunca más. Pero no como la bestia del mensaje sino, no trabajar y en lugar de cambiar pañales, poder viajar para conocer el mundo. Por supuesto, fracasamos, y hoy todos volvemos a trabajar, pero ese es un detalle.

Así, se hacen las 9. Hay que hacer el asado. J. se va para su casa, Y C. y yo, nos ponemos a pelar papas y a hervir huevos, en menos de lo que se tarda en decir: "seguí cebando, (mate), mierda", teníamos la ensalada lista. Claro, el problemita era el asado. En la terraza de mi casa no hay luz artificial, por lo tanto, si empezás a hacer el fuego a las 9 y media de la noche, es probable que no veas un carajo y que tardes más de lo necesario. No importa, me dije. Con C. le pusimos onda, y nos quedamos escuchando a Cristian Castro y a Abba, hasta que la comida estuvo lista. No sin antes ir, repetidas veces a la azotea para, al menos, olfatear de cerca el aroma a carne asada, y babearnos. En uno de esos viajes, completamente desafortunados, miramos el cielo y vimos varios Globitos Aerostáticos, -de esos que tienen velas adentro o no sé qué mierda-, muchos cohetes, y escuchamos gente gritando. Cuando bajamos, miramos la hora, y oia, eran las 23:40. A las 23:50 estábamos cenando, pero qué eficientes los muchachos, cómo saben hacer asado. A todo esto, P. en un acto de desinterés infinito estaba, hacía ya 20 minutos, sentado a la mesa con su nuevo amor, mi noutbuk, musicalizando el momento Kodak, o mejor dicho, haciéndose el dobolu para no tener que ayudarlos a EL y a H. a terminar el asado. ¿Qué onda?, pienso, son las 12 menos diez. No importa, dicen todos, hagamos oídos sordos a los cuetes, y brindemos cuando terminemos de comer. Claro, estábamos famélicos. Luego de estar toda la tarde charlando de la película Viven, y de qué parte le comerían a los integrantes de la tripulación en situación extrema, decidí lipoaspirárme, créanme.

A las 12 menos Diez, hora Este, terminamos de cenar y nos preparamos, ávidamente, para un brindis con levité, cerveza, coca y todo lo que hubiere, menos yampan, porque para eso, habíamos hecho un pacto tácito con J. además, también debíamos esperarla para abrir los regalos. A las 2 de la mañana, hora Este,- recuerden que brindamos y tiramos cuetes a las 12 hora Oeste-, llegó J. con una torta helada hecha completalmente por sus manitas, la cual nos hizo olvidar que, en un acto de altísimo estado etílico, dejó los regalos en su casa.

Le entramos a la torrrta como cerdos desahuciados y brindamos, nuevamente, con cerveza, levité y coca, porque nos olvidamos el yampan en el Freezer. Qué manga de irrecatados, por el amor de Lucho, pero la pasamos bien, che. Y no tuvimos que llevar a cabo el ritual de sacrificios que teníamos planeado.

Esta fue la navidad mas incauta que pasé en mis jóvenes, 20 ¿? Añitos, muejejeje.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Fideos, Nada Más...

40 Arengaron conmigo

Vuelvo a soñar. Estoy en un estadio gigante de basket, muy onda yankilandia. La cosa es que todo el planeta es un estadio redondo y gigante de basket. Pienso, oíme, ¿cómo es ésto?. Pero acepto que la vida onírica es así y sigo soñando, aunque me pongo a lot contestataria y torerita.

Es de noche y está nevando, hace mucho frío. Es una onda "El expresso Polar", pero tercermundista. De pronto, por los altoparlantes del estadio, dicen que la temperatura va a llegar a los 70 grados bajo cero, cualquiera, pienso. La gente entra en pánico y yo aparezco en un pueblito con casas muy "Jansel y Gretel" estail. Ok, me digo, raja de acá porque te vas a congelar y no da morir así. De pronto, me veo, junto con la gente del estadio, -que vendría a ser el equivalente a toda la población mundial en mi universo onírico-, corriendo para salvar mi vida. Todo el tiempo, durante el sueño, es de noche, como si fuera la noche de navidad. La única forma de salvarse, es tirándose por un tobogán enorme que te lleva vaya a saber a dónde. Ok, me digo. Y de repente, el sueño se convierte en una odisea, tipo esos juegos Europeos que pasaban por televisión los domingos a la mañana y eran re jodidos, no sé, creo que eran alemanes. Me doy cuenta de que soñé con el enemigo. Me despierto, y digo Oia, estoy durmiendo con el enemigo, no en la misma cama, pero sí bajo el mismo techo, traiiiiiiiiicióoooooooooooon, traiiiiiiiiiiiicióoooooooon. Me vuelvo a dormir queriendo soñar lo mismo, y no me sale, Puta madreeeeee.

Al rato, me despierto del todo, me levanto. Están Cecil y H. desayunando en el living, fueron a comprar panecíios a la panadería. Me mensajeo con Julia alot. La esperamos para ir a comprar al supermercado. Llega, y salimos. Ella, el Enemigo, El y yo, rumbo al súper mientras, H. y Cecil, se duermen la mona.

Llegamos, compramos, nos sorprendemos porque es víspera de navidad y no hay tanta gente. Mejor, pienso. Terminamos de agarrar todo, y queremos tele-transportarnos de ahí hasta mi casa sin escalas, pero no se puede. Entre la calor y el sueño, no sé con qué quedarme. Ok, me digo, calmaos, calmaos, mientras hacemos la cola para pagar.

La cajera. Ay, por el Amor de Lucho. Qué mina enfermaaaaaaaaaaaa, la miro y ya la veo venir con alguna animalada digna de un rinoceronte con problemas psicomotrices. Ok. Me auto-impongo el estado Zen, pero en su lugar me surge la cara de orto por defolt. ¿Qué onda loco? Si no sabes sumar y no tenés la capacidad de prever que vas a necesitar una calculadora, no podes ser cajera. Pienso y puteo a lot, a quien carajo haya sido quién tomo a la mona semi adiestrada que cobra en uno de los supermercados más grandes del país. Un "Disco", pienso. Dame un Disco para revoleárselo por la cabeza a esta marmota pseudo-entrenada, ya mismo. El enemigo me mira con cara de: "ok, esa es tu cara de oooooorto por Defolt", Julia se ríe, a lot. Mientras EL "trata", sin éxito, de pagarle a la enfermita que, después de contar los Luchon Ticket 245 veces, todavía no sabe cuánto hay. Me saco, me saco a lot. Después de esperar unos minutos, me envalentono mal y me le tiro como un lobo enardecido a la tontita analfanumérica, e intento manotearle los Luchon Tickets. Al principio, opone resistencia pero, al ver que no puede sumar y pasar los Tickets por la lectora a la vez, me dice, ok, contálos vos. Los cuento, le digo el total, pero la bestia descarada no sabe cuánto era el total de la factura. Oíme, pelotuda, ¿cómo mierda podes ser tan infeliz, como para no saber cuánto es lo me tenés que cobraaaaaaaaaaaaaaaaar?, por favor, mátenme ya, o juro que la golpéo con el lector laser, hasta dejarla inconciente. Por el amor de Luchooooooooooooooo. Me pongo torerita e irónica, alot, pero como la mina es un ser significativamente inferior, -y aunque mi cara de orto por defolt y mis palabras son evidentemente un cachetazo a su ineptitud-, la muy imberbe no se dá por aludida. Grito, grito mentalmente, mientras recuerdo hermosas e inspiradoras escenas de Kill Bill. Trato de enyoguizarme pero no me sale. Puta madreeeeeeeeeeeeeeee. En eso, se dá un diálogo entre EL y la ameba desconcentrada que cobra en la caja 5: Uno quiere pagar de más, y el otro quiere cobrarle menos. Surrealista a lot, pienso. Ellos. Son ellos, me provocan. ¿Por quéee?, decíme, ¿por quéeeeeeeeeeeeeee?. Por fin, la cajera inepta, acepta el importe que le digo, peeeeeeeeeeeeero, antes de darme el ticket,- y después de tenerme contando, como un monito enagenado, toooooooooooooooooooooodos los Luchon tickets, me dice, esperá que le saco la cuenta en aquella calculadora, y se va, se váaaaaaaaaaaaaa, ¿me entendés?.

Pero por favoooooooooooor, enferma, si tenías la calculadora y la cabeza no te dá, por qué carajo no la fuiste a buscar hace 2 horas, pienso. Me saca, me saca de mi eje, a lot. Pero me quedo en el molde porque solamente quiero irme. Si me quedo la mato, y no da ir en cana en navidad, pienso.

Salimos, subimos al auto de Julia, mientras me quejo y despotrico a lot, acerca de la experiencia bizarra que acabámos de vivir. Mientras tanto, julia, me dice, pude conocer tu cara de orto por defolt. Sí, le digo, ¿es muy de orto?. Saaaaah, me dice. OK.

O sea, todo bien, yo se que todos tenemos derecho a tener un trabajo digno y que no hay que discriminar, pero oíme, ¿era necesario poner a ese monito mal capacitado, a atender una caja el día de Noche Buena?. Puta madreeeeeeeeeeeeeee, Pienso, mientras recuerdo que en la alacena de mi cocina quedan fideos, nada más.

.

.

tu bi continiu...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Con el efecto masivo de la Bomba Atómica.

64 Arengaron conmigo
Pienso que hace como 3 o 4 días que no sueño, lo cual, me llama poderosamente la atención. Ok, me digo, no os preocupeis. Me levanto, desayuno mientras, mentalmente, canto la canción navideña que más me gusta de todas, a saber: “ ai guish iu a meri crismas, ai guish iu a meri cristmas, ai guish iu a meri cristmas, an a japi niu ier”. Repite.
.
Me como una tostada, dos tostadas, no hay mas manteca. ¡No!, no putees, pienso. Me auto-implanto en el cerebro el estado: lobotomía navideña. Hoy me levanté zen, así que, no voy a permitir que ningún pensamiento malondézco, interfiera con mi OOohmm sstail. Control mental, me digo, control mental, y me toreo a mí misma a lot. Termino de desayunar, porque sin tostadas y sin manteca, no hay desayuno posible, y recuerdo que hoy la vieja se va para Buenos Aires a pasar la navidad allá. Mmmmmm, pienso. De pronto, me indigno, me enojo, entro en un estado de depresión pre-navideño, y me melancolizo a lot. Qué significa esto, Dios, decíme, ¿eh? Qué significaaaaa. Me pongo, mala, dañina conmigo misma, me enemisto a lot con mi alter ego emo, ¿qué onda?, durante toda la semana esperé éste momento con ansias y, de pronto, me convierto en la rama “Emo” de las contestatárias por defolt, ¿eh?, no dá, no dá, pienso.
Pero claro, a su vez cómo buena psicóloga, me hago la Dip, la "tu puedes", y buceo en lo más íntimo de mi ser para averiguar qué me pasa, por qué me pone tan emouyon, pero emouyon mal, la partida de la vieja.
Me digo, oia, ¿guat pass?, ¿voy a extrañar a mi madre?, ¿qué onda?. Automáticamente, borro esas ideas de mi mente, así no, pienso. Esto es masoquismo emocional, cortála.
Me auto-obedezco, y decido dedicar mi mañana a la reflexión. Prendo la noutbuk, y entro a leer algunos blogs, todos re ap por el espíritu navideño, ¿y yo?, ¿y yooooo?, grito a lot, tiro la noutbuk, y me miro en el espejo del baño, mientras me hablo a mí misma, hago todo un acting, de minita irritada, histerica mal, doy muy propaganda de tampones, o de Activia, ponele. Me irrito, me pongo mala y ponzoñosa con mi propia imagen. Entro al blog de
mi amigo, para ver si leerlo me ayuda a acomodar mis pensamientos, porque sépanlo, no soy solo una cara bonita, además pienso y pienso… a lot.
Me dispongo a ordenar mis pensamientos porque siento que hay una serie de situaciones atroces, que no cuajan las unas con las otras. ajajajajajaja, cualquiera. Como era de esperarse, mi amigo, que la tiene clier, me transmite un mensaje navideño de paz y amor, pero a su vez, una visión de las festividades bastante curiosa e innovadora, para decirlo de otro modo: realista.
Es que dijo algo que nunca se me había ocurrido: Nosotros, -o al menos otro cúmulo de gente y yo -, defenestramos la navidad, porque la lectura empírica que hacemos es, lógicamente, gente abarrotada por todos lados, calor insoportable, mucha hipocresía en todos los ámbitos de nuestras vidas, etc. Pero es verdad que, además de todos esos contras, al menos en algún escondido lugar de nuestra remota infancia, nosotros hemos disfrutado de la Navidad. Por eso, y más allá del regalo en el arbolito, ¿qué pensaran las pequeñas bestias iracundas e incipientes que corretean alrededor de la mesa navideña?, que canturrean villancicos, tiran cohetes a mansalva, a diestra y siniestra, a troche y moche, pienso. Dddddddddddddd. ¬¬
Ay, no. Juro que lo intenté, pero sigo pensando que la navidad, es uno de los momentos del año más insoportable que nos obligan a vivir. No hay lugar en la tierra en dónde esconderse, tiene el efecto masivo de la bomba atómica, puta madreeeeeee. Y me pongo contestátaria con todas las publicidades que nos atosigan y nos quieren hacer creer que comprando tal o cual cosa, vamos a alcanzar el hedonismo de los infelices que aparecen, jocosamente felices, en todas las propagandas que nos inyectan. Por qué no existirá una isla para todos aquellos a los que la navidad nos afecta de un modo, irremediablemente opuesto, ¿eh?, decíme. Al final, toda esta pantomima horrenda me saca de mi centro, oohhHmmm, pienso, trato de enyoguizarme pero no funciona.
Salgo para el laburo, son las 6 de la tarde y yo todavía estoy en ascuas. Hoy es el festejo findeañezco, y yo sin saber si me quedo o me voy, si aguanto sin dormirme hasta las 2 de la mañana esperando a que arranque, o si me echo como manatí endrogado a retozar arriba de un freezer. Mmm, pienso, bueno, la segunda opción no está nada mal.
Llego al laburo, y la contadora del orto... otra vez. Puta maaaadreeeeeee, ¿podés creer?, Me hostiga a lot por Messenger, me dice, mchem, mirá que mañana es mi último día, y hasta el 7 de enero no vuelvo. ¿Lo guat?, pienso, ¿me estas jodiendo hermana?. Cómo se te ocurre avisarme a las 9 y media de la noche, que tengo que pasarte las novedades de quichicientos empleados, ¿estamos todos locos?. Peeeeeeeeero, como carezco de personalidad, puteo al monitor, porque no tengo el coraje necesario para escribírselo.
Le digo, ok, entonces te lo puedo pasar mañana. Me dice, no. Pasámelo ahora. No, no, no. Señores, mátenme a garrotazos por no tener el valor suficiente de enfrentarme con la marmota hedionda, y mandarla soberanamente a la mierda. Le digo, sí. Pero por el amor de Lucho, como pude decirle que síiiiiiiii, con muchas íes. ¿A quién quiero engañar?. ¡Sé perfectamente que para llegar a pasarle todas las novedades del mes, me tengo que poner a laburar!, y eso, muchachos, no estaba en mis planes.
O sea, si la gente va a ir por la vida feliz y cantando villancicos navideños, ok, lo acepto, pero por lo menos, no me pidan que labure mientras el resto festeja, no es justo. Y no jodamos mas, por más que no sea feriado, es sabido que, a partir del 22 de diciembre y hasta el 2 de enero, la gente en los trabajos se dedica a brindar, o en el peor de los casos, solo hace tiempo.
Pero claro, imagináte, como soy una persona severamente perturbada, me he acostumbrado a vivir así.
Así que ahora, mientras los borrachos beben y emanan suficientes cantidades de alcohol, como para voltear a un elefante, yo estoy apostada en mi freezer preferido, mientras me hago termo - fusión en las cachas, tipeando como una enajenada las novedades de 400 empleados. ¿Y después pretenden que sea una persona coherente?, ¡no me jodan!.
.
Me voy a laburar...sniff.

viernes, 19 de diciembre de 2008

He recuperado mi norte

89 Arengaron conmigo

Tomo un taxi. Son las 15:23 y estoy re atrasada. Primero paso por un lugar, busco algo y sigo camino. El tachero me dice, "sabes cómo llegar", le digo, si, si, me hago la cancherita. Ok. Le indico, una cuadra para la derecha, cuatro para la izquierda, cruzamos la vía y listo. En eso, -porque ustedes podrán imaginarse que mi vida además de miserable, es un cúmulo de situaciones bizarras-, aparece una camioneta F cien, o más o menos de ese formato, que pertenece a la policía de Córdoba Capital, (CAP). Bien, la camioneta dobla con mucha pero mucha lentitud, y el tachero, no tiene más opción que bajar la velocidad. Figúrense, una calle angosta mal. Y sin ánimos de ofender a nadie, ¿adivinen por dónde iba la CAP?. Síiiiiii, adivinaron, en lugar de ir por los costados para no entorpecer el paso de quienes vienen detrás, porque sépanlo Amigos Policías: hay otra gente además de Ustedes, iban bien por el medio de la calle y a 10 por Hora. Puteo yo, putea el tachero. Putea el perrito que mueve la cabeza en la guantera. Nada, los gorilas semi-entrenados que iban dentro del vehículo, miraban casa por casa, número por número. De pronto, parece que arrancan y suben la velocidad a 25 por hora, ponele, el tachero, entonces, acelera. Peeeeeeero, como estos señores nunca, en el transcurso de 3 cuadras, se avivaron que veníamos atrás, de pronto, frenan. Así, de sopetón. ¿¡Frenan, me entendés!?. ¿A qué clase de mamut desorientado, se le ocurre meter el freno de mano cuándo vienen coches atrás?, ¿eh?, explicame. Pero qué pelotudo, pienso. Me envalentono mal, y empiezo a decirle al tachero lo inepto que es el caballo que viene manejando, y me saco mal puteándolo. El tipo baja, se pasan los datos, y yo mirando cómo caían las fichas, cómo llegaba tarde impunemente al trabajo, y como el policía gritaba como marmota parturienta, de una vereda a la otra, "tomale lo´ dato y sacale una foto, ¿tené el celular?", a su compañero. Claro, imaginate lo que tardó para sacarle una foto al paragolpes. Por el amor de Lucho, Pienso, pero, oíme infelíz, si el que choco al taxi fuiste vos ¿para qué mierda querés sacarle una foto?, ¿Qué te pensas, que de ahí nos íbamos a jugar a los autitos chocadores contra los árboles?. Por Dios, me pongo muy nerviosa, me hacen perder el norte claramente. Un día que debió haber sido una oda a la alegría empezaba técnicamente como el orto. Pero bueno, pienso, ponele onda. Terminan de pedirse los datos, y arrancamos de nuevo rumbo al laburo. Me deja, me cobra "un peso menos" por el mal trago, pero pobre pibe, le digo, dejá, si no fue culpa tuya, son cosas fortuitas. Entro a la oficina. Me río de janeiro, tomo un helado de 3 bochas, porque hace alot jot. Tomo un par de entrevistas, y me vuelvo a casa. Resulta, que en mi hogar, estaba mi madre con el señor que instala los aires acondicionados, porque sépanlo, me compré un aire y bien merecido me lo tengo, después de un año de jard guork. Decía, estaba mi madre, retozando como morsa, abanicándose de una manera que me pone particularmente nerviosa, a saber: Tiene un abanico onda los que usan los chinos, así, como de maderitas, y cuando le agarra la calor, hace un ruido, takatakatakatakataka, que me resulta muy de mina histérica y menopáusica. Asique entro, la veo, takatakatakaktaka, y el pibe que estaba instalando el aire, apostado ahí. Oíme, son las 11 de la noche, pienso, qué onda, todavía no terminaste hermano. Entro, con mi cara de orto por defolt, me voy al cuarto. Y viene la vieja a decirme que no puede ser, que el chabón lo había conectado, pero que como lo conectó como el ojete, perdía gas, y hacía 5 horas que estaba ahí sentada, meta takatakataka con el abanico, porque la calor la agobia, y bla bla bla. Me fumo 10 minutos de quejas y enfados maternos, le digo, mse, y que querés que haga. Me dice no sé pero bla bla bla, quedate vos, me dice. Le digo, ¿Guat?, y se encierra como una adolescente de 60 años, a mirar televisión. Aaaaaaaaaah, grito ahhhhhhhh. Hago toda una performance, muy psicodrama de la vida, y me quejo de la calor, de los mosquitos, del pelotudo que no sabe colocar el aire, y del takataka de mi vieja. Oia, el tiki taka, que antigüedad por Dios. voy, le pregunto al pibe, que onda, que cuanto falta, que qué paso, me dice, saaaah es que el caño de xxxxxxxxxxx, no escucho porque no me interesa, saaahh, le digo, y cuanto te falta, y media horita, me dice, Puta madreeeeeeeeeeee. Ok. Pienso, esto no es vida, la vida se trata de otra cosa, ponele, de viajar por el mundo, navegar en un velero, comprar los regalos de navidad en Guchi, no puede ser. Me pongo re contestataria con la vida, en una clara actitud pro-capitalista. De pronto me olvido del Ché y me amigo con Marx, qué onda, pienso, ¿por un lado me compro un aire acondicionado porque el calentamiento global hace que el mundo sea una vaporera de bambú, y a su vez coopero en la destrucción del medio ambiente usando más energía?, no me entiendo. Pero dejo todo como está, porque es cualquiera ponerme a filosofar a las 12 de la noche, con el calor insoportable y el chabón que vive de los aires acondicionados. ¿Será Marxista?, ¿conocerá a Marx?, mmm, no, no creo. De pronto digo, oia y me acuerdo que los Vienticinco pesos que le dono a Grinpis por mes, deberían limpiar mi conciencia sucia de consumismo y tercer mundo. Mientras mis neuronas tratan de despegarse y entran en un arduo debate entre ser o no ser, entre el Neoliberalismo y el Socialismo, la ecología y la mar en coche, el pibe termina de instalar el aire. Le pago, le abro la puerta, y me tiro en un puf, a reposar mi cuerpecito. Pienso, por fiiiiiiiiiiiiiin, con muchas "íes", he recuperado mi norteeeeeee.
.................................................


si algún lector se siente "herido" en su susceptibilidad, lo siento, tiene la opción de no leerme. Cómo yo tengo el derecho de decir lo que pienso. Esto viene a colación de un mail de alguien que además de no conocerme, hace una lectura muy acotada de mí, en una especie de Psicoanálisis berreta, es sabido, que no se puede analizar a nadie fuera del ámbito correspondiente: el consultorio.
Creo que mis posteos, nos son discriminativos, y aunque así lo fueran, tengo el derecho, como cualquiera, de decir lo que pienso. No poder decirlo, es discriminar. Muchas gracias, a los que me leen y tienen la capacidad de entender mi "humor". A continuación, copipasteo el mail en cuestión, para que se interprete.
Pd: Para mas info. en uno de los ultimos comentarios del post anterior, está la causa del despido. Saludos.
............................
Hola, me llamo Ixxxxxo, soy de Cba Cap. y estudié (pero dejé) psicologia.

Lei tu post Kill Be-ll y me llamó la atención. Como ex empleado de comercio pregunto:
Por lo que leí, vos que decis ser Psicologa (formalmente solo hace falta un titulo y matricula) te enfrentaste a un grupo de empleados, jovenes y sin mucho nivel educativo, que reclamaban algo (nunca me quedó claro) y que se "amotinaron" para quejarse. Vendrias a ser un miembro de un departamente de RRHH? La heladeria tendría que ser importante.
Al leerte me dio la sensación que sos una psicologa "desempleada" que se ve obligada a "trabajar" en una recalcitrante heladeria y en la que te ves en situación de usar tu retorica psi para convencer o aplacar los ánimos de la masa empleaducha ("gentuza") que, confusamente explicado, exige algo que nunca se menciona en tu post.
Aparte de tu increible manera "freak" de escribir, adecuada a un estilo de ser muy prospero ultimamente, que seria la poca seriedad, la ironia y una estetica "freelance" acompañada de anteojos de marco negro grueso (postura de "Daria" - serie animada de MTV), donde cuesta menos marcar tarjeta para luego destilar mierda de la condición humana....mmmm....siendo psicóloga...mmmm....
La estética mencionada es solo un modelo, no siendo así en el 100% de los casos.
La verdad, que en general, noto que las heladerias grandes toman empleados no muy avispados. Gente que ya sea por ignorancia, desgano, falta de identidad y rumbo, etc. termina como empleado; y sin mayores conocimientos de las obligaciones y derechos empleador/empleado. Solo el ánimo de queja.
Lo siento, pero no puedo dejar de hacerme una imagen mental de tu persona. Es como muy clásica tu actitud. Lamento que una psicologa sea tan brutalmente chata y estreñida intelectualmente.
Que desperdicio tirar las teorias psicológicas en una seccion de RRHH de una heladería, teniendo que lidiar con gente desmotivada y con pocas ganas de hacer su labor. Que desperdicio anecdótico el de este post.
Bueno, todo esto lo conjeturé de lo leido. Espero que esta "gentuza", por mas desagradable que sea, no haya estado reclamando algo justo y que hayan tenido que irse con la cabeza gacha para no perder el empleo.
La verdad que el desgano, la falta de motivación, la falta de compromiso, la poca seriedad, lo pasatista, la burla, el odio, la vagancia intelectual y tantos otros cánceres plagan la sociedad y sus profesionales.
Triste y patético.

Ixxxxxo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Kill Be-ll

59 Arengaron conmigo
Salgo de mi casa, dispuesta a todo. La orden que me llegó de arriba fue, ir a una sucursal de XXXX y ponerle los puntos sobre las “ies” a cierta gentuza. Ok.
Llego a las 10:20. Solo tres de los cinco empleados que tenían que estar esperándome, llegaron a horario. Entro con mi mejor cara de orto, es sabido que cuando me citan temprano en un lugar, me pone muy de mal humor que los demás lleguen cuando se les canta el orrrrto. Saludo, muy torerita, y pregunto a los que estaban, que pasó con los otros. XXXXXXXX está viniendo, me dice una. Mseee, le digo, muy mala onda. Y ¿XXXXXXXX?, fue a ver a un abogado, ¿lo guat?. Sí, me dice, muy en plan de montonera, se fue a ver al abogado.
Ah, pienso, quieren guerra, van a tener guerra. Acá se armó la gorrrrda. Ok, le digo. Saco la noutbuk, y me hago la interesante, me miran con sorna y pienso, pendejos de mierda cómo los voy a hacer cagar, puta madreeeeeeeeeeeee.
Llega uno pero todavía falta que llegue RRRRRR. Me paro, y voy al mostrador a buscar una lapicera, en eso entra RRRRRR, le digo, ah, vos llegá cuando quieras eh, no te hagas problema, a los gritos. Me dice, mmmmsa, no es tan tarde, le digo, sí, es muy tarde. Me ningunea. Me auto-contengo para no mandarla de nuevo al útero materno de una patada en los dientes. Me siento, y me da la sensación de que estoy negociando con los cabecillas de una alzada digna de los cara-pintadas. Ok, me digo, tomo coraje, y empiezo a bajar línea a mansalva. La torerita, llamémosla A, se pone en plan “no te respetamos y nos unimos solo para ningunearte en tu propia cara”. Ok, pienso. ¿Asique son piolas, vamos a ver quién es más pillo?. Salta la amiga de torerita A, llamémosla Be, y dice, “mmsi porque vos quiéeeeeeeeeeeeeeen sos para vener a darme órdenes, a mí ni, HHHHHH (el dueño), ni Jxxxxxxxxx, me vienen a dar órdenes, vo´quién seeeeeeeeeee´”. Ay, por el amor de Lucho quién pudiera ser mosquito para transmitirle el paludismo a esta enferma mental, pienso. Le digo, mirá, acá mando yo, y al que no le gusta ahí tiene la puerta. Se ríen todos de mis palabras, en mi propia caraaaaaaaaaaaa.
Así, pasa aproximadamente una hora de bajada de línea a lo pavote, palo va, palo viene, hasta que la energúmena Be, llega al sumum de la grochéz personificada en un ser humano*.
Se para, y coloca una mano en su cintura, mientras arenga el brazo muy onda, “fierita”, y me empieza a decir mucho, “perque vo´, perque vo´”, pienso, chau esta piba se brotó mal.
Y digo, oia, ¿ésta es la marmota mal medicada, que hace unos 15 días llamó para decir que no iba a trabajar porque el novio, -lean atentamente-, porque el novio se ROMPIÓ 3 botellas de cerveza en la cabeza?. Claaaaaaaro, pienso, ahora lo entiendo pobre pibe, vivir con esta enferma mental devenida en larva de mostrador. Qué queres, lo mínimo que puede hacer el novio, es auto infligirse un castigo por pelotudo. Mientras la Raulito se para, y hace toda esa performance deplorable, acerca de lo que no hay que hacer para, al menos, aparentar ser una “persona”, los 4 compañeros restantes, se quedan boquiabiertos. Epa, dije, que onda, derrapó la Raulito y los otros se abren. Qué garcas, pensé, pobre Raulito. Oia, Raulito, te dejaron sola.
Cuando termina con toda esa pantomima infame digna de un orangután con problemas de aprendizaje, se sienta. Le digo, oíme nena, acá mando yo, y si no mando yo, manda DDFRGG, que va a ser el encargado, si tenés algún problema, mandame la renuncia.
Y ahí me tira, “es que ve´ no te cruzeste nunca con una loca mes loqueta que ve´” , me río, me río como una hiena desaforada, mucho: jajajajajajajajaj. Le digo, sí, porque soy psicóloga, pero los loquitos, al loquero, asique cuidate, porque para ser psicóloga, hay que tener un diploma y antecedentes criminales.
Me miran, se miran entre ellos, los miro. Les digo, ¿alguien más quiere hacer catarsis?, me dicen, no, así muy con cara de escrim, vigila quien llama. Les digo, bueno, a partir de ahora, las cosas son así. Y les meto un discurso de 2 hs. Ininterrumpidas de lecciones de vida, morales, de reglas de convivencia, y un mini-curso de cómo lidiar con una compañerita psicótica.
Los tengo a todos perplejos, me miran y no dicen nada. Que poder de convicción, pienso. Me zarpo con el temita del compañerismo, y ya estoy muy “amigos son los amigos”, no da, pienso. Mi vida corre peligro, la loquita bipolar en cualquier momento se levanta y me empala con una hilera de cucuruchos. Me callo, e indago acerca de cómo les quedó el ojo con terrible bajada de línea. Le pregunto a uno, y nada, le pregunto a otro, nada, le pregunto a otra, nada, le pregunto a la Raulito y me dice, “nada, ye ne perdeno a nedie”. Les juro que en ese instante, creí fervientemente, que habíame vuelto loca. Tuve una visión. Me ví a mí misma levitar por sobre el mostrador, agarrar las cucharas con las que sirven el helado y arrancarle, en prolijas bochas, el cerebro para ponerle en su lugar algo más productivo, como por ejemplo, la máquina oxidada de un reloj Cucú. Pero me contuve, juro que me contuve.
Oíme, enferma, vos te pensas que yo hablo al peeeeedooooooo, le digo, -bueno lo de enferma no lo dije, pero lo pensé-. Hace dos horas y media que estamos hablando de lo mismo, querida. ¿Cuál es tu intención, quedar cuadripléjica?. En eso, salta un compañero, y la defenestra, mi regocijo fue tan pero tan grande, que no entraba en mi propio cuerpo para reflejarlo. Le digo, bien metepúa, ves Be, te das cuenta que tenes un carácter de mierrrrrrrrrrrda, y que eso no tiene que ver con los otros. Se calla. Los demás no hablan, ha caído el líder. Hitler, y la caída. Los otros tratan de escapar, como rata por tirante. Malditos infelices.
Pienso mucho en qué original sería salir en el diario, por matar a 5 pelotudos en una heladería, quedaría como una leyenda urbana for ever. Pero desisto, porque imagino que después, el dueño se va a llenar de guita, haciendo visitas guiadas por el lugar de los hechos. No da, me digo, no da pasar el resto de tu vida en prisión por una manga de subversivos que se amotinan sin trinchera. En eso me acuerdo del dicho, “divide y reinarás”, asique me siento muy tranquila y les tiro una bomba, mientras mentalmente me imagino comiendo pochoclos, y espero para ver como se arrancan los ojos entre ellos. Dicho y hecho. De pronto el Bunker de los cara-pintadas, paso a convertirse en el escenario de Kill Bill. Qué grossa soy, pienso.
.
.
*Es obvio que la Raulito, no es una persona, ni siquiera llega a ser un destello del primer homoerectus.
..............................................................
Update de ultimo momento: Si el viento sur (?), la presión atmosférica, y el Correo Argentino nos acompañan, el día de hoy se le adelanta Papá Noel a La Rauli, y se despacha con un Despido con Causa, con bombos y platillos.
Asique señores, tengame miedo, porque soy justiciera, pero boluda, no. Muejejeje.
He dicho.-

martes, 16 de diciembre de 2008

Me río morbosamente: Muejejeje

83 Arengaron conmigo
Duermo para un lado, duermo para el otro. Pateo algo a los pies de la cama, ok, algo no, es el gato. Se va. Vuelve. Me levanto. Me acuesto. Me siento. Así, toda la noche. Por momentos tengo la sensación de estar durmiendo en África. Puta madre. A Lot jot. Pongo el ventilador para mi lado. Abro la ventana. Me duermo. Sueño que tengo un gato, digamos, “que paro un gato”, paro de parir.
Me encantan mis sueños en donde soy madre de un gato. Ai lov it. Igual, tengo la sensación de estar durmiendo y soñando pero a su vez, de estar re despierta y puteando por la calor insssoporrrrrrrrrrrrrrrtable. Me despierto, miro la hora, 08:09, ma´ sí, me digo, y me levanto, así muy torerita con el reloj, el calor y conmigo misma.
Agarro la noutbuc y miro los mail desde la cama. Se levanta la vieja, pasa por la puerta del cuarto y me dice, Hola. Le clavo mi cara de orto por Default. Me dice, vas a la mañana a XXXXXXX, le digo, sahh, con una voz que fluctúa entre la voz de orto, y la voz de dormida, a lot. Me dice, ¿a qué hora venis?, ¿venis a comer?. Le digo, no sé. Viene, me da un beso, y se va. Yo sigo con mi cara de ojete. Ok, digo. Pobre anciana, es una señora mayor, no se acuerda que anoche me obligó a ver Jolmark channel, está senil. En mi mente, la perdono. Cuando me doy cuenta estoy cantando el tema QUIERO DARTE de Sergio Denis Y me doy cuenta de que estoy peor que mi madre. Intento borrar, esa canción horrenda de mi cabeza, pero al rato empiezo a cantar Azul - Cristian Castro, propaganda del orrrrrrto, pienso. Me enemisto mal con la Publicidad Quilmes - Mar Azul .
Me baño, me cambio, y me voy al laburo. Llego. Todos me miran como si me hubiera puesto una máscara. Ok, ok, les digo, muy contestataria, es mi cara de dormida. Ahora me miran como si estuviera loca, ok, ok, les digo, estoy del orto. Y ahí me doy cuenta de que estoy hablando sola, y nadie me contesta, esto no es interacción, pienso.
Trabajo, a lot. Me voy del trabajo. Llego a mi casa, mi madre se alza en una clara actitud de toreo típicamente montonera y me dice, “Veste, veste que al finel venias a comer”. Le digo mmmse. Me dice, oíme, el otro día, te llamaron por teléfono. Le digo, ¿quién?, me dice, ah, no sé. Le digo, ¿me estas jodiendo?, así muy melodrama, y le doy todo un discurso moralizante acerca de las llamadas y su importancia. Mi madre me dice, buenoooooooooooo y se va. ¡Se va! Me entendés. Pienso, estamos cada vez peorrrrrrrrrrrrr, con muchas erres. Pienso, “Arre”, como dicen los emos, o los floggers, no sé. Me pongo muy en plan melodrama, y pergeño todo un estatuto de convivencia momentánea para implementar mientras mi madre viva en mi casa. Pero me cansa a lot de solo pensarlo, y suprimo la idea, la deleteo, digamos.
Como, miro Estudio Pais, en canal 7, y mientras lo miro hago una especie de performance involuntaria, poniéndome la mano en la frente al grito de nooooo, mientras mentalmente, me imagino empalando a JuanAlbertoBadía por Pelotudo, y a los 24 enfermos que lo acompañan, poniendolos a bailar la rumba arriba de carbones encendidos mientras tocan el ukelele.
Me voy al trabajo número dos, siento que si me quedo 10 minutos más consumiendo canal 7, voy a quedar en coma.
Llego, laburo, hace mucho calor, puteo en el taxi por la calor, puteo en el kiosco por la calor, puteo en el baño por la calor, puteo en todos lados, pero la calor no desaparece. Oia, cuando digo ésto, me acuerdo de la propaganda de mierda, esa que aparece cuando alquilas un DVD y te dice la Asociación Argentina de Video Editores, que el holograma, A-PA-RE-CE Y DE-SA-PA-RE-CE, aparece y desaparece, un mensaje muy capitalista, pienso. Aguante el Soft Libre, no se qué tendrá que ver, pero lo pienso. Me río sola, Me río a lot. Me río de Janeiro.
Llega Joselo, putea por la calor, y por cosas que no le entiendo porque habla en cordobés furioso y además el ruido del ventilador de mierda, no me permite escuchar. Dice, “La puta madreeeeeeeeeeee” Con muchas “ees”. Dice, la puta madre carooooooo, con muchas “oes”. Le digo, pero qué te pasaaaaaaaaaa, con muchas “aas”, me dice, es que el xslkdkfjdsfkdk, no le entiendo. Le digo qué, dice algo de “Belgrano”, pero no le escucho. Me dice porque jakjfdkjfldkjkfdkg. Le digo, siiiii. Pero no le entendí un joraca. Lo veo que agarra una bolsa, le digo, qué es eso. Son los rollos testigos. Ahhhhhhhh, ok. Pienso, pero trato de resignificar algo de lo que me dijo antes y no cazo una.
En eso, agarra un rollo de papel de controlador fiscal, -el que tira las zetas-, y lo desenrolla. De una punta de la oficina a la otra. Le digo, que haces, y como se acerca a mí, lo escucho hablar y me dice, tengo que buscar una "Z”, le digo, uhhhhhhh zetas del orto, me dice, mmmsa. Y esto, por favor, léanlo atentamente porque parece una película digna de los Hermanos Cohen.
Joselo pasa por delante del ventilador, arrastrando el rollito de papel, es decir, riega toooooooooooodo su camino, desde una punta hasta la otra de la oficina, y lo pasa por delante del ventilador. En cuestión de, digamos, 2 microsegundos, el rollito del orto se mete entre las paletas del ventilador DE METAL y del año del pedo, y corta el rollito en 2543 pedacitos. En ese instante, no pude reaccionar, si bien el ventilador estaba delante mío, mi cabeza se autocensuró, y dijo, “No, esto no está pasando, te zarpaste con la dosis de Rivotril”. Pero, toda aquella pantomima, había sido real, me di cuenta porque el ventilador dejó de tirar ese aire caliente horrendo que tira. Joselo, tampoco actuó de inmediato, y realizó el mismo comentario que yo. Para mí, que entramos en trance, y el ventilador nos hipnotizó.
No sé. Solo sé, que la mente humana tiene una capacidad de negación impresionante. Joselo saca todo el papel enroscado de las paletas del ventilador, y mientras tanto putea, a lot. Yo, mientras, me río como una hiena enajenada. Qué descarada, pienso. Suena el teléfono, Joselo putea, pero no escucho a quién, porque el ventilador vuelve a funcionar y hace un ruido insoportable. Joselo se acerca, me dice, no le digas a XXXXXX porque me mata, le digo, nahh, ni en pedo. Me dice, esto podes postearlo, la rompe.
Le digo sí, quedate tranquilo, y me río morbosamente.
.
¡Feliz cumpleaños Joselo!
.
Pd: saluden a Joselo che, no sean mal educados.
Pd. Bis: Gracias Briks por el regalito.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Comunicado de prensa (?)

42 Arengaron conmigo
Si existía posibilidad alguna,- o la más mínima sospecha-, que les hiciera pensar que la desequilibrada mental soy yo, bueno, me parece que basta con remitirse a los hechos ocurridos hace un par de días, para entender que soy una de las personas más cuerdas que han de conocer. Y esto no quiere decir que ustedes sean seres con problemitas psiquiátricos, no.
Pero está claro, que no soy yo la que genera este tipo de vericuetos sino que, el mundo, e incluso el mundo virtual, se me han declarado en pie de guerra.
Hubo de suceder, que el día Jueves me sorprendió un primer episodio, llamémosle “extraño”, en el cual cierto post se auto-publicó, impunemente, sin tener en cuenta mi voluntad. Luego de aclarar tan vergonzoso hecho con vosotros, mis fieles lectores, hube de publicar, normalmente, un posteo referido a la arpía de mi madre. Hete aquí que dicho escrito, tenía como título una referencia explícita al mismísimo Demonio.
Ustedes, como buenos lectores que son, comentaron arduamente la situación convenvencial que acontece entre mi progenitora y yo, pero sin percatarse de lo que se aproximaba, -debo admitir que yo tampoco, asíque no nos ilusionemos con ser videntes, o bi-dentes, no sé.-
.
Decía, el día posterior a tales acontecimientos fortuitos, vale aclarar, ocurrió lo impensado.
El mismísimo Belcebú, apoderóse de mí o, mejor dicho, de mi espacio virtual, y en un claro acto de posesión maléfica, expuso su voluntad posteando la nada misma. Oh, queridos lectores, por favor, tened en cuanta este episodio. Pues, éste suceso aislado, podría tele-transportarse por toda la blogósfera con la velocidad de la luz, o en menos de lo que se tarda en hacer click.
Muchas conjeturas hemos sacado, mas ninguna de ellas explica los misteriosos auto-posteos de la semana pasada.
Hay quienes afirman que mi madre, en repudio a mis declaraciones, me endrogó con Burundanga, produciendo una especie de amnesia pasajera, durante la cual, vaya a saber uno qué cosas hice, entre ellas el post anterior al presente.

Otros creen que mi olvido se debe a mi adicción a la cáscara de mandarina untada con aceite de oliva y queso rallado, sin embargo, dudo que el efecto de dichas substancias hayan tenido algo que ver con la supuesta desmemorización que me hiciere perder la noción de los posteos que dejo programados.
También se baraja la posibilidad de que el blog en un acto reberde guey, haya optado por descajetar el orden natural de las cosas, y haya decidido en una postura claramente amenazante, montonera y contestataria, proclamar sus derechos (¿?), por sobre los de la propia autora, es decir, yo.
Pero sin embargo, me inclino por pensar que, como en todos los órdenes de la vida (¿?), existe un castigo divino,-o no tan divino-, y que Nuestro Señor, ha caído con toda su furia sobre mis espaldas, tomando de rehén mi blog, por las blasfemias proferidas a mi madre. Quiero aclarar, que no he vendido mi alma al Diablo y que, mucho menos son ciertas, la sarta de imperdonables injurias que andan circulando por ahí.

Ustedes, crean, oh, en mi palabra, pues nadie más autorizada y en su sano juicio, que yo misma, para desmentir los improperios que mi persona ha sufrido a lo largo de estos últimos días.

A todos aquellos que me leen habitualmente, les recomiendo que recen 10 Luchos Nuestros para protegerse de posibles “contagios” de espontaneidad bloggeril o extraños sucesos, que claramente, puede padecer cualquiera.
.
Hoy soy yo, mañana ¿quién será?.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Blog con vida propia...

86 Arengaron conmigo

Se solicita voluntario para exorcismo bloggeril.

..................................................................

Guatdefakkkkkkkkkkkk!!!

No se que onda che, pero esto se posteo solo, lo juro!!!!

El Demonio, se apoderó de mi blog... Oh.

Este blog, toma decisiones por si solo, es evidente que no necesita de mí. Ni siquiera para programar una entrada, puta madre!

A ver, hagamos algo con ésto, por favor...

Promocioná tu blog gratis, acá!

No sé, pasen y dejen un comentario pedorro, promocionando su blog.

Ahora, que estoy escribiendo esto en vivo y en directo, desde la ventana se eleva un bao a milanesas con mucho ajo, que me deja al borde del vómito. Perdón, tenia que decirlo.

................................................................................................

Comenten carajo, nunca publique algo tan facil de comentar!!!

Express your self!!

jueves, 11 de diciembre de 2008

No Voy a Tentar al Diablo

80 Arengaron conmigo
Tuve a mi madre apostada en mi habitación, desde las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche, por favor que alguien se apiade de mí, y me facilite unas pastillitas de cianuro, gracias.

.......................................................

Me levanto, luego de haber soñado, otra vez, cosas sumamente escandalosas pero que ahora no recuerdo. Mi vieja me dice: ¿querés tostadas?. ¿Guat?, pienso, ésto no puede ser bueno, la vieja me está tratando amablemente, algo hizo.

Le digo, mmmse… y la miro con mucha cara de “o me tele-transporté a la casa de la Familia Ingalls, o a esta mina se le empastó la bugía”. Me dice, bueno, ¿querés que te prepare café con leche?. ¿Lo guat?, ya a esta altura, mis ojitos giraban como si fueran dos rombos. Le digo, mmmse, se. Me dice, bueno. Se va.

Mmm, pienso, esto no me huele nada bien, esta vieja arpía, se hace la buena madre, ¿Guatdefakkkkkkkkk?. Y me imagino, mentalmente, que tal vez le dio un ataque Yiya Murano y tiene planeado asesinarme.

Viene, me trae en una bandeja el “desayuno”, le digo, gracias, y me lo devoro como si viniera de una semana de ayuno. Mientras como, sigo elucubrándo teorías por las que mi madre: una señora mayor, hostil, y fundamentalmente, vaga, (a alguien tenía que salir), hubo de cambiar así, de la noche a la mañana.

Voy al living, y me dice, mmmmche: “el televisor está así, trabado”,- Ay, claro cómo puede ser que una persona cambie así como así, chicos, no seamos idealistas la gente no cambia, never ever.-

Prendo la tele, puta madreeeeeee, todos los canales bloqueados, pero todos, ¿me entendés?, pienso, ¿qué onda con sanyo, loco?. Le digo, a ver, así mala onda, y con mi cara de orto por default, confirmo que sí, que los canales desde el 01 hasta el 125 están bloqueados. Puta madreeeeeeee, digo, me dice, "eh, eh, mire que ye ne toque nede eh", le digo, bueno, allllllllgo tocaste, porque no se ve ningún canal. Me dice, ehhhhh, bueno no seeee. Y se va, Se va, ¿me entendés?. Puta Madre, me hago la Mc. Guiver, y nada. Prendo la tele, y nada. Apago la tele y nada, toco todos los botones, y nada. Ma’ Síiiiii, le digo a la tele, matate. Agarro mis petates y me voy al laburo.

Llego al medio día, y Tuc, veo a la vieja sentada como Penélope, hablando con el gato. Ay, por Dios, me dio ternura. Entro y me dice, aca tenés la comida. Y se me pone a charlar, le digo, mmmse gracias, y me rajo a la habitación, me sigue. Nahhhhhhh, grito mucho, me pongo a lot melodramática, y la vieja atrás mío, y atrás de ella venía el gato, si nos hubieran filmado éramos "el trencito de la alegría después de la peste bubónica", claro, pienso, está sola y apresada, es una presa de pollo. Se sienta en el borde de la cama y empieza, takatakatakataka, y no para de hablar. Mátenme ya, pienso. Y le digo que sí, pero no la escucho.
En mi mente suena la canción de los Simpson,
“ mi vieja mula ya no es lo que era, ya no es lo que era, ya no es lo que era” repite.

Esa canción es como mi muletilla mental, cuando quiero deshacerme de personas incurriendo en crímenes, y para evitarlo me auto sereno, cantando lo que sería el equivalente de un villancico para Ned Flanders.


Vuelvo a mi casa, del laburo número 2 y en el taxi me morrrrrrrrfo todo el compact de Cristian Castro, listo dije, ya está, Dios se enojó conmigo por
blasfemar contra mi madre. Llego a mi casa, y están la vieja y el gato en mi cama mirando la tele, ambas hipnotizadas, con Susana Giménez en su último programa.

Digo, oia, que hay reunión de consorcio. Me dice, mssee, y no me da bola. Me ningunea. Le digo, pero estuviste toda la tarde acá, me dice, mmse, no me da bola. Le digo, oime, te estoy hablannnnnnnnnnndo, con muchas “enes”, me mira y me dice, mmmse, mmmmse. Oia, pienso, la vida es un boomerang, todo lo que va viene. Guau, jau dip ai am.

Me canso de verlas como miran la tele, y me voy al living. Se me ocurre, porque soy una persona perseverante, sépanlo, mirar el pituto ese que se pone en la tele. Y claaaaaaaaaaaaro, cómo querés que no se te bloqueen los canales, si tenés desenganchado el cable. Me indigno, a lot. Se lo engancho y me dispongo a erradicarla de mi habitación, is inaaaaaaaaaaaaf, le digo. La vieja irrecatada, me dice, pero oíme, yo acá estoy cómoda. Le digo, se acabó lo que se daba, andáaaaaaaaa que allá tenés arreglado el televisor.

Me dice, ay pero cómo hiciste. Y, conecté el cableeeeeeee, le digo, con muchas “ees”, me mira y me dice, ay, eso lo hacía yo también. Pienso, “oia, de pronto te iluminaste”, pero no le digo nada. Una vez que zafo de un brote Yiya muranezco, no voy a tentar al diablo. Aim tu mach iong tu dai.

 

Que parezca un accidente son todos putos incluso en blogger pero putos de verdad El gato todopoderoso la vida misma esta llena de herejes